Un usuario del autobús de línea Segovia-Madrid, Avanza Bus, denunciaba prácticas de “overbooking” por parte de la empresa. El denunciante adquirió un billete para el trayecto de las 16:15 del martes 10 de octubre. “Estábamos esperando al autobús en la parada frente a la Guardia Civil. Llega el autobús, subimos una docena de viajeros, todos con el billete para esa hora, cuando el conductor nos informa de que no hay sitio para todos. Unos diez usuarios tuvimos que apearnos y esperar al siguiente servicio”, explica. Los intentos para contactar con el servicio de venta de billetes de la empresa fueron estériles.
Los damnificados pudieron retomar el siguiente autobús, el de las 16:30. Pero no se acaban ahí las penurias del denunciante, un vecino de Segovia con problemas de discapacidad visual y que para llegar a tiempo a una cita médica hubo de recurrir, una vez ya en Madrid a los taxis. Llega la hora de volver y a las 19:00 ya solo despachaban billetes para las 22:30. El protagonista de la información presentó la oportuna reclamación instando a que se le indemnizara el gasto en taxis.
Se trata de una situación recurrente. En los últimos meses las amplias subvenciones al transporte público, autobús y tren, han desbordado la oferta de plazas, algo especialmente evidente ante el inicio del curso. En el tren hay que reservar con más de una semana de antelación para los trayectos más demandados, el que se despista se queda en Segovia. En el autobús, la práctica del “overbooking”, vende más plazas que las existentes, parece que se está extendiendo también en los horarios más demandados en lo que recuerda demasiado a los “malos tiempos” de La Sepulvedana.












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