Parecía una inocentada pero no lo es. El alcalde de Segovia, José Mazarías, informaba de su intención de convertir el CIDE del CAT en el edificio de referencia para los servicios administrativos municipales. Al nuevo edificio está previsto llevar hasta 180 funcionarios (es decir, casi todos excepto los de policía local y bomberos) en tanto el viejo edificio se mantendrá para atención al ciudadano y representación institucional.
Las dos plantas del CIDE se repartirán en dos zonas. Los servicios municipales se mantendrán en la primera planta en tanto la planta baja se reserva para el objetivo inicial de un edificio que ha costado cerca de 30M€ (la inversión más importante historicamente efectuada por Segovia), es decir, acoger iniciativas privadas empresariales vinculadas con la innovación, y caso de que cuaje, el cacareado centro de investigación de didácticas para la formación profesional.
Mazarías detallaba que el plan afecta a seis empleados de alcaldía, 13 de Secretaría General y Gobierno Interior, 35 de Urbanismo y Evisego (con lo cual se cierra el edificio de la carretera de Palazuelos que acogía el serivicio), 11 de Economía y Hacienda, 8 de Personal, , 25 de infraestructuras, 13 de Turismo, 10 de Tecnología, 12 de Segovia Activa y 13 de Obras, Tráfico, Movilidad e Inspección de Servicios. También se mudan al CIDE otros 10 funcionarios de cultura y servicios sociales, si bien la casa de Abraham Senior, donde actualmente radica el grueso del servicio, seguirá abierta.
750.000€ de mantenimiento anual
Lo intempestivo del anuncio no oculta, sin embargo, lo que era una decisión “cantada” por parte del equipo de gobierno, que ya desde el principio del mandato había amagado con convertir el CIDE en un contenedor de servicios administrativos municipales.
En la decisión pesa la absoluta falta de definición desde sus mismos inicios de un edificio “fantasma”, concebido por el ex-alcalde Arahuetes en plena bonanza económica cuando se pusieron de moda los “edificios singulares” firmados por arquitectos mediáticos. Construcciones visuales, muy caras tanto en su ejecución como en su mantenimiento -el CIDE cuesta 750.000€ anuales- y en el caso del CIDE de Segovia pensado como mascarón de proa de una zona empresarial y de oficinas fallida, llamada a liderar el crecimiento urbano de Segovia por el eje de la carretera de San Rafael.













Últimos comentarios