Ni los más acendrados socialistas confiaban con lo que iba a pasar: el PSOE de José Luis Aceves se imponía al PP de Paloma Sanz y Beatriz Escudero como primera fuerza política en una histórica noche electoral que rubricaba un sorpaso en toda la regla, Segovia deja de ser una provincia popular. Euforia en la sede de Arquitecto Escobedo, que ya se ven en la Junta, en la Diputación y de alcaldes en las 10 localidades grandes de la provincia…
José Luis Aceves será el diputado más votado, con 25.976 votos, casi 7.000 votos más que los obtenidos por Juan Luis Gordo en los comicios de 2016. El PSOE pasa del 21% de los sufragios al 28%. Absorbe los que pierde Podemos e IU (que pasa del 15% al 9.8%) y gana algunos más, derivados de la mayor participación, un 80,53%, una de las cifras más altas jamás logradas en Segovia.
Caras largas en el PP que se enfrenta a un año funesto. De tenerlo todo corren el riesgo a quedar en la oposición en todas y cada una de las administraciones que gestionaban. Alguien deberá valorar porque al PSOE le funcina el voto útil en tanto al PP la fragmentación de la derecha, y especialmente Vox, les hacen trizas. “Es un escenario nuevo”, decía Paloma Sanz. Para darse idea de la magnitud del tortazo, el PP segoviano pasa de 40.000 votos a casi la mitad, 24.800, de un espectacular 45% a un miserable (para lo que viene siendo el PP) 26%. Beatriz Escudero será diputada al Congreso, la joven Raquel Sanz se queda bien lejos.
Fuga de votos de la que se ha beneficiado Ciudadanos. Inmejorable debut para el Eduardo Calvo, un completo desconocido colocado por Madrid que a caballo de las siglas ha roto el tradicional 2-1 que imperaba en la distribución congresual segoviana desde los tiempos del PDP. La formación naranja ha obtenido en la provincia 18.397 votos, cinco mil más que en 2016, cosechando casi un 20% de los votos. Calvo será el tercer diputado por Segovia.
Por lo demás, Vox sustituye a IU-Podemos como cuarto partido más votado. El ardoroso Fernández-Roca se queda sin acta pero obtiene un 2% más de votos que la media naciona, 11.400 votos, un 12,4% frente al 10,2 que los de Santiago Abascal han obtenido de media en España.
Una vez más, la coalición IU-Podemos-Equo demuestra que ir juntos no les compensa. En dos años pierden 5.000 votos, pasan del 15% a un 9.6%, por debajo de la media nacional y, lo que es más doloroso, por debajo de la media de Castilla y León.
















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