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Radiografía de Segovia21

S21Nov13Unas trescientas personas se manifestaron el domingo 10 de noviembre contra Segovia 21 y la ubicación de un centro de congresos en la Faisanera. La marcha fue convocada por un heterogéneo pull de grupos de izquierda y de marchamo ecológico: 15-M Foro Social, Ecologistas en Acción, el partido ecologista Equo, Segovia de Izquierdas, los castellanistas de Yesca así como los sindicatos CCOO y Unión de Campesinos de Castilla y León, que coincidieron en lamentar el modelo de urbanización que supone Segovia 21 y la construcción allí de un palacio de congresos “lo importante de la cuestión es que La Junta de Castilla y León y La Diputación Provincial, van a invertir una cantidad astronómica de dinero para reflotar Segovia 21 y para construir una infraestructura inútil, mientras aplica duros recortes en todos los servicios públicos”, señalaron en un manifiesto leído al final de la convocatoria.

Sin embargo, esta vez no solo eran “perroflautas”, los sindicalistas de rigor y los invariables ecologistas que anualmente se manifiestan contra Segovia 21. Entre los “marchadores”, muchos trabajadores públicos, colectivos cívicos de las mareas verdes y “anti-recortes” y algunos concejales segovianos, entre otros, Blanca Valverde y Alfonso Reguera, secretario general del PSOE de Segovia.

traseraDesde su mismo inicio en 2004, Segovia 21 ha suscitado el rechazo de colectivos ecologistas, que han organizado más de una decena de marchas de protesta contra el “pentaproyecto” (como gustaba en llamarlo Atilano Soto, presidente de Segovia 21 hasta 2013) en referencia al golf, zona residencial, parque empresarial, zona hotelera y centro congresual promovido por la Diputación de Segovia (máxima accionista de Segovia 21), la Cámara de Comercio de Segovia y Caja Segovia (Bankia). El rechazo se basaba en la consideración de las 79 hectáreas de la finca de Quitapesares como terrenos de piedemonte de especial valor ambiental. En este sentido, Segovia 21 soportó hasta tres demandas, que no pasaron de la primera instancia, si bien al precio de un replanteamiento de los impactos ambientales que obligaron a retrasar al menos dos años el calendario inicial previsto.

 

La trama Gürtel

Hasta ahí, Segovia 21 no era un proyecto especialmente simpático para una parte de la sociedad segoviana, pero contaba con un insólito blindaje institucional y apoyo manifiesto de PSOE y PP, y hasta de IU (que gobernaba entonces en el ayuntamiento de Palazuelos). Esta situación empieza a cambiar en 2012 con la implicación en el affaire Gürtel de Elias Benatar, hombre fuerte de Fomento Territorial, empresa responsable del desarrollo de Segovia 21, y que vino a la Diputación, entonces presidida por Atilano Soto, de la mano del hoy imputado en la Gurtel, Jesús Merino. Entre sus primeras operaciones, Fomento Territorial cerró la contratación para urbanizar el entorno con la empresa Begar, de José Luis Ulibarri, igualmente implicado en la Gürtel.

 

La burbuja

concejal

Con la fusión de Caja Segovia, que ejercía como socio financiero, Segovia 21 entró en un limbo económico. La construcción y puesta en marcha del campo de golf, así como la urbanización de un parque empresarial y la zona residencial, se acometió a golpe de crédito con la idea de ser amortizados con la venta de unas 50 viviendas de alto standing. La crisis tumbó este planteamiento. A fecha de hoy, se han vendido 3 viviendas, en tanto el valor de las restantes ha disminuido drásticamente. Todo ello ha dejado a Segovia 21 con deudas por 16 millones, según datos del registro mercantil difundidos por el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes.

 

La envestida de Arahuetes

Arahuetes siempre se sintió receloso de Segovia 21. El portavoz del PP en el grupo municipal, Jesús Postigo, así como el ex-alcalde de Palazuelos (IU) Domingo Asenjo, coinciden en señalarle como el principal responsable de que el centro de congresos inicialmente planteado no pudiera realizarse en una primera fase en 2006. Para Arahuetes, el centro de congresos debía estar en la capital, y no en el alfoz. Consecuentemente, en julio de 2013, tras conocerse el proyecto para reconvertir el club social del campo de golf en un centro congresual financiado parcialmente por la Junta, que invertirá en el equipamiento 6,9 millones de euros entre 2013 y 2022, Arahuetes puso toda la carne en el asador para abortar la operación. Amagó con un “referendum” que quedó en estival recogida de firmas, y más recientemente, ha interpuesto denuncias contra el Ayuntamiento de Palazuelos por “irregularidades” en la tramitación de la licencia.

Aunque políticamente el alcalde no ha conseguido apoyo de su partido, el PSOE, que no quiere saber nada de victimismos entre la capital y el alfoz (cuyos alcaldes, sean del PP o del PSOE, defienden en bloque la inversión de la Junta en su zona), el mensaje de que la Junta recorta en otras inversiones -sustancialmente el instituto de San Lorenzo y la segunda fase del campus María Zambrano- e invierte en Segovia 21 sí ha calado en Segovia y especialmente entre los trabajadores públicos y los colectivos cívicos anti-recortes, que ven lo operación como un claro síntoma de apoyo a lo privado en detrimento de la público.

Argumentos a favor y en contra

Desde el PP se contrargumenta que es una inversión mínima con un impacto claro en la generación de empleo. “Son 124.000 euros este año, 300.000 en 2014 y del orden de 800.000 anuales hasta 2022, de algo que puede ponerse en marcha en dos años y catalizar la actividad empresarial y hotelera en la zona. Compárese estas cantidades con los 50 millones de euros que reclamaba Arahuetes para abrir su palacio de congresos”, explican en el Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma. Desde el lado opuesto, los convocantes de la marcha del pasado 10 de noviembre, recuerdan que “la práctica totalidad de los palacios de congresos que existen en la región son económicamente ruinosos y están infrautilizados”.

Así las cosas, quien puede estar más satisfecho es el presidente de la Diputación, Paco Vázquez. La operación le alivia de invertir a solas en la terminación del club social, la recuperación de un pabellón palaciego del siglo XIX, obra que Segovia 21 ya no podía asumir por si sola y que precisa como el agua para aspirar a enjugar algún día sus millonarias deudas.

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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