Si usted, lector, es, como yo, alguien de izquierdas, alguien que ha votado PSOE, tiene que saber que, en las reuniones familiares tras las fechas en rojo acechan rollos que no son de salmón y tragos amargos que no son de Amaretto. Van a hacer sobre usted un volcado del odio hacia Pedro Sánchez como un móvil a un juez o un camión a un vertedero. Un odio mayor que el que despiertan Irene Montero, Miguel Bosé y Morata juntos. Debe saber que hay muchas maneras de afrontar una discusión, pero ninguna de ganarla. Y menos esperar el viaje de derecha a izquierda, que es un viaje contracorriente con la madurez, y por tanto asalmonado y amargo. Para hacer cambiar de opinión se necesitan súper poderes, normalmente adquisitivos. Lo mejor es no hablar de política en estas quedadas y comentar sobre un viaje o una serie de televisión, pero es posible que en la mesa haya dinamiteros que digan que ellos no visitan pueblos gobernados por nacionalistas, o que no vean Netflix hasta que esté la serie de Aldama. Van a volver hasta que usted estalle con cualquier excusa. La familia nuclear es radioactiva. También puede ir medicado o mamarse allí mismo y hacerse “el amigo invisible”, o parecer tonto confundiendo Siria con Soria y a Muface con Mufasa, pero si le va el cancaneo y no rehúye la pelea, aquí tiene este argumentario, de utilidad pública, asumiendo que, si lo saca, es para usarlo, que enseñarlo “pa ná” es de parguela. Viene con dos opciones de voltaje para un uso controlado. Uno para salir vivo, que puede utilizar con su suegro o incluso con alguien al que tenga aprecio, y uno segundo, para vaciar el cargador pensado para cuñados y gente a la que no tenga respeto.
La lista empieza por contrargumentar lo de que Sánchez es un psicópata narcisista. Esto está más de moda que el sonny angel. Los mismos que dicen que el mejor psicólogo es un amigo y una botella, ahora se enteran de que las personas persuasivas, seductoras, egocéntricas, con una imagen grandiosa de sí mismas y una aparente sensación de auto-confianza llegan a los puestos de responsabilidad y liderazgo. Ahora se enteran de que vivimos rodeados de psicópatas integrados que no son asesinos ni delincuentes, pero que no sienten mucha culpa al pegar a su mascota o a Maxim Huerta. Si la cosa deriva en que Sánchez no tiene escrúpulos ni amigos, le recuerda que tiene a los “traidores López” (Patxi y Óscar) que intentaron echarle de Ferraz, defendiéndole de Feijóo y Ayuso en Gobierno y Congreso, y puede preguntar usted dónde está Casado. Como si le interesara. Puede recordarle, de ejemplo de buen rollo, que el jefe de su familiar, D. Gregorio, el dueño de la gestoría, siempre les pareció un chulo a todos. Pues hay que imaginarse a D. Gregorio con 1,93, mandíbula cuadrada, pelazo y un buen BOE debajo. Si se le cruza el cuñado en su pedagogía dispare diciendo que la mayor “psicopatada 1A” fue el apoyo diplomático de Aznar que costó 300.000 muertos en Irak. Esto ya como último recurso, y se va a la cocina a por una Comtessa o algo que facilite una nueva conversación.
Corrupción. Sánchez está cenando rodeado de imputados. Ésta cae seguro. Recoja miguitas del mantel para evitar contacto visual y hable despacio, con actitud indulgente. Hasta la fecha no hay nada raro en el hermano y la mujer. Más allá de que la gente intenta agradar al jefe haciendo favores, ya sea fabricando un software o un puesto a medida. Como cuando su familiar recomendó al sobrino de D. Gregorio para esas prácticas en “Cochinillos Tabladillo” sabiendo que tenía una fuerte debilidad con los botellines. En el país de la Gürtel, los ERES, la Púnica y Noos, no nos pongamos exquisitos porque haya quien haga favores al entorno del Presidente. Si la cosa va con Ábalos, yo ahí le recomiendo prudencia y apelar a la diferencia entre la corrupción sistémica y una panda de puteros macarras. Entre financiar una sede de un partido o un pisito. Entre entregar el móvil o darle martillazos. Diga que Ábalos es el fusible que va a saltar sin afectar ni al partido ni al Gobierno. Mientras se levanta a fumar a la terraza (hablar de Ábalos da ganas de fumar, incluso de empezar a hacerlo) y les masculla lo de las bolsas de basura en el altillo, los de Soto del Real y lo de M Punto. Tampoco se ponga farruco que luego viene la UCO y nos desvela el truco.
Otra. Sánchez pacta con los que quieren un gobierno débil. Actitud de politólogo. Gesticule. Mano a la gafa o a la perilla. Eso es complicado, pero hay que dar un paso atrás para coger perspectiva. Pactar es lo que han decidido las urnas, ojalá le hubieran dado mayoría al PSOE pero hay que recordar que hace cinco años nos quejábamos de la paralización del país y de los políticos incapaces de ponerse de acuerdo. No pare ahora, suelte lo del cuentito de que eso es la democracia real y lo de la nostalgia del bipartidismo y la necesidad de buscar acuerdos. El concepto del acuerdo pone de acuerdo, aunque se piense distinto. No deje respirar, anticípese, cuente que Pedro no ha cedido en nada. Si hay nueces en la mesa puede apoyarlo visualmente recuperando una miga y poniéndola en una cáscara y removiéndola con las otras. ¿Dónde está el indulto? ¿Dónde está la amnistía? ¿Dónde están los presos de ETA? Que no hombre, que no, que España no se rompe, que todo eso es para ocultar que el amigo del PP es Vox y ese es el que pone en peligro los grandes consensos, como las autonomías y Europa. Y hasta la violencia machista. Si con eso no vale, pues saque lo de las cesiones del PP al nacionalismo catalán del 3%, lo del movimiento vasco de liberación, y mientras se levanta por el cava (extremeño) diga: ¿Pero ha bajado o no el independentismo? ¿Estamos mejor o peor entonces? ¿Volvemos a la policía patriótica y a Piolín? Tarde en volver.
Si, por último, gente cruel y sofisticada, que oyen cosas de izquierdas y derechas, le echan en cara la ausencia de políticas progresistas de Pedro Sánchez, y la añoranza de Felipe González como verdadero estadista, recuerde que esa artimaña viene de los mismo que llamaban asesino y corrupto a Felipe y que, en realidad, detrás de la añoranza por el socialismo auténtico, lo que hacen es proteger sus privilegios y que no les suban los impuestos. Recuerde hacer esta reflexión diciendo al principio y al final lo de “no lo digo por ti”, para que el oyente además de facha se sienta pobre. Recuerde también, antes de acabar cada discusión, que la España de Sánchez es la que más crece del mundo, ¿o era de Europa? ¿Quizá zona euro? No sea cagón, mantenga esas dudas en silencio. El argumentario solo funciona si no se duda. Los cuentitos se estropean con las cuentitas. Si le acorralan con datos o con hemeroteca, maldita gente leída, suba el volumen del burrito sabanero. Hora de bailar. Tuki, tuki. tuki, tu. Feliz Navidad.












Últimos comentarios