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Un segoviano en Nueva York

Ernesto Santos, Radiólogo Intervencionista en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, New York Nacido en Segovia y muy relacionado con las localidades de Codorniz y El Espinar; hace diez años Ernesto Santos, Radiólogo Intervencionista, que trabajaba en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, decidió junto a su mujer que, poner tierra o mar de por medio, vendría bien a su carrera profesional y a la educación de sus hijas. El cambio fue de residencia, de trabajo, de cultura… y la consecuencia, la necesidad de adaptarse a “lo que hay”… De cómo es el mundo que se encontró, de las diferencias a la hora de trabajar en medicina en un país y en otro y, de otros muchos detalles, él mismo lo cuenta…

Pregunta.— ¿Cuándo llegaste a Estados Unidos?

Respuesta.— Yo trabajaba en Madrid, en el Hospital Clínico San Carlos y, principalmente, llevaba lo que actualmente llamamos Radiología Intervencionista. Hacia 2009, como motivación tanto personal como profesional, mi mujer y yo pensamos que “como teníamos dos hijas , estaría bien darles una cultura diferente y que aprendieran inglés… y por otro lado, en nuestro caso, buscar una oportunidad profesional en USA.”

Envié correos electrónicos, sin tener contactos allí y recibí respuesta de un par de ellos y, como anécdota te cuento que mi mujer y yo miramos el mapa. Uno era de Pittsburgh y otro era de Kentucky. Vine a Pittsburgh. En 2010, en Navidades, nos presentamos aquí. Aquí estuve 6 años, y fui mejorando mi capacidad profesional.

Comprendí mejor el “mercado americano” de la salud, el mundo académico y… después de seis años en aquella ciudad del tamaño de Zaragoza, con una buena calidad de vida que sirvió muy bien para criar a las niñas… como mi hija Lucía tenía que comenzar sus estudios en el College, mi mujer y yo volvimos a hablar.

Convenía buscar otro lugar, una ciudad más grande, mejor conectada con España a través de los vuelos y que estuviera cerca de Washington, que era el lugar en el que nuestra hija iba a estar… Salió una oportunidad en New York, en el centro que trabajo ahora, uno de los más importantes en relación al cáncer en EEUU, el Memorial Sloan Kettering Cancer Center y, nos movimos aquí en el año 2016. Llevo cuatro años que se cumplen ahora.

P.— A la aventura…

R.— Sí, me moví sin contactos. Una vez que estuve en el mercado americano fui conociendo a más gente: La experiencia de Pittsburgh, mis publicaciones. Todo ello me sirvió para que me contrataran en el Memorial, en New York. Trabajé muy duro cuando llegué a Pittsburgh. Los 2 o 3 primeros años, el idioma me hacía tardar más que al resto pero, los méritos funcionan muy bien.

P.— ¿Hay mucha diferencia en el funcionamiento y en la forma de trabajar del Sector Sanitario en España y en EEUU?

R.— A mí, hubo cosas que me costaron más y otras menos. En España, el Sistema Público, es el 7 u 8% del Producto Interior Bruto (PIB) pero, en EEUU es el 18-19%, lo que quiere decir que hay mucho dinero metido en el sistema. Cuando vine aquí, lo que menos me costó es “hacer pacientes” porque es lo mismo que en España: Lo ves, haces la intervenciones, pero, “todo lo que rodea a ver al paciente…”

En Estados Unidos hay mucha regulación que obliga a los médicos a tener conocimientos administrativos que en otros lugares “casi no existen” y junto a esos conocimientos, el billing o facturación, que supone “dominar lo que se factura a los pacientes”, algo que en España no ocurre.

Este sistema exige un gran esfuerzo administrativo. Cuando hago mis informes aquí, cada detalle va ligado a un código que al final se computa para que el paciente pague…Todo es una negociación entre las aseguradoras y el Hospital. De todo lo que tienes que ir aprendiendo, lo que más me ha costado ha sido esa parte administrativa del sistema. El estándar de calidad de la sanidad es bueno pero, lo que cobran las aseguradoras a los pacientes a veces es… abusivo.

Se ha convertido en un sistema que, como dicen los números, si el Producto Interior Bruto (PIB) en España es el 7 u 8% y en USA es el 19%, significa que el 19% del salario la gente lo emplea en los seguros médicos o en algo relacionado con la salud.

P.— En definitiva, en los Hospitales hay que mirar mucho en qué se va el dinero.

R.— Yo solo he trabajado en el medio académico, no en el sector privado pero el medio académico, aunque ellos dicen que es sin ánimo de lucro, no es cierto. Estas instituciones académicas hacen mucho dinero, aunque tienen la etiqueta de que no es así. Por lo tanto, es un sistema en el que la economía está mucho más presente, no es como el sistema público de España, ni siquiera como el privado. La calidad es alta pero, cada día hay una regla nueva.

P.— La sanidad americana tiene fama de ser… negocio.

R.— Hay un poco de todo. Por experiencia personal, la gente que viene de Europa o tiene experiencia en los centros públicos, tratamos mejor a los pacientes por tener esta formación en otros países. En USA, a los médicos les han educado, demasiado en la parte pecuniaria y menos en la parte humana pero, hay de todo como en todos los sitios.

P.— ¿Echas de menos trabajar a este lado del charco?

R.— Llevo diez año y, es como todo, echas de menos algunas cosas, otras no. Todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Es cierto que querría ocuparme menos de las partes administrativas: Ni el paciente ni yo, deberíamos estar ocupados por cuánto cuesta un procedimiento, creando un conflicto ético o moral ya que hay veces que se facturan cosas que algunas personas no pueden pagar y este hecho hace que esas personas queden excluidas a la hora de recibir ciertos tratamientos pero, tienes que trabajar y adaptarte al sistema en el que estás trabajando. Lo que no puedes hacer es luchar contra él.

Cada uno hace, dentro de su cultura, lo que puede. Sí bien es cierto que, como decíamos antes, el ejercicio de la medicina en USA es menos humano, también es cierto que tiene cosas muy buenas: La “Meritocracia” y la formación médica, que está mucho más regulada y reglada que en España y, cuando los médicos salen de la Escuela de Medicina, el estándar es bastante bueno, muy bueno.

P.— ¿Es cierta la tremenda especialización de los médicos allí?

R.— Sí. Y cada vez más. Como ejemplo te cuento mi caso, en el que se ven los dos extremos. En el Clínico de San Carlos éramos 4 Intervencionistas que “hacíamos de todo”. Ahora siguen así… En Nueva York, en el Memorial, donde ahora trabajo, somos 25 médicos en mi unidad, solo trabajando en Oncología. Además, yo estoy súper especializado en lo que llamamos “Intervenciones Oseas y Linfáticas”… Sí, están muy especializados, para lo bueno y para lo malo. Para lo bueno porque la gente “afina mucho” en lo que hace muy bien y, para lo malo, es que a veces pierden la perspectiva general y no ponen la cámara un poco más atrás para ver el mundo entero…

P.— ¿Te has planteado la vuelta?

R.— Lo he hablado con mi mujer en varias ocasiones porque, la idea inicial era venir aquí tres años pero, cuando llegué, estuve embarcado en un plan de cuatro años que se llamaba “La vía alternativa” que va dirigida a los médicos que viene de fuera. A través de ella, èstos consiguen las acreditaciones americanas. Yo pensaba que estaríamos tres años, en ese tiempo adquiriría la experiencia cultural y profesional y, volveríamos para España pero ya sabes, los hijos están aquí, viven bien, les van bien los estudios, estábamos cómodos en Pittsburgh y, lo fuimos dejando un año y otro. Al final, hice los exámenes americanos y tengo todas las certificaciones. Ahora, volver me costaría porque no sé si habría algún sitio en el que pudiera trabajar en lo mismo que hoy lo hago en Nueva York. Trabajar en cirugía es más común pero en intervencionismo, en lo que yo hago, hay muy poquita gente especializada en ello en España.

A medida que van pasando los años, es más complicada la vuelta. No podría hacer planes ahora porque una de mis hijas está trabajando en Washington aunque, en dos años, podría estar en otro lugar. Mis hijas no se sorprenderían si Belén (mi mujer) y yo nos volviéramos para España, son independientes. Lo que no podría es plantearles que volviéramos todos, mi hija pequeña empieza la Universidad en USA este año.

Lo que sí les recomendaría es que hicieran un postgrado o algo así, algún tipo de formación, en Europa. Aunque hemos tenido cuidado de que cada verano vieran a la familia y tuvieran la sensación de que fueran españolas , cuanto más tiempo pasan aquí, es más difícil que no pierdan esa conexión.

Por mi parte, no me jubilaré en este país. Me jubilaré en España, si no me voy antes.

P.— Llegando al final, no podemos olvidar que en estos tiempos USA está viviendo un momento especial por las elecciones. Aunque el resultado es conocido, todo está en el aire…

R.— Hay que comprender a este país. Es bipartidista, no es muy polarizado… salvo los últimos años hasta llegar al punto más álgido, que es lo que estamos viviendo ahora.

Por resumir, un político como Biden, de carrera, con 40 años en instituciones públicas, está luchando contra el típico empresario de NY que se sabía todos los trucos para ganar dinero y llegó a Presidente.

Hay que comprender el sistema de las elecciones de este país, aquí se vota a la persona. Trump se presentó por los Republicanos porque tenía afinidad con ellos pero, entre las cosas curiosas que pasan en este país, se encuentra que la gente vote a candidatos así.

Otras elecciones que hemos vivido aquí han sido más tranquilas. Los Demócratas serían en España el Centro-Derecha, aquí no existe la izquierda aunque el Partido Demócrata es tan grande que en su interior hay grupos que podrían estar cercanos al Partido Socialista de España pero la parte más extrema del partido, nunca llegaría a la Presidencia. Para eso, hace falta una transición de 20, 30 o 40 años en este país y, por eso los Demócratas eligieron un candidato más centrado, para que pudiera ganar.

Los Republicanos…. no sé qué decirte. Es un partido tan heterogéneo, que puede llegar a tener un candidato como Trump, una persona que no ha sido político de carrera y que solo ha gestionado cosas. Si ves el mapa de cómo se reparten las votaciones, las costas votan Demócrata y, cualquier cosa que esté en el centro de USA, que no sea una ciudad, vota Republicano.

Estas elecciones se han vivido con más intensidad que nunca porque ha participado un político como Trump, un tiburón de Nueva York, que puede salir en la Televisión diciendo una mentira y… ¡Da igual! Muy autoritario, parece que más que gobernar, está dirigiendo su empresa, manejando el país “vía twitter”

P.— Según tú ¿Sería posible que Trump se presentara en cualquier otro país de Europa?

R.— Si, lo vería por el movimiento populista que ha habido.

Trump es un outsider, un populista que ha movido a una gran masa descontenta de los políticos tradicionales que están es España y en otros países de Europa. El motivo ha sido el descontento con las fuerzas tradicionales que no han sabido mantener un estándar bueno para la población. Ese descontento, muy marcado, ha hecho que afloren otros partidos como Vox y Podemos, que no existían hace 5 o 6 años.

Trump Es un personaje único en la política ¿Qué va a pasar? No se sabe porque Trump está forzando para que se realice otro recuento en algunos Estados pues las diferencias van a ser de, no sé si llegará a cien mil votos. Esperemos que salga Joe Biden

P.— Para terminar ¿Cómo se lo toma allí la gente, tus compañeros, se habla mucho de esto?

R.— Hay dos cosas que aprendes cuando vienes a USA: No se habla ni de religión ni de política pero, los americanos no votan por el contenido social de un programa… “Votan por el bolsillo”.

Author: Pilar De Miguel

Pilar de Miguel. Periodista segoviana.

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