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Lalanda también injurió a sus compañeros por correo electrónico

La doctora Mónica Lalanda mandó correos electrónicos con declaraciones injuriosas a 23 médicos del servicio de Urgencias que no se han hecho públicas por estar considerados material reservado dentro de la investigación que se ha puesto en marcha en el seno del colegio de médicos de Segovia tras las denuncias del jefe de servicio y sus compañeros que sienten que los textos publicados por la doctora han vulnerado su honorabilidad personal.

Así lo ha explicado la junta directiva en pleno en un escrito en el que, con tono crítico, se muestran contrariados por el ruido generado en torno a un proceso, el de la resolución del expediente, que normalmente no tiene carácter público, pero que la propia Lalanda ha movido en redes sociales y su propio blog donde tiene una alta capacidad de influencia “pero solo contemplado desde su propia visión, alejada en parte de los acontecimientos, que estando incorporados al caso no han sido publicitados”, se lee en aparente referencia a los correos electrónicos.

En las redes se ha apoyado el punto de vista de la doctora.

La directiva de la organización colegial desmiente categóricamente que la apertura del expediente pretenda coartar su libertad de expresión “y si de responder al derecho que tienen los colegiados de su anterior servicio de urgencias a pedir que se respete su reputación personal y profesional y, en caso de no hacerlo, que se demuestren con hechos las acusaciones públicamente vertidas”.

“Distorsionar la realidad diciendo que desde el Colegio Oficial de Médicos de Segovia se persigue a los colegiados por denunciar la precariedad laboral y el deterioro asistencial no es cierto y es injusto”, se quejan.

En ese papel, la Junta afirma que ha seguido el procedimiento habitual, pidiendo valoración reservada del caso a la comisión deontológica “integrada por nueve miembros independientes y de prestigio y de la que forma parte la doctora Lalanda”, que en consecuencia “conoce a la perfección” el código deontológico, su funcionamiento, procedimiento y la mecánica ante las quejas.

La nota encierra otro tirón de orejas para Lalanda por hacer público el proceso deontológico algo que no ha ocurrido nunca “desde que dirigimos este colegio” y que ha tenido como consecuencia que “tanto en la prensa médica como en las redes sociales se esté cuestionando el proceder de la junta directiva y de la comisión deontológica” obligando a “aclarar los hechos fundamentales” aunque “respetando la parte del procedimiento que no es público”.

Según esas explicaciones, el jefe de Urgencias y la mayoría de los médicos de su servicio presentaron “varias denuncias con petición de amparo” por considerar dañada su honorabilidad por la doctora Lalanda, tanto a través de correos electrónicos —no publicados por ser material confidencial en el expediente— como por entradas en su blog.

Negada a un acuerdo.

Durante tres meses, ambas partes se estuvieron acusando mutuamente —Lalanda también denunció y solicitó el amparo del colegio— hasta que la Junta pidió informe “reservado y preceptivo” a la comisión deontológica que consideró “por unanimidad que puede haber una falta grave” y en consecuencia, se acordó iniciar el expediente, continúa el relato.

En ese tiempo, desvelan los directivos, desde la comisión deontológica, la organización médica colegiada y desde la presidencia del colegio se trató de mediar y encontrar un acuerdo para la publicación de un texto “que pudiera ser aceptado por ambas partes, lo que llevaría al cierre del expediente puesto que el doctor Gómez Montes —el jefe del servicio de Urgencias— aceptaría negociar una modificación de lo dicho sobre su persona”, aunque fue la propia Lalanda la que “reiteradamente” rechazó esa posibilidad.

La junta afirma tajantemente que “no hace distinciones entre sus colegiados” por lo que el expediente será realizado por un instructor y un secretario que elevará sus conclusiones a la junta directiva “quien aceptará o rechazará justificadamente el mismo”, una decisión que además puede ser recurrida ante el consejo autonómico o por vía administrativa en los tribunales”.

No obstante, subrayan que la voluntad es la de resolver “con absoluta transparencia y claridad” si ha habido o no infracción al código ético “de manera que se evite un conflicto que está provocando una división entre compañeros, un mal irreparable a muchas personas y desprestigio para este colegio oficial de médicos de Segovia”, concluyen.

Author: Redacción

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5 Comments

  1. Me pregunto si también existen “injurias” cuando lo que se dice es cierto. Es decir no se hace injustamente y no se produce ningún atentado al honor porque lo dicho es verdad. Por ejemplo, yo podría decir que el 50% de mis compañeros funcionarios son unos vagos y unos ladrones, y no estaría faltando a la verdad.

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  2. Buenos días
    -Revisen la rectificación que realizó ayer el colegio respecto a su comunicado inicial. El mail no fue enviado a todo el personal del servicio de urgencias sino a los 23 médicos del servicio.

    -Noten también el tono del comunicado (público en su boletín) donde se utiliza ya adjetivos respecto a pruebas “cartas ofensivas” que son parte de un proceso abierto.

    -Verán, el mail que yo envié es la despedida a los compañeros en los que explico porqué me voy y realizo una crítica correcta a la gestión del coordinador de urgencias.

    -un mail no es un documento público y espero que a siglo XXI no se pretenda tambien coartar la expresión a título personal ya que la ley mordaza se está haciendo tan obvia

    Poco que añadir. Insisto, mi conciencia está 100% tranquila. Pondré en su momento esa carta a disposición pública. Ustedes que no lo han leído, ¿como pueden calificarla de “injuria”?

    Un saludo a todos

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    • Estimada doctora. Rectificamos “todo el personal” por “los 23 médicos del servicio de urgencias”, aunque parece claro por el contenido de la información, sobre un conflicto entre médicos, que esos correos no se dirigían a enfermeras o auxiliares.
      Sobre el resto de la información, lo que acueducto2.com ha hecho ha sido hacerse eco del comunicado del colegio de médicos utilizando los oportunos entrecomillados, por lo que no caben más rectificaciones.
      Efectivamente, un mail no es un documento público, como no lo suele ser el contenido de una investigación de un caso deontológico, según explica el colegio de médicos, que parece lamentar que se filtren solo partes del mismo. No obstante, el propio colegio es el que tacha de ofensivos los citados mensajes, tal como se explica.
      Un saludo.

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  3. Señores de la redacción del “acueducto2”: ¿han publicado una noticia sin contrastarla previamente con la afectada en este caso!?.a tenor de la rectificación producida tras laxesplicacion dada en los comentarios por la doctora parece que no…¿se guianustedes por elmprincipuo de objetividad e imparcialidad al publicar noticias?

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  4. Pero la historia esta es esa tan vieja del trabajador que decide por su cuenta cantarle las 40 a su jefe y sus compañeros y cuando la empresa estudia si le castiga o no llena todos los tablones y las farolas de alrededor de carteles haciéndose la víctima ¿no? Más viejo que el hombre. Yo no veo ningún conflicto relacionado con la libertad de expresión sino de “asuntos propios”.

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