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Bankia, ante el juez para explicar el pago de la factura de Navicoas

Las declaraciones sobre el caso “Navicoas” —la hipoteca del Torreón de Lozoya para pagar una deuda tributaria de la empresa participada por Caja Segovia, Navicoas— se reactivan. El juez ha llamado este lunes, 27, al representante de Bankia, como imputado; además de la que entonces era directora de riesgos del banco y de un representante del despacho Garrigues, que habría participado, representando a Bankia, en el proceso de acuerdo con Hacienda para el pago de la deuda que finalmente pagó la Caja.
Un grupo de personas protesta ante el juzgado en una de las jornadas de declaraciones de testigos e imputados.

Un grupo de personas protesta ante el juzgado en una de las jornadas de declaraciones de testigos e imputados.

Un representante de Bankia prestará este 27 de abril declaración en calidad de imputado —la entidad— ante el juez Martínez Puras, titular del Juzgado número 5 de Primera Instancia e Instrucción, para aclarar el papel del banco, que el juez cree que podría constituir un delito de administración desleal, en el proceso que acabó con la hipoteca del Torreón de Lozoya para avalar una deuda tributaria de la empresa participada, Navicoas.

El representante del banco deberá explicar las decisiones que se adoptaron desde que la entidad asumió ante la Agencia Tributaria, avalar en solitario la deuda, hasta el momento en el que finalmente se decidió que fuera Caja Segovia la que afrontara el pago.

En la imputación de Bankia ha tenido un peso relevante la declaración que prestara el pasado mes de diciembre, como testigo, el administrador concursal de Navicoas, Rafael Marras, que sostuvo en distintas ocasiones ante el juez que “Bankia asumió el compromiso de pago [de la deuda]”, mientras que en todo ese proceso de negociación con Hacienda nunca se mencionó a Caja Segovia como pagador final.

En la declaración del administrador concursal, el pasado diciembre, a la que ha tenido acceso acueducto2.com, se explica la preocupación que existía entre los accionistas de Navicoas ante el expediente de la Agencia Tributaria por el impago del Impuesto de Sociedades y otros, contraídos en 2007.

En un primer momento, siempre según esa declaración, los inspectores sólo ofrecían dos opciones: la firma de un acta con acuerdo, que incluía un acuerdo tácito de que no se derivarían responsabilidades contra los administradores; o bien, un acta sin acuerdo, con un precio mucho más caro y poniendo en riesgo penal a los miembros del consejo de administración.

“Había accionistas que estaban por la labor de firmar con acuerdo, porque según ellos se podría transar (negociar) mejor con la Agencia Tributaria para que no hubiera derivación de responsabilidades y para que la sanción no fuera grande (…) y otro grupo decía que se podía defender que era una fusión impropia y que no estaba sometida a Impuesto de Sociedades. Que se podía discutir, así que proponían la firma sin acuerdo para tratar de defender en otras instancias este asunto”. Explicaba el administrador concursal, situando a los empresarios asturianos en el primer grupo y, curiosamente, a Bankia, en el segundo.

Un hombre instala una pancarta de protesta ante la puerta del Juzgado número 5, en una imagen de archivo.

Un hombre instala una pancarta de protesta ante la puerta del Juzgado número 5, en una imagen de archivo.

Cambio de postura de Bankia.
Con esta disconformidad sobre la mesa, en la siguiente reunión y ante la evidencia del difícil cobro de la deuda —“No había dinero ni para pagar a los administradores concursales”, matiza el testigo— los propios inspectores habrían propuesto la tercera salida: un acuerdo, al que se empezó con un precio de 15 millones y que acabó en un trato de 6,8 millones. “Todos encantados de que pagara un tercero”, explicó el administrador, que en otro momento reconoce que desconocía que había sido Caja Segovia la que finalmente pagó la factura.

El papel “imprescindible” de Bankia quedó certificado cuando el administrador concursal dijo a los accionistas que Navicoas no podría asumir siquiera esa deuda reducida y los empresarios asturianos dijeron que tampoco pagarían nada y “ante eso, fue Bankia la que dijo: ‘Nosotros respondemos’ a la deuda”, explica en varias ocasiones el testigo, que añade que se optó por la fórmula del aval para evitar que el dinero entrara en la concursada y tuviera que destinarse al pago de todos los acreedores y no sólo a la deuda con Hacienda.

El administrador no acierta a explicar el motivo por el que Bankia cambió de opinión y pasó de defender la firma del acta sin acuerdo —la más grave, incluyendo las posibles responsabilidades sobre los consejeros segovianos, Óscar Varas y Manuel Agudíez, junto a otros— a asumir en solitario el acuerdo de pago de los 6,8 millones, incluso liberando de sus obligaciones al resto de los accionistas.

De hecho, los abogados preguntan al testigo por el papel de los consejeros asturianos y por la posibilidad de que existieran acuerdos entre Bankia y ese grupo de empresarios. “Parte de los accionistas, me parece que tenían firmado un acuerdo desde hace años de salida, de compra de acciones por parte de Bankia”, declaró ahondando en una oscura rama de este proceso, aunque sin lograr recordar un solo nombre relacionado con ese eventual pacto.

Sin alusiones a la Caja.
Lo que sí tiene claro el administrador concursal es que en todo el proceso negociador con la Agencia Tributaria y hasta la misma firma del acuerdo con aval, en el principio de 2012, no hubo intervención de ningún representante de Caja Segovia ni apareció el nombre de la entidad segoviana como posible responsable subsidiario.

Marras ratifica la ausencia de representantes de la Caja en todo el proceso afirmando que “nuestra referencia en ese momento era Bankia”, que estuvo representada en todo momento por los asesores del despacho Garrigues. “Estaba Garrigues que representaba a Bankia. Era el asesor fiscal designado en el procedimiento y estuvo en todas las reuniones con la inspección”, subrayó en la declaración en la que también dejó claro que ese asesoramiento lo pagó la propia Bankia, no la administración concursal.

De acuerdo con sus explicaciones, el acuerdo con la Agencia Tributaria se firmó con la asistencia de los administradores concursales y de Manuel Agudíez y desde el día de la firma “no hemos vuelto a tener contacto con Bankia”.

Author: Redacción

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