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“Con el covid en 10 días se cayeron todos los festivales, las agendas se borraron…”

Historias de Pandemia.

Si hay algo que indica a los segovianos que ha llegado mayo son las flores, Titirimundi, su carrusel… la alegría que en estas fechas se respiraba en la Plaza del Azoguejo, este año no existe. El virus, causante de nuestro cambio de vida durante más de un año, también es el culpable de que algunas actividades que ya son una parte de los segovianos, estén esperando que al final del verano la situación distinta y puedan aparecer de nuevo.

El año pasado fue el de la sorpresa pero, en ciertos aspectos, en 2021, las cosas no están mucho mejor. Marian Palma, directora de Titirimundi, nos recuerda lo ocurrido en la trastienda de un Festival de Títeres que ya es parte de la vida cultural de Segovia y que, a su manera, también está pasando el covid.

P- A causa de la pandemia Titirimundi volverá en septiembre pero, no por ello mayo es el mes del Festival de Títeres que ya es parte de esta tierra… y, lo echamos de menos.

R-Nosotros también lo echamos de menos. La decisión se tomó por las circunstancias, por la incertidumbre nuestra y de todas las instituciones porque, cuando se tiene que tomar una decisión y los que tienes por encima están igual que tú… dices “¿Qué hacemos?”.

Cuando hablo con una Embajada, les pido las condiciones en las que vienen los componentes de esta o aquella compañía para ver qué medidas, si hacen falta cuarentenas al llegar aquí, si las cuarentenas son necesarias al volver a su lugar de origen… porque tengo que saber lo que debo gestionar con cada una de las compañías. Este fue el motivo por el que no lanzamos fechas en mayo pasado. El objetivo era lanzarlo en primavera pero pensábamos que mejor era no soltar campanas al vuelo y ¡Menos mal! Porque participan diversos países, cada uno en unas condiciones sanitarias y el nuestro, estaba recién abierto… no era cuestión de “liar” ninguna y, al igual que el año anterior, era preferible trabajar con una previsión de restricción máxima para, cuando llegara el momento, ver todas las posibilidades de apertura que teníamos.

P-El año pasado os pilló el covid con todos los espectáculos contratados…

R-Sí. Lo del año pasado fue en marzo y estaban todas las contrataciones hechas. La noticia arrancó en algunos países y, de hecho, algunos miembros de compañías internacionales empezaron a comentar….. Yo, en un principio, en los meses de diciembre y enero, no acababa de creer esa situación, lo confieso

P-Pero ya te dijeron lo que venía…

R-Sí. En algunos países ya estaba, ya había comenzado el problema. En Italia ya era un hecho pero, en UNIMA (Curso Presencial de Teatro de Objetos Impartido por Malgosia Szkandera de la Compañía Antártica) ya se había comentado por parte de alguna compañía asiática lo que estaba pasando en esos países. Aquí veíamos en los Telediarios lo que estaba pasando allí, en China, pero lo veíamos con lejanía…. Y, a esa distancia… todo es increíble hasta que te ves metido en el reparto de la película de Steven Spielberg y, cada uno queda encerrado en su casa mientras la pandemia está ya repartida por todo el mundo.

En ese momento es cuando decidimos ponernos en contacto con todas las compañías y nos dimos unos plazos porque como no sabíamos, ni nosotros ni nadie, cómo iba a evolucionar esto… Fuimos hablando con cada una de las compañías para saber qué situación tenían y la disponibilidad aunque, disponibilidad tenían todos porque, en cuestión de 10 días, se cayeron todos los Festivales, las agendas se borraron… y, a partir de ahí decidimos que en el mes de abril tomaríamos la decisión. Yo ya había hablado con el Ayuntamiento para las primeras fechas disponibles de septiembre y por eso el pasado año se pudo hacer todo en ese mes. Volvimos a hablar con las compañías, a algunas de ellas las dejamos para posteriores ediciones puesto que las condiciones no nos permitían mover mucha gente a un nivel internacional. Por poner un ejemplo, el año pasado tuvimos solo 5 compañías internacionales.

P-Sin olvidar que el pasado año hubo espectáculos con un aforo de 10 o 12 personas…

R-Claro. Tuvimos espectáculos en lugares como San Juan de los Caballeros en los que entraban 135 personas pero, tuvimos espacios en los que en condiciones normales, compañías como Oligor y Microscopía (Teatro con objetos y autómatas…) hubieran tenido una ocupación de 30 personas pero, con el COVID, tan solo fueron 9. Todas las salas solo podían ocuparse en una tercera parte del aforo, la restricción que nos exigía la Junta de Castilla y León.

Estas restricciones se han ido moviendo a lo largo del año. Durante la Campaña de Navidad, tuvimos unos días en los que pudimos hacer la programación con un 50% del aforo, lo que nos llegó a parecer “la repanocha”. “Un asiento sí y un asiento no, en diagonal, para dejar espacio…” permitía que hubiera más “calor” en la sala pero, cuando estaba toda la campaña casi vendida… cuando ya se habían realizado las dos primeras jornadas, nos comunicaron que Segovia había entrado en la fase 3 con lo que tuvimos que llamar a todos los que habían comprado las últimas entradas para informarles de la situación y tuvimos que reestructurar la sala para volver a la situación del 30%… ¡Esto es orgánico! ¡Tiene vida propia!

P-Además, cuando se trabaja para ampliar es más fácil pero, cuando hay que recortar…

R-De hecho, cuando planteamos Titirimundi en septiembre , dije a mi equipo, y todos pensaban igual, que era mejor trabajar con las mayores restricciones posibles porque el mayor trabajo y dolor de cabeza del año pasado fueron los protocolos de actuación, tanto de las compañías como de los técnicos y del público.

Eso es lo que nos traía la cabeza loca porque, cada semana había información nueva, lo que me parecía correcto pero, cada semana la información era diferente… con lo que teníamos que estar un día o dos estudiando las propuestas, sacando lo que correspondía a nuestro evento y aplicarlo hasta que después, seguíamos trabajando hasta la siguiente semana, cuando venían con otro comunicado y…

P-Eso ha ocurrido en todos los aspectos. Cada semana la noticia era diferente.

R-Claro, y de hecho, por ser cada semana la noticia diferente, muchos eventos se tuvieron que suspender. Si una semana parecía más benévola (más abierta la capacidad, con más opciones), te llenabas de energía y montabas la organización de tú evento con esas condiciones pero, daba la casualidad de que empezabas a la semana siguiente y, el lunes tenias una notificación diciéndote “todo lo que hemos dicho, va a ser que no, retrocedemos”. Hubo festivales que se suspendieron por este hecho, si salían las resoluciones los martes y había evento el miércoles, realizar los cambios a tiempo era inviable (reorganización, ventas…)

Lo que teníamos claro es que debíamos tener el distanciamiento de metro y medio, todo el mundo con las mascarillas, los geles… ¿Lo vendes como unidad familiar, o no? Porque a mí me ha venido una madre de trillizos de tres años y me ha dicho que no podía tener a uno de sus hijos a ocho metros, lo que es totalmente comprensible. Había momentos en los que no sabía cómo jugar a esto… ¡Las normas del juego iban cambiando permanentemente!

¿Cómo resolverlo? Era necesario plantearse desde un principio que la propuesta artística debía ser de calidad y con interés pero, a la vez, intentar movilizar y entender la situación…

P-Es evidente que fue complicado organizar Titirimundi 2020 pero, en el 2021 ¿Cómo han sido los últimos meses y la organización del Festival para septiembre de este año?

R-Está siendo igual que el año pasado porque la incertidumbre sigue existiendo. En principio tenía una Fe ciega en la vacuna y, aunque la sigo teniendo, pensé que la cosa iba ser más ágil. Cuando pasaron las Navidades y viendo cómo estaba el covid, nos planteamos hablar con las compañías. Lo bueno es que tenemos un contacto muy directo con ellos y participan en toda la organización e informan de todas las situaciones que se plantean al salir de sus respectivos países aunque yo esté en contacto con las Embajadas…. Más aún en esta situación.

Por un lado las Embajadas y por otro las compañía dando información y “la cabeza como un bombo”, no lo voy a negar… porque los diferentes países pasaban de estar muy bien a todo lo contrario, como pasó con Dinamarca en el tiempo del festival del año pasado… Esto es orgánico, se ha ido moviendo de un país a otro y las condiciones se han movido exactamente igual.

Como la situación continuaba, comenzó el “plano virtual” que se está intentando poner en marcha en muchos casos, como nosotros lo hicimos el año pasado para los “coles” pero este no es el canal apropiado, el Teatro es en directo. Siempre he dicho que “El Teatro es una ceremonia”, una comunión entre todos. Si quien tienes al lado echa una carcajada, a ti te motiva. Esta celebración conjunta, enriquece. Cuando lo ves en vídeo… tiene que haber una edición pero, en cambio, el Teatro es en vivo, es diferente.

P-Estamos en mayo y echamos de menos a nuestro carrusel en la Plaza del Azoguejo…

R-¡Pobrecitos! Este año no han podido… Ellos se mueven entre Nantes, Marsella y Segovia y, llevan paralizados… ¡Ni se sabe! Porque Francia está como está. Ellos tienen un elemento complicado porque, las instalaciones recreativas están muy afectadas. No se puede limpiar de manera apropiada cada cachivache del tiovivo cuando se bajan los niños… es inviable.

P-Ahora llega el buen tiempo, habitualmente llega el carrusel y comenzamos a hablar de Titirimundi pero, no hay nada de eso ¿Cómo están las cosas de cara al próximo mes de septiembre?

R-Tenemos la programación pero, tenemos la duda de si podremos contar con el programa con forma de acordeón aunque se supone que en esos momentos se podrá contar con programación “para entregar”. El año pasado no fue factible.

La semana que viene arranca el programa de Titiricole que este año se hace de forma virtual. En este programa, invitamos a los participantes a que trabajen desde diferentes asignaturas como la de lengua, para estudiar la dramaturgia o Plástica y otros tipos de talleres para confeccionar el Teatrito o los personajes. Después, ellos tienen sus propios ensayos. En la época de Titirimundi los “coles” tienen su parte de programación y, como contraprestación, tienen la posibilidad de ver un espectáculo. Como no está ahora en marcha el Festival, hablamos con todos los centros y vimos la posibilidad de que ellos trabajaran pero, en vez de actuar en vivo, iban a realizar unos vídeos que íbamos a colgar en la web y les íbamos a tener dentro de una programación en la que “toda la comunidad educativa” estaba invitada a verlo para conocer Titiricole… Esto es lo que comienza la semana próxima.

P-Imagino que los niños dicen “A falta de pan buenas son tortas”…

R-Pobres… El año pasado, con los profes, lo que hicimos fue destinar para ellos una partida para formación y pudimos disfrutar de varios miembros de la compañía “Hugo e Inés”, muy conocidos en Segovia porque hemos disfrutado de su trabajo en varias ocasiones, que hacen títere corporal y expresión corporal en general. A través de zoom, todos los días, daban hora y media o dos horas de taller a los profesores para que estos pudieran plasmar en los niños otra manera de ver el títere. El año pasado, los profesores quedaron muy contentos.

P-Para terminar, ya hemos visto cómo ha afectado la pandemia a Titirimundi desde el punto de vista artístico y humano pero ¿Cómo ha afectado el COVID a Titirimundi en los números, en lo económico? ¿Cuántos números tienes que hacer cada día?

R-Tengo borrados los números de la calculadora. Cada institución aporta y apoya pero, este año, hemos tenido un cambio en las formas de colaboración. Con el Ayuntamiento existe un convenio, con la Junta de Castilla y León, este año, en vez de convenio, nos informaron de que salían una ayudas de convocatoria libre para todos los festivales de la Comunidad, nos hemos presentado en el pasado mes de noviembre y la convocatoria se cerrará la próxima semana. Con la Junta, hemos abierto un diálogo para futuras colaboraciones… ¡Es complicadísimo! Además, ahora han salido las ayudas del Ministerio…

El problema que siempre hemos tenido en el mes de mayo es que, nosotros solicitamos las ayudas, fíjate en la fecha que han salido en este año y, siempre vamos al mes de mayo tirándonos a la piscina sin saber cuál será la aportación pues, siempre lo comunican en el mes de julio, a toro pasado y, es una cantidad de dinero que si no la tienes gastada, empleada para el fin que se pensó, no es factible. Muy difícil. Hay que agradecer que existan estas ayudas pero la burocracia es complicada.

¿Apoyos? Está todo el mundo como está ¿A qué puerta tocas ahora mismo? Todo el mundo está pidiendo ayudas en su sector. Hay una crisis tal que… y veremos en qué condiciones quedamos cuando todo esto acabe, esto ha tocado a todos los palos ¿Qué va a ser difícil retomar? sí. En la oficina somos dos personas y, damos lo que damos. Durante el tiempo del Festival, tenemos un equipo cuyos miembros tienen sus “otras” formas de vida… Son profesionales del sector que dejan unos días libres para estar con nosotros. Ellos tienen que vivir y nosotros solo podemos darles esa “miguita”. También es de agradecer la labor del voluntariado que, por poner un ejemplo, el año pasado, pensábamos que con lo que estaba pasando… y no tuvimos ningún problema. En Segovia, la gente está muy volcada con el Festival.


Author: Pilar De Miguel

Pilar de Miguel. Periodista segoviana.

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