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Tradiciones en tiempos de cambio

Dicen en el PP que había temor cierto de que “Madrid” impusiera finalmente a un cunero —cunera, más bien, me insinúan— para la lista electoral, que anda el personal de los segundos y terceros círculos de poder preocupadísimo por su futuro inmediato y un escaño de Diputado, mire, es un refugio seguro hoy día, sin que tenga demasiada importancia si es por la circunscripción de Palma de Mallorca o por la de Segovia, que así anda el patio.

Si debía estar tensa la cosa, que, aunque el comité electoral provincial —presidido por la ya número 1 al Congreso, Beatriz Escudero que se presentó a sí misma como cabeza de lista— sólo presentaba el nombre de Jesús Postigo para el dos, el presidente provincial, Francisco Vázquez prefirió pasar la jornada en Madrid, donde se ratificaban las listas. Por prudencia, supongo, que hay antecedentes de propuestas elaboradas en Segovia que luego fueron devueltas con un pegote de tipex con otro nombre escrito encima como listas definitivas.

Hizo bien, que después de lo de Gómez de la Serna, no creo yo que los segovianos, ni siquiera los más forofos, hubieran recibido de buen grado a otro foráneo en la lista popular, así qué supongo que lograr colocar a un segoviano en las listas de Segovia debe ser considerado un éxito de los populares locales y su presidente, ganadores de una difícil batalla contra el aparato, que no es moco de pavo, que el temor al cunero impuesto duró exactamente hasta que se ratificaron las listas.

Vázquez y Postigo, en una imagen de archivo

Vázquez y Postigo, en una imagen de archivo

Y hasta ahí, que lo de renovar modelos parece que cuesta trabajo en el PP segoviano, y la renovación de Escudero junto a la elección de Jesús Postigo para el número dos de la lista, pues muy renovadora no es. Baste un vistazo a los extremos planteamientos de la número uno en sus redes sociales o recordar que Postigo, militante desde que el PP se fundó, es un hombre profundamente conservador, no oculta sus arraigadas convicciones religiosas, su nombre siempre aparece vinculado a la Obra y en su paso por el Ayuntamiento no pudo dar una sola alegría a los suyos. Vamos, que no les veo precisamente como captadores de nuevos votantes más allá de la clientela fija, que no es poca.

Hombre, reconozco que el candidato, además de no protestar en público cuando fue apartado temporalmente de la vida pública, ha sido paciente, dejando que actúe esa ley no escrita que parece obligar en el PP a que todo aquel que en algún momento aspire a ser alcalde de la ciudad pero acabe en la oposición tenga asegurado un puesto en las listas al Parlamento.

El propio Vázquez (fue senador), Beatriz Escudero, hace casi cinco años y Jesús Postigo, ahora, han seguido ese camino así qué, desde ya, apuesto por que Raquel Fernández será candidata en 2020. O cuando toque, que en estos tiempos uno no sabe lo que pueden durar las legislaturas.

No me negará que a la imagen de anquilosamiento contribuye el hecho de que los candidatos a lo largo del tiempo tengan (o tuvieran) lazos familiares entre ellos. Aquí entran en juego los cuñados: Escudero lo fue de Postigo aunque ambos dejaron hace tiempo de preguntarse por la familia (y casi por cualquier cosa, algo que ya veremos como se encaja en la relación de trabajo si se da el caso de que ambos sean diputados representando a los segovianos). Pero es que Postigo también mantiene la misma relación con el anterior diputado a ellos mismos, Javier Gómez Darmendrail. Hombre, Fernández no está emparentada con estas familias, pero también es militante de segunda generación. Insisto en mi apuesta.

Total, que tengo la sensación de que Jesús Postigo puede llegar a ser diputado porque toca, más allá de sus capacidades como político, exhibidas durante su paso por el Ayuntamiento y a las que los ciudadanos pondrán valor exacto en junio, aunque de entrada le reconozco el mérito de lanzarse a ocupar un puesto que ya no se contempla como pasaporte seguro a las Cortes y que si finalmente se perdiera la segunda acta, a alguien habrá que echar la culpa. ¿No?

Oiga, que quizá estoy dando demasiadas vueltas a la noria y resulta que la candidatura del PP es exactamente eso: una fiel representación del partido y su forma de entender la política, personalizada en Escudero, Postigo y María Puertas, la número tres. Piense, no obstante, que esta ha sido la fórmula ganadora, de calle, tradicionalmente en esta provincia. Y ya sabe eso de que si algo funciona, quizá es mejor no tocarlo ¿No?

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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1 Comment

  1. El PP local opta por el ultraconservadurismo, Escudero,Postigo… Yo creo que es fiel reflejo de sus votantes segovianos, asi que me parece un acierto estratégico; aunque totalmente esteril para el progreso de Segovia. Espero que los segovianos, por su bien, vayan espabilando. Lo de “lo malo conocido” tiene un limite.

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