
Luquero, Tarilonte y los ediles Peñalosa y García, en el izado de la ¿bandera-pancarta? en el Ayuntamiento de Segovia.
Polémica al canto. Con independencia de la lucha del colectivo LGTB por la normalización social de la homosoexualidad, lo cierto es que el izado de banderas “arcoiris” —o pancartas, según sostiene Segoentiende— en algunos ayuntamientos segovianos, algo plenamente normal otros años, este 2020 topa con la reciente prohibición del Tribunal Supremo por la cual se fija como doctrina “que no resulta compatible con el marco constitucional y legal vigente, y en particular, con el deber de objetividad y neutralidad de las Administraciones Públicas la utilización, incluso ocasional, de banderas no oficiales en el exterior de los edificios y espacios públicos, aun cuando las mismas no sustituyan, sino que concurran, con la bandera de España y las demás legal o estatutariamente instituidas” El fallo del alto tribunal. El fallo del alto tribunal se produjo en mayo poniendo fin a un litigio por el uso de una bandera independentista en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
Pese a ello, ayuntamientos como el de Torrecaballeros lucían ayer la bandera LGTB en el balcón consistorial bajo las banderas oficiales y compartiendo espacios con otras pancartas reivindicativas. Un hecho similar les ha costado al alcalde de Cádiz y al presidente de la Diputación de Valladolid sendas querellas de parte de la Asociación Española de Abogados Cristianos, que consideran que con la nueva doctrina las banderas estarían “fuera de la ley”. El mismo colectivo reclamaba medidas cautelares a la justicia que, sin embargo, de momento no han sido tomadas en consideración.
Segoentiende dice que es legal
En el tradicional acto de respaldo al colectivo efectuado en la Diputación de Segovia, con bandera “indoor” —que no exterior— el portavoz de Segoentiende, Marcos Tarilonte, destacaba que “no se puede hablar de bandera, es una pancarta, tiene nuestro logo y una bandera no lleva logo. No se puede entender que sea una bandera porque es una pancarta”, insistía.
Tarilonte aduce también un dictamen del Defensor del Pueblo, a solicitud de una asociación LGTB, en la que el organismo presidido por Francisco Fernández Marugán señala que a su entender la doctrina del Supremo no afecta a la bandera arcoiris, por cuanto “la sentencia resuelve el problema de la concurrencia de banderas oficiales con otras de tipo independentista (el caso concreto era el uso de una bandera independentista canaria), pero la sentencia no se pronuncia, ni a favor ni en contra, sobre el uso de banderas, emblemas o símbolos de movimientos sociales, de colectivos, etcétera, por lo que no tiene ninguna incidencia sobre la bandera arcoíris“.
Este es el argumento al que se acogen los alcaldes que, como el de Torrecaballeros, el socialista Rubén García, han optado por mantener la tradición de colgar la bandera arcoiris coincidiendo con la celebración del Día del Orgullo LGTB. Sin embargo, resulta sintomático que otros ayuntamientos, como Palazuelos o La Granja, no hayan colgado o no lo hayan hecho todavía la bandera gay.
En otras administraciones el caso se ha resuelto colgando una pancarta de apoyo —es el caso de la Subdelegación del Gobierno— o como siempre hace la Diputación, con un izado simbólico en el interior, en el patio de columnas. En el caso concreto del Ayuntamiento de Segovia, se ha optado por colgar del balcón un ¿bandera? ¿pancarta?… Dejémoslo en el “repostero” aunque la convocatoria oficial del acto se refería de manera explícita a la “colocación de una bandera“, la misma terminología que en la nota de prensa emitida tras el acto simbólico en el balcón consistorial al que no se ha invitado a la oposición.
Entre el 25 y el 28 de junio se celebra la XIII semana de la Diversidad afectivo sexual bajo el lema “2020, mujeres LBT, sonoridad y feminismo” que concluye con el Día internacional del Orgullo LGTBI, el domingo 28.














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