web analytics

Zarzuela en el Juan Bravo: varios «pilares» y una Eugenia

Tienen en el Cuadro Lírico Julián Gayarre mucho de qué presumir; hay ganas, voz, tienen arte, tienen mucho trabajo detrás y, además, un público fiel que cada junio llena el Teatro Juan Bravo de la Diputación para disfrutarlos. Por si esto fuera poco, cuenta el cuadro lírico con el apoyo de La Esteva y el respaldo de los músicos de la Unión Musical con su director, Francisco A. Cabanillas, que marca el ritmo de todos los caminos, ya sean de jota o de seguidilla.

Estos días, Gayarre, Esteva y Banda vuelven a juntar esfuerzos en un clásico, ‘Gigantes y cabezudos’, con cuatro representaciones del 6 al 8 de junio, en lo que supone último acto de la programación del teatro público antes del parón veraniego.

La función se inicia con un preludio, para alargar treinta minutos el metraje de la Zarzuela, y en el que brilla la voz de María Eugenia Barcia. Quien ha visto actuar al Cuadro Lírico en más ocasiones sabe de la potencia y la claridad de su voz. De su brillo sobre el escenario y la luz que transmite bajo los focos. Sin nervios ni titubeos. Con alma y honestidad. Eugenia es un seguro sobre las tablas y en ‘Gigantes y cabezudos’, ejerciendo de Pilar, la protagonista, sus compañeros lo notan tanto, que posiblemente éste es uno de los mejores montajes de la formación a nivel interpretativo de los últimos años.

De cualquier forma, no sería posible alcanzar ese nivel sin el papel que cumple cada uno de los pilares que sostiene al Cuadro Lírico, y que empiezan por su presidente, Ricardo Mínguez, y continúan por sus directores de escena, José Antonio Reguera y Carmen Torrego, siempre atentos a la trama y presentes donde el guion lo requiera. Pilares que también son Encarna Fuentetaja o Gonzalo Terán, siempre rondando el protagonismo con sus voces. Y Andrés Palomar. Y Mª Antonia Martín. Y así hasta cerca de treinta «pilares», cada uno con su nombre y su apellido, integrando el coro de mujeres y el coro de hombres que protagonizan dos de los momentos más aplaudidos del montaje: la jota ‘No nos asusta nada en la tierra… si las mujeres mandasen’ y el coro de repatriados ‘Por fin te miro, Ebro famoso’.

Con acento zaragozano, marcando cada vocal, el Cuadro Lírico Julián Gayarre demuestra estos días, un junio más, que para ser tozudo, gigante y cabezudo, no hace falta ser aragonés; basta con empeñarse en que Segovia tiene zarzuela y subirse al escenario más importante de la provincia y mezclar las ganas, las voces, el arte y el trabajo para confirmarlo.

Opinión: foto y texto Diputación de Segovia

Author: Cultura

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *