Reunida de urgencia, la comisión federal de Ética y Garantías del PSOE, anulaba las bases para la celebración del congreso autonómico del PSOE de Castilla y León. El jueves 4 de octubre el comité autonómico del partido se desmarcaba de la dirección nacional, que condicionaba los congresos autonómicos a esperar los resultados del congreso nacional a celebrar en Sevilla el 29 de noviembre. Frente a esa consigna, Luis Tudanca y su equipo acordaban abrir un congreso express previo a la cita en Sevilla (con fecha de finalización en caso de primarias el 16 de noviembre). Así, el nuevo secretario autonómico acudiría “recién investido” a la cumbre nacional.
Pero Ferraz ha salido al paso de la maniobra e impuesto el procedimiento regulado en los estatutos, es decir “los congresos en ámbitos inferiores al federal deben celebrarse una vez celebrado el congreso federal y, por tanto, con posterioridad al 2 de diciembre”, informaban en una nota de prensa.
¿Qué está pasando? Pues todo indica la existencia de una lucha por el poder en el baqueteado socialismo de Castilla y León. Diversos medios nacionales informan que, tras tres elecciones perdiendo cuota electoral, Luis Tudanca habría perdido la confianza de Pedro Sánchez. Los hombres emergentes del socialismo regional, los ministros Óscar López y Óscar Puente, apuestan por un relevo para Tudanca, y así El Mundo cita al senador por Valladolid Javier Izquierdo y a la ministra de Igualdad, Ana Redondo, como aspirantes al puesto de Tudanca, quien con el adelanto del congreso autonómico habría intentado anticiparse a la “operación relevo” para seguir al frente del partido.
En redes sociales Tudanca acataba aunque compartía la imposición de Ferraz, que aceptaba por respeto al PSOE.














Últimos comentarios