En la tan a menudo disparatada historia del urbanismo de Segovia suele pasar que un problema lleva a otro, y este a otro y a otro… El pasado viernes la policía local colgaba un cartel en los accesos al garaje de los números 1 y 3 de la Calle Almendros avisando que a partir del 20 de octubre los 98 vehículos que aparcan allí deberán desalojar el equipamiento. Literalmente Urbanismo de Segovia manda que “aparcar a la calle” a todos los propietarios y arrendatarios que tienen plaza allí. Se trata de una “no deseada” derivada del caso de los trasteros sin licencia de la concejala Rosalía Serrano.
El garaje, un sótano y semisótano, abrió sus puertas en 1989. Lleva por tanto la friolera de 35 años en servicio. Son plazas que se vendieron y funcionaban con normalidad hasta el pasado viernes. Pero había un problema, una ampliación de plazas que se tramitó en 1991 se hizo sin la pertinente licencia, que se suma a la intervención también sin licencia emprendida por la empresa de Serrano y otra segunda empresa desvinculada de la edil. Es decir, durante todos estos años esta parte del garaje ha seguido siendo un almacén, lo que no fue óbice para que la propiedad del inmueble fuera vendiendo las 30 plazas con los previsibles beneficios.
El caso se destapó el pasado mes de abril, con la tramitación “a posteriori” de la licencia de obras para los trasteros de la concejala. Al objeto de inspeccionar la situación, y acompañados de policías locales y técnicos municipales, se procedió a una “visita de subsanación” de las obras acometidas por la empresa de la concejala (la conversión de una parte del sótano en 18 trasteros). De la documentación se desprendió que el garaje está conformado por tres zonas, A,B y C, pero que solo la A se encuentra amparada por la licencia de garaje de 1989. En esta zona aparcan 67 de los 98 vehículos, que a pesar de estar en regla legalmente también se verán impedidos de aparcar a partir del 20 de octubre.
El decreto de alcaldía que obliga al cierre señala que la actual situación del garaje “comporta un riesgo ante situaciones de peligro, tales como incendios, acumulación de gases nocivos, atrapamientos, falta de iluminación, caídas, etc, ello debido a que el uso y funcionamiento de un garaje sin licencia podría incurrir en la carencia de las medidas correctoras oportunas que debieran implementarse en cumplimiento de la normativa que le es de aplicación. Y en este sentido, y hasta en tanto no se lleven a cabo las medidas correctoras referidas y se certifique su adecuada ejecución y que el uso y funcionamiento del garaje cumple con la normativa aplicable, procede ordenar el cese del garaje con carácter inmediato“.
Los afectados, que desconocían que compraron partes de un almacén en lugar de plazas aparcamentales, explican que a toda prisa han encargado un proyecto de obras para reformar el “almacén” y adaptarlo a la legislación municipal sobre garajes, para así conseguir la licencia y funcionar con normalidad.
Desde el Ayuntamiento de Segovia informan que “se han ido agotando los plazos y el último, de dos meses, expiró la semana pasada”. Por lo que el viernes se procedió a ejecutar el decreto de alcaldía de clausura del equipamiento, que da de plazo a los usuarios hasta el día 20 para ir retirando los coches. Sin embargo, y a última hora, en aras de “dar facilidades a los propietarios para esa legalización sin llegar al precinto, se ha dado un plazo prudente a los propietarios para que puedan presentar la documentación e intentar regularizar su situación. En el caso de que presentaran esa documentación antes del día 20, se estudiaría permitirles el uso provisional de los aparcamientos hasta la solución definitiva”, informan.














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