Las sesiones plenarias van cayendo hacia el final del mandato con la apariencia de ser un desganado trámite obligado y con el orden del día muy escaso de asuntos de calado. En el celebrado este viernes destacaba el dictamen que proponía la aprobación definitiva de 36 modificaciones en el Plan de las Áreas Históricas (Peahis) y se hizo por unanimidad.
A falta de elementos de debate sobre la política municipal, el bloque de izquierdas que domina el hemiciclo optó por llevar la sesión hacia debates con tintes electorales que tampoco rehuyeron los conservadores ni los liberales, con la Junta de Castilla y León como objetivo.
Aunque la crítica a la Junta se inició nada más comenzar el pleno, cuando se aprobaba subvencionar a Titirimundi con 100.000 euros para la edición de este año que se celebra desde el próximo miércoles, fue en la moción de Podemos, por la que se aprobó, con el voto en contra del PP, que el Ayuntamiento manifestase el apoyo explícito a la manifestación en defensa del sistema público de salud en la que se abrieron las hostilidades.
El portavoz morado, Guillermos San Juan achacó a la “política de abandono” de la Junta la “precarización” del sistema sanitario y la acusó de empujar a los usuarios a la sanidad privada, un argumento compartido por el portavoz de IU, Ángel Galindo, seguro de que “sobran las razones” para manifestarse, mientras el socialista, Ángel Berbel recordaba los compromisos incumplidos y proclamaba cifras como que “11.000 segovianos esperan consulta con algún especialista”. Desde el lado popular, Julio César Santos trataba de subrayar los 4.700 millones que invertirá el Gobierno regional este año en Sanidad o remarcaba que la ampliación del hospital está en tramitación y seguirá adelante: “No se preocupen, no será el Cat”, ironizó.
Más tarde llegó la moción del PSOE para instar a la Junta a aplicar la ley de vivienda y a desarrollar el plan de las Lastras con la que se endureció el discurso de los ediles. El portavoz socialista, Miguel Merino, abrió turno con una salva de quejas por el “abandono” de la Junta en Cultura, Educación, Sanidad y Vivienda, llamando a “cumplir sus competencias en materia de vivienda”.
Los argumentos del bloque de izquierdas volvieron a señalar al Gobierno regional por la ausencia de políticas de vivienda en Segovia y sus consecuencias en forma de encarecimiento de los precios o huida de población a núcleos del alfoz u otros puntos, en lo que consideran una especie de persecución política hacia el Gobierno local por el mero hecho de ser de izquierdas, un argumentario que se negó a comprar el edil de Ciudadanos, David García Foj que se preguntaba por qué ese supuesto veto no se daba en otras capitales con alcalde socialista como Valladolid, Burgos o Soria, o incluso Zamora, gobernada por IU. La moción fue aprobada con el voto en contra del PP y la abstención de Cs.
Galindo pasa la factura a San Juan
En ambiente plenamente electoral y demostrando tener claro que el “enemigo común” es la Junta y el PP, las dos formaciones a la izquierda de la izquierda también quisieron marcarse el terreno mutuamente.Galindo sacó la factura que tenía guardada desde la campaña de las autonómicas para reprochar a San Juan que se negara a participar en la campaña, en la que IU y Podemos fueron juntos— para frenar a Mañueco y le advirtió que “además de las declaraciones también hay que dar ejemplo”, un pinchazo que pilló por sorpresa al Podemita que pidió que el debate se enfocara en la protesta unida en defensa de la Sanidad, aunque el de IU insistió: “usted no estuvo a la altura en ese momento”.
San Juan reaccionó más tarde. Pese a rechazar de plano por “demagógica y populismo del malo” la moción, del PP reclamando la aprobación del presupuesto de 2023 antes de que acabe el mandato, no olvidó espetar a los gobernantes que “el presupuesto es imprescindible y presentarlo es obligación del equipo de Gobierno”. Volvió a la carga cuando se hablaba de vivienda afirmando que “el Ayuntamiento no ha dado un sólo paso” en este sentido y no ha ejecutado casi un millón de euros del que ha dispuesto para política de vivienda. Incluso esperó al turno de ruegos para pedir “que Servicios Sociales [que dirige Ana Peñalosa] aprenda de los errores cometidos en el reparto de ayudas energéticas a las familias”, de las que dice que “sólo el 7 por ciento de las partidas disponibles han llegado a las familias segovianas”.
En el mismo pleno se aprobó por unanimidad la moción de Ciudadanos instando a crear un museo sobre las alcaldesas de Zamarramala.












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