free web stats

El PP en fase de cambio al PR

Esta semana se ha desatado el “populismo fiscal” de la derecha con anuncios de bajadas de impuestos masivas en las comunidades autónomas gobernadas por el PP para favorecer a los que más tienen, en detrimento de los servicios públicos que atienden a la mayoría. Antes de analizar brevemente el escenario, quiero dejar claro que al igual que algunos organismos internacionales, como la OCDE, es necesario tener un sistema fiscal fuerte que permita ayudar a la ciudadanía en tiempos complejos, y ahora con la crisis por la invasión ilegal de Putin en Ucrania, es evidente que cometer errores fiscales es trágico. En Londres, con la libra, lo analizan ahora.

Los datos nos explican que el PP en el Gobierno subió 50 veces los impuestos, entre ellos el IRPF, el IVA (también de productos básicos), etc. y además recortó servicios públicos, pero cuando está en la oposición siempre pide bajarlos como el “bálsamo de fierabrás” como terapia ante la falta de proyecto de país, para tapar las permanentes meteduras de patas de Fakejóo en el debate económico, su falta de alineamiento con el PP europeo, su bloqueo a la renovación del Consejo General del Poder Judicial y sus mentiras continuas para dañar al gobierno pero que daña al país.

Núñez Fakejóo (el todavía líder del PP), se ve arrastrado por la guerra de egos entre la radical Díaz Ayuso y el moderado de cara, Moreno Bonilla, de pasar por el que más favorece a las grandes fortunas (ese 0,2 % de la población que tiene recursos por encima de 1 millón de euros) perdonando impuestos, para después exigir fondos al gobierno de España o directamente repercutirlo en recortes en los servicios públicos.

Sabemos que en la Comunidad de Madrid, el PP otorga becas a familias con ingresos por encima de los 100.000 euros, y después se cierran consultorios médicos de guardia o los centros educativos adolecen de personal y medios adecuados. El gasto de 4.000 euros por cada plaza educativa es claramente inferior al empleado en la media del país que es de 5.000 euros. Y en Andalucía se elimina el impuesto de patrimonio para que los grandes capitales tengan beneficios.

En Castilla y León, con los 133 millones de euros que Fdez. Mañueco regaló a las familias más ricas, se podrían construir, 27 centros de salud, 66 unidades satélites de radioterapia, 42 Colegios rurales agrupados, 33 Institutos de educación secundaria o 17 residencias de mayores. O si lo prefieren contratar: 2.200 médicos, 2.900 enfermeras, 3.300 profesores de secundaria o 3.800 profesores de primaria.

Escucho voces y además las comparto, que debería de obligarse ante las bajadas de impuestos, de especificar la repercusión exacta del gasto que se debe dejar de ejecutar y así la ciudadanía sería consciente del impacto de la medida. La mejor política fiscal es la que aporta justicia social que ayude a quien más lo necesite y además, por lógica, quien más tiene debe contribuir más.

Si añadimos la oposición a la revalorización de las pensiones que ejerce el PP o al gravamen temporal a las grandes compañías eléctricas o a los bancos, a las medidas de bonos de transporte o a los transportistas, rebajas de impuestos en factura de la luz y la energía, etc. es evidente que ya abandonaron a la clase media y trabajadora.

Con todo ello, parece lógico que el PP cambie sus siglas de “Partido Popular” por “PR: Partido de los Ricos”, ya que realmente han dejado a su suerte a las clases medias y trabajadoras (clases populares), para abrazarse sólo a quienes más tienen.

También la semana nos deja la amarga victoria de la ultraderecha-fascista en Italia y el blanqueamiento de muchos medios de comunicación, ante la realidad de lo que defienden y representan. En España la guerra interna en Vox con Macarena Olona, retando a Abascal y dejando entrever las fórmulas dictatoriales dentro de la ultraderecha, no ha hecho nada más que empezar.

Y por último el espectáculo bochornoso en las Cortes de Castilla y León, del último pleno, primero viendo como un vicepresidente de la Junta, de ultraderecha, que como tiene tanta tarea en Twitter, ahora se aburre y se dedica a insultar en el hemiciclo. Pero el presidente de las Cortes, también de la ultraderecha, por obra y gracia de Fdez. Mañueco, no esta a la altura para no permitir los insultos en los debates y para rizar el rizo el vicepresidente de las Cortes, del PP y segoviano, de forma poco afortunada, antes de llamar la atención al portavoz de su grupo, prefiere decir a todos “que se jodan”. Al menos se disculpó varias horas después, pero no se puede permitir que vuelva a suceder este lodazal, entre los que se declaran “moderados”. En fin, poco más que añadir, esperemos noticias del cambio de siglas en el PP.

Author: José Luis Aceves Galindo

Share This Post On