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Mañana sol… ¡Y buen tiempo!

cajaSegovia bancoLa asamblea de majaras ha decidido: mañana sol… y buen tiempo… Se desgañitaba el de Kortatu. En parecidos términos, el Banco de España (¿para qué sirve?) ha decretado el fin de la crisis. Señores, ¡crecemos!… En el último trimestre se constata un avance del 0,1% PIB… La guerra ha terminado.

¿Qué usted no lo nota? ¿Que el paro afecta a uno de cada cuatro, sus hijos preparan las maletas para chollar ovejas en Australia y en su tienda no se vende ni un peine? Bueno, bueno… Tranquilo… Todo llegará… Desgraciadamente, los currantes somos los primeros en entender de las desgracias y los últimos en superarlas, para algo somos la orgullosa carne de cañón, los jodidos de la tierra que decía Celine. Ley de Vida.

Ponderemos, en los últimos meses se percibe un importante flujo monetario hacia España por parte de los grandes fondos de inversión (¡Gates ha comprado un 6% de FCC! y Gates no es tonto, ¿no?… esperemos…). Falta por saber qué de bueno es eso, pero en un país hundido por la deuda público-privada no es mala cosa que fluya dinero ni que sea del infierno.

Otra cosa es que los buenos tiempos no volverán. Otra cosa es que la economía segoviana no se parezca ya en nada de nada a la que fue. El sector comercio ha perdido literalmente la mitad de su peso, la construcción no existe, obra pública ya no se hace ni se hará, la Caja (¡Ay la Caja!), allí donde iba el grueso del ahorro provincial y luego se distribuía en la propia provincia, es ya un recuerdo que añadir a la Mesta, las Comunidades y a la serie Isabel. A fecha de hoy la provincia es un geriátrico con muy poquitas empresas y un agro fuerte (eso sí). En la capital, el agro es sustituido por el turismo, por lo demás, viejetes, comerciantes y empresarios de servicios tiesos como palos y funcionarios recortados y con tendencia a la amortización. Cientos de funcionarios interinos se han ido al paro. Cantidades de historias extrañas, estebanesvicentes que dependendian de programas de esto y aquello han pasado a la posteridad. El antaño victorioso futbol sala patrio, campeón en mil batallas, se arrastra por la segunda división encajando palizas humillantes.

¿Qué hacer? Carlos Tejedor, antiguo presidente de la Cámara y factor del reflotamiento de aquel milagro fuentepelayense que fue Dibaq, me lo dijo un día. Crecer, buscar mercado fuera (de la provincia el que solo lo tiene en la provincia, en Valencia el que solo lo tiene en Castilla y León). Apoyarse en las nuevas tecnologías, buscar nichos emergentes y sobre todo y ante todo, emprender.

El otro día paseaba yo calle Real arriba, calle Real abajo, soprendido de la de valientes que con lo que quedó de las Preferentes del abuelo y la indemnización del paro han abierto franquicia (tiendas de yogures, de patatas fritas, de sombreros). Pocos sobrevivirán al verano del 2014. Va a ser una masacre pero esa es la actitud. Luchar, no quedarse quieto. De cada cuatro uno sobrevivirá y alguno se levantará otra vez para seguir dando guerra. Ellos, y no los políticos, son la verdadera luz al final del túnel. La trinchera en la que se pelea a cara de perro por salir de este embrollo.

Y tú, mamón que vives de la renta heredada del local comercial que te pasó tu santa abuela. Pórtate bien. Ojo lo que pides, o tus flamantes bajos quedarán para república de gatos.

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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