La alcaldesa de Segovia, Clara Martín, se negó este jueves a participar en la inauguración de las fiestas del barrio incorporado de Madrona por la existencia tras el escenario en que se celebraba el acto de una pancarta reivindicativa colgada allí por la asociación vecinal hace semanas. Estaba previsto que, junto con ediles del resto de formaciones, Martín y concejales socialistas, subieran al estrado para proceder a la entrega de premios y reconocimientos. Pero no hubo tal, en su lugar, los socialistas mantuvieron un aparte con los responsables de la pancarta, la asociación de vecinos de Madrona, enzarzándose en una conversación subida de tono -“acalorada discusión” o “contraste de opiniones”, según las diferentes versiones- a pocos metros del pregón donde el resto de concejales (Pablo Pérez, Silvia Pasarón, José Luis Horcajo, del PP; Guillermo San Juan, de Podemos, y Ana Peñalosa, de IU) continuaban con el acto. Una situación que deslució el arranque de las fiestas en lo que PP y Podemos han criticado como una falta de respeto institucional de la alcaldesa para con los vecinos.
La pancarta, colgada en un edificio de titularidad municipal rezaba: “Barrios incorporados, barrios abandonados. A mismos impuestos, mismos servicios. Basta ya de abandono”, un resumen de las peticiones históricas de Madrona hacia la ciudad como la mejora del transporte público, el arreglo de calles o reductores de velocidad al paso de la carretera por el núcleo urbano. “Al verla, los concejales socialistas se enfadaron mucho y no participaron en el acto previsto. Todo fue violento y embarazoso, llegaron a pedir que o se retiraba la pancarta o no participaban. Y así fue, no subieron al escenario. Se quedaron discutiendo con los de la asociación de vecinos”, explica Guillermo San Juan, interviniente en el acto, que considera que “los representantes públicos debemos respetar el derecho de los vecinos a la crítica”.
Pablo Pérez, del PP y que también participó, coincide en la valoración pero carga las tintas . “Era vergonzoso, allí estábamos los representantes de la institución, y en una callejuela, la alcaldesa discutiendo a voz en grito con el presidente de la asociación vecinal. Es muy significativo de cómo entienden los socialistas la libertad de expresión; no están acostumbrados a la crítica y solo al masaje. Cabe preguntarse que si la pancarta pusiera viva Clara Martín la alcaldesa se hubiera ido o qué”. Pérez ha exigido que desde alcaldía se pida perdón a los vecinos de Madrona.
Según Carlos Berrocal, presidente de la asociación vecinal, la alcaldesa se mostró molesta por la existencia de la pancarta argumentando a los representantes vecinales que las fiestas vecinales “no eran el momento” para la reivindicación e incluso llegó a preguntar porque habían sido invitados si se iban a exponer estas quejas, algo a lo que Berrocal respondió recordando que eran las fiestas de un barrio de la ciudad a la que se había invitado a toda la corporación.
Alcaldía culpa a Silvia Pasarón
La versión de los socialistas difiere bastante. No ocultan su enojo por la pancarta pero rechazan rotundamente que condicionaran participar en el acto a que se retirara la pancarta. Miguel Merino, concejal socialistas señala que “ni nos fuimos ni plantamos el acto, es más, Ana Peñalosa, que es del equipo de Gobierno, siguió allí. Simplemente nos quedamos hablando de las reivindicaciones de los vecinos porque nos pareció que era lo más adecuado en ese momento”, sostiene, y niega que el debate mantenido fuera especialmente acalorado o tenso. El PSOE lo circunscribe a una conversación sobre reivindicaciones vecinales. Merino participó en el “plante no plante”, junto a la propia alcaldesa, y los concejales Andrés Torquemada y Raquel de Frutos, los cuatro en representación del PSOE.
Pero Merino va más allá y apunta a la concejala popular Silvia Pasarón como responsable del malestar de Madrona, o parte del pueblo, para con Martín. “Hay que recordar que Pasarón es presidenta de la Federación de Barrios Incorporados de Segovia”, dice, y denuncia que el PP está instrumentalizando esta influencia en la organización para desgastar al equipo de Gobierno. Contrasta Merino la actitud de Pasarón con la de Andrés Torquemada. “En 2007, cuando se incorporó de concejal, Torquemada dejó su cargo en la asociación de vecinos”, recuerda.
Un Torquemada, quien por cierto y según el PP, lamentó lo acaecido. Algo que nuevamente niega el PSOE. “Es mentira”, dice Merino.














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