No es la primera vez que se evidencia como la “oligarquía política y mediática” de la derecha, marca una hoja de ruta para convertir el Congreso en el foco perfecto de aumento de la crispación, división, manipulación y poner el altavoz, para que la ciudadanía no comente, escuché o comparta las noticias importantes y positivas, que se generan en el parlamento para atender las preocupaciones reales de la ciudadanía.
Si además se suma ahora un actor añadido de crispación, insuflando odio permanente y fango en la vida pública utilizando el parlamento como escenario de confrontación con odio, incluso personal, como es la ultraderecha de VOX, ya tenemos todos los ingredientes. Confieso que siento verdadera vergüenza cuando compruebo, in situ, como emplean esa estrategia, aderezada con noticias falsas, exageraciones, debates inocuos, y mucho cinismo a la hora de insultar. Por cierto, me niego a aceptar en ese debate que somos todos iguales, se puede comprobar en la web del congreso las intervenciones y a quien tiene que retirar frases o la palabra la presidencia del parlamento. La crispación la instala la derecha siempre y los situados más a la izquierda del PSOE entran en su juego, lo cual es un tremendo error.
En la jornada de puertas abiertas en el Congreso del anterior fin de semana, ante la celebración del 44 aniversario del referéndum que aprobó la Constitución de 1978, comprobé en primera persona el hartazgo de la ciudadanía con esa estrategia y esa forma de denigrar el parlamentarismo y la democracia. Además palpe como esa estrategia está consiguiendo el efecto contrario y un buen número de españoles, reconocen la gran labor legislativa de estos años y en las condiciones tan complicadas, pero dando siempre respuestas a la preocupación ciudadana real.
A la ciudadanía, aunque algunos poderes mediáticos con olor a naftalina del siglo pasado y el tufo del interés del poder de los que más tienen en sus cuentas corrientes les quieran manipular, le interesa las medidas de gratuidad del transporte público, el aumento de becas, la protección de los eres, las subidas de las pensiones con respecto al IPC y que la hucha de las pensiones se volverá a llenar de fondos, que se negocie entre patronal y sindicatos un pacto de rentas para la subida de salarios, la subida de salarios para los empleados públicos, que existe un Ingreso Mínimo Vital, un SMI de 1000 €, que las medidas para la rebaja de la factura de luz ya se nota en muchos hogares, que el IPC es ahora mismo el más bajo en Europa y se trabaja para que siga descendiendo en los próximos meses, que la reforma laboral funciona y se está estabilizando mucho empleo precario vulnerable y además sigue desciendo el número de parados y batiendo records los afiliados a la Seguridad Social. Las ayudas para empresas y autónomos, con los fondos europeos son una realidad. Se implementan medidas para la vivienda joven o el bono cultural, además de medidas para impulsar el talento científico o contra el cambio climático. Sin olvidar el apoyo al sector agrario o el trasporte con medidas tangibles, en algunos casos que nunca se habían tomado. O que la economía, a pesar de las múltiples dificultades por la invasión de Putin en Ucrania, va a cerrar el año creciendo más que ningún país europeo en un entorno del 4 %, o que el gobierno aumente la financiación condicionada a las CCAA para la atención primaria sanitaria o para la educación de 0-3 años, como contemplan los PGE 2023 lleguen. O un impuesto a los grandes beneficios empresariales extras por la situación actual, que ayude a complementar medidas sociales. Y mucho más..
Pues bien a todo ello, el PP y la ultraderecha se oponen y no lo apoyan con su voto en el parlamento, y aquí está el secreto, no interesa que la clase media y trabajadora y las pymes hablen del impulso del gobierno de Pedro Sánchez o del trabajo parlamentario para aprobar dichas medidas en un parlamento con 22 partidos políticos y 10 grupos parlamentarios, pero que es capaz de sacar todas adelante. Si es necesario se fabrican polémicas o se exagera para desviar la atención, o se lanzan bulos. Piensen sólo un momento la situación personal y familiar de cada uno de los españoles sin estas medidas que hemos implementado. Pues bien, esa es la diferencia y a lo que nos dedicamos cada uno.
Cuando alguien ejecuta esta estrategia sólo se entiende: al no tener proyecto de país, que te importa poco la ciudadanía normal, y que a tu líder le tiemblan las piernas y está maniatado, y por lo tanto no está a la altura. La “oligarquía de la crispación”, cuenta con “oligarquías mediática y económica”, pero sólo quieren la desinformación para conseguir sus tesis y eso va contra los intereses de la mayoría social de nuestro país. Reflexión crucial.
Ah, por cierto, veréis como tienen la piel muy fina y multiplican los insultos hacia mi persona, como hacen cada 15 días que escribo esta columna, pensando que me van a amedrentar, con perfiles sin dar la cara, valientes patriotas de sofá que rezuman cobardía.
A todos los lectores, si no podemos vernos, que paséis buenos días en estas fiestas navideñas y feliz 2023.












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