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El Ayuntamiento cobrará por el reparto callejero de publicidad

Desde el 17 de julio la distribución masiva de folletos, octavillas, flyers y similares en las calles de Segovia queda condicionada a previa solicitud municipal y al acatamiento de una serie de directrices relativas a horarios y zonas. Asimismo, los servicios de Urbanismo implantarán, más adelante, una tasa por “ocupación de vía pública”, en otras palabras, para repartir publicidad habrá que pagar, según confirman fuentes oficiales del consistorio. “Provisionalmente no se cobrará por la solicitud, pero sí está previsto implantar una tasa cuando entre en vigor la ordenanza definitiva, a finales de este año”. La cantidad está en estudio. “Estamos analizando si será una cantidad simbólica o disuasoria, no lo tenemos claro”, explican.

La medida, que entró en vigor por decreto de alcaldía el pasado 17 de julio tiene carácter de “instrucciones”, un mecanismo de regulación provisional a la espera de la tramitación de la oportuna ordenanza municipal, en fase de redacción y con una aprobación prevista para final de año.

Provisionalmente, pues, se establece la obligatoriedad de tramitar un permiso en el que se hará constar la zona y el horario de distribución, implantándose como horario de carácter general de 12.00 a 20.00 horas. Igualmente, las empresas deberán aportar copia de los contratos laborales de quienes realicen el reparto no pudiendo ser los equipos de más de tres personas.

Sin publicidad en el acueducto
En las “instrucciones” se prohíbe la distribución de publicidad a menos de 20 metros a uno y otro lado del acueducto en su tramo de la plaza del Azoguejo hasta Ochoa Ondátegui. También queda prohibida la publicidad que “incite” al consumo de bebidas alcohólicas o repartir publicidad en las terrazas de otros establecimientos ni “ubicarse en la puerta de acceso de museos, instalaciones turísticas, o monumentos, ni dentro del perímetro autorizado a otros establecimientos o actividades; y en general, no podrán suponer obstáculo para el tránsito peatonal o rodado”.

A priori, la regulación de la publicidad callejera parece necesaria. Se trata de una publicidad barata y efectiva que ha menudeado con la crisis económica hasta convertirse, a veces, en un incordio para turistas y viandantes. Igualmente, se han registrados pautas muy agresivas con situaciones tensas. “En la puerta de mi establecimientos hemos tenidos que soportar el reparto de menús de otros restaurantes. Es el colmo”, se quejaba hace unos días el propietario de un emblemático mesón del Azoguejo.

Sin embargo, no son pocas las ambigüedades que suscita el documento. De momento, no parece haber alusiones a publicidad espontánea, cartelería doméstica que se cuelga de farolas y paredes y que afean la ciudad. También está por ver en concepto de qué el ayuntamiento puede obligar a pagar por repartir publicidad en la calle, si bien fuentes municipales apuntan a una tasa “por ocupación de la vía pública”.

Otra cuestión es el caracter normativizador de la profesión de repartidor. El reparto de flyers suponía una modesta fuente de ingresos para estudiantes y chavales. Por publicitar bares de copas, por ejemplo, se ingresan entre 10 y 20€, un clavo ardiendo al que se aferran las economías más débiles. En general, los pagos y operativas respondían a economía no estructurada, ajena a cotizaciones e impuestos, por lo que demandar contratos laborales puede, en la práctica, terminar con la gran mayoría de estas campañas o fomentar el incumplimiento sistemático de la ordenanza.

De momento, las únicas sanciones previstas son la retirada del material publicitario.

Author: Redacción

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4 Comments

  1. A ver, de dónde van a sacar para pagar los sueldos que aprueban ellos mismos, a tanto político liberado, para que se preocupen de hacer cumplir las normas. Todos los días veo como levantan y aplican la ordenanza a los corros de jóvenes y jóvenas que hacen corro en las aceras con sus cañas y sus platitos de pinchos correspondientes, por poner un ejemplo.

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  2. Lo de repartir propaganda sobre alcohol o exhibir carteles, no es nuevo, lleva en Ordenanza la tira. Otra cosa es que se cumpla esta medida como otras muchas… ¿Qué pasa que llegan elecciones? ¡Vaya panda!

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  3. Perdonadme, yo quiero saber bien claro donde no poner ningún flayer publicitario.
    Y si existen unas normas as las que hay que someterse ,saberlas claramente.
    Espero su respuesta, gracias

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  4. Está claro que la caída de la construcción y con ella los chollos, fue la debacle de los políticos. Se acabó el gobernar los bienes públicos y nuestros impuestos sin tener ni puñetera idea. Ahora es cuando hay que demostrar la buena gobernanza (algunos se olieron la tostada y salieron de naja). Solución: tirar a todo lo que me menea. Hay que cobrar a fin de mes, los polìticos y sus machacas, claro.

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