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A quién votar como alcalde en Segovia

Evidentemente, a la hora de valorar propuestas y candidatos uno carga de donde carga. Eso me impulsa a centrar mi atención en los candidatos de PP y de PSOE, que habitualmente son los que realmente aspiran a las alcaldías. Creo que la ideología es un conjunto de sesgos y prejuicios (aunque eso ya es de por sí una ideología) que impide centrarse en lo que realmente importa, la gestión del día para un mundo más eficiente, racional y mejor.

Empiezo por Segovia capital y en entregas posteriores valoraré los candidatos de El Espinar, La Granja y Palazuelos, porque es básicamente lo que conozco. Mantengo buena y cordial relación con casi todos los candidatos, y hasta ahí, les conozco dese hace tiempo y creo que tengo el juicio, la independencia y la libertad, para opinar públicamente sobre el personal, y sino objetivamente, al menos con equidad. Es lo bueno de escribir en un medio del que no me pueden echar (creo): uno dice lo que le parece.

En lo tocante a la capital me temo que mi postura es muy de Rosita la pastelera, tanto Clara Martín como José Mazarías son dos correctísimos candidatos, que caso de llevarse el gato al agua, serán buenos alcaldes. De Martín destacaría su capacidad técnica y de trabajo. Me gusta mucho lo poco dada que es a shows y a polémicas. Es sobria y discreta. Quizá para el votante de a pie le falte ese punto, que sí tenían sus antecesores, los también socialistas Luquero y Arahuetes, de saberse ganar la simpatía del común. Es Martín algo distante, aunque como les digo, a mí eso me parece muy bien y subraya su capacidad técnica. Valoro especialmente en la candidata del PSOE esos años como técnica arqueóloga en las que habrá lidiado con todas y más de las complicaciones que toca resolver cuando uno se mete en fregados con la administración (y encima autónoma). Un aprendizaje impagable a lo que hay que añadir su años de fontanera de guardia de Luquero, que la ponía al frente de los fregados más complejos. Por algo sería.

Si esa es la cara, la cruz, a mi entender, está en el legado. El PSOE, y especialmente Clara Luquero, ha trabajado duramente en cuestiones como la regeneración urbana y patrimonial de Segovia, en dotar a la ciudad de equipamientos culturales (convirtió cárceles en espacios de conocimiento) pero desde el handicap de ser una ciudad muy pequeña, muy envejecida y con pocos recursos. Fiscalmente, Segovia tiene lo que tiene. Con buen criterio además, Luquero, y Martín va por ahí, no quiso tirar de deuda pública para afrontar aventuras (bastante han tenido con pagar las que dejó Arahuetes). Así que la ciudad tiene lo justo para el día a día. Y sí, está el CAT, las obras recurrentes, y algunos otros fiascos. Pero uno que vive a caballo de tres o cuatro municipios debe advertir que son los “desastres” habituales en la administración local. Realmente la gestión pública es endiabladamente enrevesada, hecha para “no hacer” más que para hacer. Así que, comparando con lo que veo por ahí, poco me parece lo de Segovia.

¿Qué se puede hacer mejor? Pues sí, es más, se debe… Pero la cruz no es el CAT, Segovia Guiomar o Padre Claret, esos son los síntoma. El problema real está en lo que señalaba del envejecimiento y la pérdida de peso demográfico y económico, y que no veo recetas ni ideas estimulantes. Por decir algo bueno, si Luquero y muy especialmente Arahuetes ignoraban abiertamente al mundo empresarial, en Martín veo cuando menos propósito de enmienda. Creo que el PSOE ha aprendido la lección.

De Mazarías empiezo por la cruz. Y es que tampoco su partido, el PP, parece tener la más mínima idea de cómo revertir el estancamiento de la capital. Desde luego, si miro Castilla y León, no veo ejemplos por ningún lado. Con el agravante, además, de que el PP es el establihsment, con 36 años de gobierno autonómico y provincial incontestable. Cierto, no cabe hablar de grandes desastres pero tampoco hay éxitos en la hoja de servicios. Todo es harto ramplón.

Como gestor diría que Mazarías tiene también una gran capacidad de trabajo y sabe centrarse dónde están los problemas. Profesor de secundaria y empresario, yo le conocí en esta segunda faceta antes de meterse en política a fondo y cuando su objetivo parecía limitarse a la alcaldía de Trescasas. Lo cierto es que en la Junta, en general, hablan muy bien de él como funcionario cabal y correcto, y arreglador de problemas. Es ahora mucho más político que cuando le trataba por cosas de trabajo. Le veo cómodo representando a la Junta, es más, le veo feliz. Le gusta mucho lo que hace. Y esto está bien,  vale que te guste trabajar en la sombra pero un alcalde de una capital de provincias debe saber torear y para ello es vital que quieras torear.

En resumen, dos buenos candidatos aunque veo a Mazarías como más ilusionado y volcado. El problema lo tienen en los socios que les corresponda y en que ninguno de los dos tiene experiencia en hacer oposición. Y eso es importante porque uno de los dos será el líder de la oposición, personaje que tiene muchas más importancia de lo que parece. A menudo, más que un alcalde, pues es el que puede y debe fiscalizar la gestión, denunciar los abusos e incompetencias, siempre, ojo, desde la documentación y la veracidad (pregunten en La Granja). Como potenciales jefes de la oposición Martín es un 0,5 y Mazarías no llega al 2 (aunque todo se aprende).

Pero hablamos de socios y voy a empezar por Vox. La verdad es que o falta contexto o el que hay es un yermo. Municipalmente Vox solo vive en El Espinar, y allí el itinerario de la extrema derecha es un caos. En la Junta tampoco han hecho gran cosa, más allá de meterse en polémicas estériles obcecados en batallas culturales. Esther Núñez podría ser una correcta concejal, cuando menos no le falta amabilidad y experiencia, siempre y cuando sepa distanciarse de las líneas ideológicas de su partido, que es mucho pedir a un concejal de Vox, menos banderita y más gestión.

Distanciarse de la matriz y centrarse en resolver problemas es también la cadena que arrastran Izquierda Unida o Podemos, aunque diría que Ángel Galindo y Guillermo San Juan lo han intentado con mucha mejor fortuna que los de Vox. Ya les digo que uno tira a tecnócrata, políticamente escéptico, y hasta cierto punto arrugo el cejo cuando veo que en la política municipal se intentan meter variables de la nacional y mundial. En general es para mal y creo que Galindo y San Juan son bien conscientes de eso, de modo  que como potenciales socios (otra cosa es a nivel de encuestas, donde gana el popular) lo tiene mejor Martín que Mazarías. Martín tendría posibilidad de un pacto amable; me da que con Vox el del PP sería a cara de perro. Y esta, paradójicamente, es la mejor baza del PSOE y el principal lastre del PP: los socios.

Pues de Ciudadanos tengo poco que decir. Ideológicamente me sentía próximo a ellos por las razones antes dichas de la ideología y blablablá, pero en la práctica creo que es un partido fallido. Que llegado el momento se han hecho trizas en la lucha por los cargos y estructurado como esas partitocracias que decían combatir. Respeto el trabajo de Noemí Otero en la oposición, creo que lo ha hecho bastante bien (no desde luego como dirigente local), pero francamente, para este viaje no hacían falta  alforjas. Cuando menos, reconozcamos que Otero ha tenido la gallardía de estar en el puente de mando a las buenas, y ahora cuando el barco se hunde, a las malas. Le deseo mucha suerte, que la va a necesitar.


Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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