El Colegio Oficial de Geólogos ha remitido un comunicado desaconsejando la rehabilitación del antiguo Hospital Policlínico de Segovia. Consideran que la obra, “si bien técnicamente posible, supondrá costes elevados y plazos de ejecución dilatados que harían poco eficiente esta intervención”, al tiempo que abogan por construir un edificio de nueva planta en cualquier otro emplazamiento.
Los geólogos consideran que cualquier actuación sobre el viejo hospital, hoy abandonado y recurrentemente objeto de campañas de los vecinos de la zona que piden su reapertura, conllevaría múltiples inconvenientes técnicos que, subsanables mediante una “extremadamente onerosa” inversión y dilatando los tiempos de construcción. Circunstancias que no se darían en un “hospital de nueva planta en un terreno de extensión y características geotécnicas adecuadas, con menores condicionantes arqueológicos, más accesible y mejor comunicado con la ciudad y la provincia”.
¿Por qué es tan caro actuar sobre el policlínico? Por la geología de la zona. La vieja Segovia se asienta sobre una meseta elevada ubicada sobre un collado. El antiguo convento de San Agustín, sobre el que se asienta el hospital, delimita el escarpe norte, con desniveles abruptos de hasta 10 metros. Eso precisó que la cimentación del convento se hiciera mediante gruesos muros de contención hechos de mampostería, apoyados en la roca caliza. La explanada interior y circundante se consiguió mediante un terraplén con material echadizo de consistencia baja, dicen los geólogos.
El edificio se hunde
El viejo hospital, construido en los años 40 del siglo XX, aprovecha parte de la planta del convento. Así, la fachada se apoya en los muros de carga de San Agustín, por lo que no presenta patología alguna. No ocurre lo mismo con la estructura interna, pues muchos de los pilares se apoyan sobre los viejos muros de carga hechos con ladrillos adheridos con cal. “Estos pilares presentan una importante degradación en su encuentro con la mampostería que los sustenta, debida aparentemente tanto a la disgregación del propio hormigón, de baja calidad, como a la corrosión de las armaduras, lo que estaría produciendo un progresivo hundimiento de la estructura“.
Como sea que las normativas de construcción han cambiado, recuperar el policlínico obligaría a actuar en la cimentación. A lo que se añaden otros condicionantes desfavorables como espesores de relleno, suelos blandos potencialmente colapsables y una gran variabilidad lateral. Asimismo, sería necesario desarrollar una prospección arqueológica de acuerdo al grado de protección asignado a este edificio por el PEAHIS, para confirmar la adecuación de la obra prevista al yacimiento, concluyen los geólogos.















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