web analytics

Torrijas bien empapadas

Aún deambulan por las calles de Segovia los turistas de las comunidades que celebran el Lunes de Pascua aunque la marabunta que nos ha invadido en los últimos días ya se ha replegado tras comer, beber, ocupar las calles y llenar los aparcamientos.

No. No han sido unas fiestas “flojas” para el turismo, que hemos ido otra vez por record a la vez que los segovianos hacíamos senderismo obligado para movernos en nuestras propias calles. Vamos, que nos movíamos a pie o nos quedábamos en casa.

Ahí va la queja directa al saco roto: en las horas punta (todas las de los días centrales) los urbanos —como siempre que hay avalancha— han sufrido retrasos y pérdidas de servicios y en las paradas de los barrios quedaban las gentes con cara de “a ver si viene ya” esperando el autobús que nunca llegaba… Y tuve un sueño en el que un concejal brillante tendría una idea igual de luminosa para que, además de prohibir de hecho el coche a los que pagan impuestos aquí, el transporte público resultara una alternativa viable y real y no una lotería sin horario ni cabeza. A ver si para el año que viene, que es electoral.

A ver, cosas raras que he visto estos días. Ah, si, lo del repostero en el balcón del Ayuntamiento a medio poner encima del cartel anunciador del 25 aniversario de las Ciudades Patrimonio. O un iluminado decidió que ambas cosas eran compatibles, o alguien se pasó por ese arco el reglamento municipal —el que dice que en Semana Santa y otras fiestas mayores se adorna el balcón consistorial sólo con el repostero de gala y con toda solemnidad— o, esta es la más probable, la chapuza volvió a imponerse. Cero patatero (con el tonillo desagradable de aquel tipo del bigote en el Congreso).

Preocupado me dejó también la apresurada suspensión de la procesión de los Pasos, la grande, la del viernes Santo, la que tiene distinción turística. Cierto, a las 20.00 llovía, granizaba y “aguanevaba” abundantemente pero es que aquello se suspendió a las 20.20, diez minutos antes de la salida programada, y a las nueve ya no caía ni una gota… Vamos, que con salir un poco más tarde nos habríamos ahorrado las carreras de cristos plastificados y carrozas desnudas… ¿Alguien tenía prisa por cerrar la Catedral aquella noche? Ya preguntaré, que hay 4.000 cofrades y miles de espectadores que aún no se han quitado el cabreo de encima. Por cierto, los del tiempo —¿Se acuerda, querían cobrar por las previsiones?— muy brillantes, muy brillantes no han estado…

Más records del puente. Aunque no ha sido oficial porque no vinieron los del Guinness como cuando las jotas, en la celebración anticipada del Día Mundial del Autismo se repartieron torrijas hasta acabar las existencias —hombre, eran 400 raciones y si algo nos gusta aquí es zampar en grupo— mientras el Acueducto se coloreaba de azul. Autismo Segovia, que no para. Tampoco se detiene la Asociación contra el cáncer que este lunes se preocupaba especialmente por el cáncer de colon… Si usted anda en los 50, la prueba es imprescindible, haga caso.

A ver, que me despisto de la política municipal, donde sigue coleando el asunto de los Policías Locales, que ya cifran sus diferencias a la baja en los sueldos respecto a otros polis de la región en unos 3.500 euros menos. No sabría explicárselo bien, que la concejala de Personal, Marisa Delgado, les ha prometido mejoras que llevaron al abandono de la presión que ejercían los sindicatos pero al rato la alcaldesa advertía que no hay dinero y que las cosas son a muy, muy largo plazo y que los avances serán al tiempo para todos los funcionarios. He visto varios agentes rascándose la cabeza en mitad de la calle tratando de asimilar su situación que “pa este viaje no hacían falta alforjas”, que decía mi abuelo cuando yo era joven.

Ve, ya me pongo nostálgico, que estos días me he acordado de la década de los 60 cuando escuchaba a Paco Ibáñez cantando entre otras cosas aquella reflexión de Gabriel Celaya que decía que “La poesía es un arma cargada de futuro”. Me sorprendió el desliz de la concejala de Cultura, Marifé Santiago que atribuyó la frase al leonés Juan Carlos Mestre cuando se refería a su recién recibido premio Castilla y León de las Letras. Bueno, pues la edil también tiene patinazos en su campo y eso me gusta, que demuestra que no siempre flota en el éter de la alta cultura. Y eso que Mestres está ligado para siempre a Segovia desde que en 1992 ganó el Gil de Biedma… ¡Ay, esas cabezas!

Cosas más terrenales. Dice el Ayuntamiento que no quiere subrogar el contrato del trabajador del aparcamiento de José Zorrilla tras el abandono de la empresa que fue concesionaria y claro, el empleado ha acudido a los tribunales. Lo mejor de todo es que el Ayuntamiento, que tiene contratado un servicio jurídico recién renovado —anda que no dio guerra el concursito que al final ganaron los mismos que estaban antes— ha ido y ha contratado a otro especialista externo para que lleve este asunto, que debe ser que los asesores oficiales no saben de Derecho laboral. Pues otra vez lo de mi abuelo sobre el burro ligero de peso.

Se acabó la Pascua y lo mejor es ir sacando el traje de faralaes y la bata de cola, que ya viene la Feria. ¿O no se ha ido nunca y aquí estamos siempre con el fino y el bailoteo?

Autor: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

Share This Post On

1 Comentario

  1. Simplemente asquerosamente repugnante el mogollón semanasantero. Menos mal que apostamos por la calidad turística que si no… Gracias Corporación, ya sabemos quienes son más ricos estos días.
    Lo de Mestre por Celaya, es normal don Justo. Como vivimos a golpes, ya que apenas nos dejan, pues eso, ‘cuando ya nada se espera…’ tendría las pilas muy cargadas y se pasó de levitación 😉

    Editar respuesta

comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *