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Una docena desafía el toque de queda en el Azoguejo

Sorprendería la ausencia de policías en Segovia durante los primeros compases del toque de queda, la causa es que todos estaban en el Azoguejo. Desde poco antes de las fatídicas 22 horas, hasta una decena de vehículos se dieron cita a los pies del acueducto. La razón fue una concentración fantasma, difundida por las redes sociales, y llamando al personal a protestar contra la medida en el Azoguejo.

Una convocatoria sin firma pero con el sello de Vox, en la idea de si la iniciativa cuaja y la población responde, apuntarse un tanto y si no llega ni a piquete, como es el caso, a otra cosa.

Al final, la iniciativa congregó a una docena contada de ciudadanos contrarios a un toque de queda que consideran un atentado a la libertad y un mazazo contra la economía local.  Entre ellos miembros de Vox, como el impulsor de la formación en Segovia, Nazario Merino, y también algún que otro exaltado de retórica racistoide y ultraespañola que se las vio con los agentes de polícia local y nacional, protagonizando unos breves instantes de tensión. También gente con la cabeza mejor amueblada, como un joven que desafiaba a los agentes advirtiendo, y probablemente llevaba razón, que “este toque de queda es ilegal, si no hay Estado de Alarma no nos lo pueden aplicar. Esto es un abuso”, decía.

26 sanciones, 12 en el Azoguejo

Sea como fuera, la policía (tocaba a más de un agente por concentrado) aisló rápidamente al grupúsculo y procedió a identificarlos para abrir la preceptiva “denuncia administrativa” que debería aparejar multa. Los congregados se terminaron yendo con sendas propuestas de sanción, doce en total las impuestas en el entorno del acueducto, sin que consten detenciones. Sí hubo en el transcurso de la noche una denuncia por desobediencia y otras 11 por intercepción de vehículos circulando durante el horario restringido. En total, 26 denuncias en la provincia de Segovia según datos de la subdelegación de Gobierno.

Una medida impopular

Lo cierto es que el toque de queda es una medida impopular, o lo que es igual, carne de populismo. La inmensa mayoría de los hosteleros, principales perjudicados por una restricción más que les dejará durante el puente y hasta el 6 de noviembre a dos velas, aceptaban a regañadientes la nueva coyuntura, quejándose de si no hubiera sido mejor, ya puestos, aplazar hasta las doce el toque de retiro y facilitar así un mínimo funcionamiento del turno de cenas. Otros que tal, taxistas. “Esto es la puntilla”, explicaban los de la parada de la Plaza Oriental, y la gente del ocio, condenada a no trabajar, o a hacerlo bajo mínimos. Verbigracia el cine, adelantado a las 17:45 la sesión de tarde y a las 20:00 la de la noche, con la idea de terminar la proyección a las 21;45. Y es que muchas actividades se harán cronómetro en mano en los próximos días.

En el otro extremo las empresas de comida a domicilio. Como ya pasara durante el confinamiento de primavera, las motos de pizzas, hamburguesas y kebabs iban que volaban en la noche de ayer por las calles de Segovia.

De arriba a abajo, desplantando al toque de queda. Nazario Merino, al pie del piquete. Un concentrado desafía a los agentes. Sobre estas líneas, agentes de la policía local identificando.

Author: Redacción

Acueducto2. Noticias y actualidad de Segovia.

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