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¿Puede Podemos?

PabloIglesias

Ha sido realmente increíble. En 100 días la gente de Podemos se ha marcado el desembarco más rutilante nunca visto en la política española. En Segovia –sí, en Segovia- la formación ha superado los 5.000 votos, más que IU y casi la mitad que el PSOE (pueblos ha habido en que ha desbancado al PSOE) ¿Cómo lo han hecho?

Básicamente, tejiendo una organización virtual, basada en Twitter, reclutada de entre los descontentos de la izquierda. Todo empieza con el 15M y la posterior maduración de un discurso que mezcla oposición radical a la política de austeridad dictada desde Bruselas; rechazo a la corrupción y a la bancocracia; y por último, y no menos importante, distanciamiento respecto a las aparatocracias (IU incluida).

Este movimiento estaba ahí pero precisaba un líder, un aglutinante que encauzará ese capital electoral (lo que en publicidad se llama pasar de lo on line a lo off line, y perdonen la sobrada). Y el elegido fue el telegénico Pablo Iglesias, un profesor mileurista que a golpe de meme y abriéndose paso en todo tipo de tertulias se hizo con un colosal activo: 250.000 seguidores en Twitter. Más, mucho más que cualquier partido (el PP tiene 150.000).

Confesaré que me molesta el rollo mesiánico de Iglesias. Sus análisis no me valen, demasiado simples. Sus propuestas de solución me parecen de un buen rollismo zapaterista que no va a ningún lado. Pongo por caso el control de capitales, o los bancos, o la fiscalidad. Pienso que pretenden abarcar lo internacional desde lo local. No sirven. No desde los contextos legislativos nacionales. E ir más allá es ir, no ya a Bruselas o al Reino Unido, buque insignia de la titularización, es ir a los USA, a China, a Rusia…

Pero bastante mierda le han echado a Iglesias como para sumarnos a la fiesta. El éxito de los Podemos es demoledor, incuestionable. Ante todo hay que felicitarles.

La cuestión es ¿puede Podemos regenerar el mapa político? ¿A quién beneficia? ¿A quién perjudica?

En IU están moscas. Han subido en las europeas pero sienten celos ante este recién llegado que les ha mandado a la quinta posición. Se entiende. En el PSOE están asustados. En el PP, en cambio, se frotan las manos.

No creo, sin embargo, que el ascenso de Podemos perjudique a IU. Veamos los votos. IU ha sacado más votos que nunca, quiere decirse que sus electores no les han puesto los cuernos con Podemos. La aparición de un nuevo nicho electoral solo puede beneficiar a IU. El PSOE sí que se la juega, y UPyD en la medida que le sale un rival inesperado. Los socialistas tienen solo una cosa clara, el aparato debe recuperar el partido, envidian al PP por su disciplina interna. Lo que no tienen tan claro es por donde tirar. ¿Abandono el centro político y dejo al PP la gran bolsa para pelearme con IU y, ahora, Podemos? ¿Me refundo en un partido nacionalista del Sur, buscando oxígeno en los cuarteles de invierno de Extremadura, Andalucía y CLM?

El guru de la derecha, Pedro Arriola, ya ha dictado sentencia. Para él,  podemos es un bluf, no aguantará, dice. Las Europeas son una liga menor. No hay poder en ellas. A fecha de hoy no está claro que ni el nuevo Parlamento tenga capacidad para nombrar al jefe de la Comisión Europea. Como dice Iglesias, al mayordomo de los ricos llamado a gobernarnos. Para mí es hasta peor, un Senado en el que acomodar bártulos molestos en la política de verdad.

La liga de verdad son las Generales y las Municipales-Autonómicas. Y aquí está el asunto. En UPyD, en IU saben de sobras lo cuesta arriba que son estos procesos sin aparato digno de tal nombre (mínimo 150 tipos para una provincia como Segovia). Para montar candidaturas se precisa gente. Y no “cualquier” gente, se precisan tipos de peso que negocien al estilo “si te presentas por tu pueblo y ganas, te hago el ensanche de la carretera”.

Una anécdota. Hace un par de años, un colega se fue a la sede de un partido a darse de alta como militante. Le acogieron con cautela. “Oye, ¿sabes que tal como está el patio ahora no podemos enchufarte en ningún lado?”, le avisaron. Como lo oyen.

No quiero decir con eso que todos-todos los militantes del PP-PSOE sean enchufados de esto o aquello. Pero para la actividad política –y esta es nuestra realidad- se precisa aunar ideología e interés particular. Repito, no es que me guste, es la realidad. Muy poca gente se enfrenta a la vis pública por la jeta, quien más quien menos busca, también, un cierto resarcimiento, las más de las veces lícito, un refuerzo salarial, una red de seguridad en un entorno precario, una expectativa de empresa o contactos para encontrar trabajo a un hijo…

Nacen así los aparatos. Los controvertidos aparatos, los despreciados aparatos. Pero necesarios para gestionar el poder.

Y llegamos al final del círculo. ¿Aguanta Podemos una aparatificación? ¿Se puede desde los cimientos asamblearios, desde planteamientos poco posibilistas y útópicos, tomar el poder?

Pienso que no, a mis años mi cabeza solo atiende ya a la política real, el resto, para mí, son fruslerías. Pero pienso que los afines a Podemos tienen el deber ético de intentarlo. En bien de todos, tienen el imperativo moral de intentarlo.

Les advierto, sin embargo, de una cosa. Como comentábamos un día con el amigo Juan Andrés Saiz Garrido, a propósito de una cita de Javier Cercas: “La izquierda siempre decepciona, la derecha rara vez”. Explicar porqué lo dejo para otro día.

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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2 Comments

  1. Lo suscribo y lo aplaudo, me gusta tu capacidad analítica Luis, cuando la clavas, te pones inmenso.

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  2. solo los militantes del pp y del psoe estan o son enchufados?

    IU y UPyD Son virgenes?

    ya sabemos lo que roban, malversan, mienten bla bla bla

    los partidos de siempre.

    lo de PODEMOS esta por ver.

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