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Dos décadas, por lo menos

Ya el día de la inauguración de la variante de Segovia las crónicas reseñaban las carencias de la nueva variante de la ciudad. Era eso, una variante o alternativa a las travesías que cruzaban la ciudad. Nada más. No cerraba el círculo por el oeste y además, sólo tenía un carril por sentido. Vamos, que nacía llena de carencias convirtiéndose así en otro proyecto a completar en dos décadas por lo menos, que es como medimos aquí los plazos para hacer cualquier infraestructura.

Y así estamos hoy, 15 años después de aquella inauguración con descubrimiento de placa en el kilómetro 0 de la vía —fue el alcalde de La Lastrilla el que hizo los honores mientras se trataba de sacar de las fotos al de Segovia, el centrista José Antonio López Arranz— que la última noticia habla de que el Ministerio “ha autorizado los contratos de las obras”. Otro pasito. Ni una máquina, aún.

Y empiezan los cálculos: licitar las obras, hasta verano; foto de la ministra en el acto de la primera piedra, en octubre más o menos. Si, curiosamente y si los plazos son buenos, esa visita de la responsable de Fomento se producirá justo antes de elecciones y claro, hablar de electoralismo es lo primero que le ha venido a la cabeza a los líderes socialistas locales.

Quizá tengan algo de razón en sus suspicacias porque la técnica ha sido y es común a los dos partidos mayoritarios que la conocen bien por tanto, que si usted quiere tirar de hemeroteca verá cómo varían los planteamientos de unos y otros a lo largo del tiempo en función de su posición de Gobierno —pretextos y dificultades— u oposición —reivindicación severa y sin concesiones— e independientemente de las siglas.

Fíjese. Me ha resultado más chocante la lentitud en la respuesta pública a la decisión de los ministros por parte de quien es el portavoz socialista en la comisión de Fomento, Juan Luis Gordo, que esperó dos días para escribir una reflexión sobre el asunto en su blog particular. Les pasó algo similar a los senadores del PP, cuya nota triunfalista arrogándose todos los méritos del avance llegó un día después de la reunión del Gobierno.

Parecería que la autorización de contratos les hubiera pillado despistados. Eso, o que si se dimensiona en su justa medida lo que significa la “autorización de contratos” invita a la prudencia, que otra cosa es empezar las obras.

La actuación se financia “a la alemana” —las empresas hacen la obra al completo y pasan la factura total al entregar los trabajos, unos tres años después del inicio— en su totalidad o en partes, según a quién se pregunte: en todos sus tramos (según el PP), o sólo en uno de ellos (dicen en el PSOE) y eso justificaría el optimismo pese a la partida sólo testimonial que aparece en los presupuestos de este año.

Claro, que hay que encontrar empresas que estén de acuerdo y en condiciones de ceñirse a esta fórmula de actuación. Se sabrá cuando se abra el proceso licitador, que ya ve que se puede convertir en otro pedregal en el camino para completar la carretera en base a un proyecto de hace un lustro y además polémico por la ausencia de suficientes enlaces para la actualidad, menos en una situación de hipotético crecimiento de la ciudad hacia el sur y el este.

Volviendo al optimismo del supuesto de la inminencia de las obras, cabe fechar 2018 como año de finalización —lo que le decía más de dos décadas, que los primeros trámites efectivos de la obra se iniciaron en 1997— de una variante que hoy día soporta más de 18.000 vehículos diarios y mantiene en su lista negra catorce muertos en accidentes, buena parte de ellos, choques frontales.

Ya lo de ver cerrado el anillo por el oeste para completar una circunvalación, es otro cantar. Una parte de esa nueva construcción —entre la autopista a Valladolid y la carretera a Santa María la Real de Nieva— corresponde a la Junta y está incluido en el Plan de Carreteras 2008-2020. En los presupuestos de 2015 no hay ni rastro de inversión prevista para esto. El otro tramo, hasta enlazar con la carretera de Ávila, es también responsabilidad del Estado. Por cierto, en 2009 hubo un pacto entre las administraciones para cerrar ese tramo conjuntamente.

No hay que preocuparse. Seguro que aparece en los programas electorales de mayo y noviembre próximos.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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1 Comment

  1. Que aparece en los programas electorales seguro, pero en los de estas elecciones, los de las próximas, las siguientes… y de oca a oca por que me toca o de puente a puente, siempre arrastran están yan aconstumbrados 😉
    Lo de que haya pillado a unos y otros de nuestros bi-representantes es lo más normal, entre pensar si van poder seguir viviendo del erario público y calcular la liquidación que les quedará cuando cesen, lleva su tiempo y su abstracción metafísica, ya le digo don Fernando.

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