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Sin Rajoy no hay Norte

Puñetas. Resulta que he descubierto que estoy de acuerdo con Pablo Iglesias, aunque sea sólo por una frase: “Hay que juzgar al Gobierno por lo que haga”. Ya en el resto, el cabreo por el tono monocolor del Gabinete pues nos distanciamos el podemita y yo. No esperaba otra cosa del endogámico Pedro Sánchez y creo además que si se hubiera descolgado con incorporaciones procedentes de la amalgama de grupos que le auparon al Gobierno estaría bastante más intranquilo a estas horas.

Pero no, no pienso hacer un sesudo análisis de cada cartera y su titular por mucho que considere de justicia y acertadísimo lo de Borrell, me ilusione que Marlaska ponga orden en Interior o el astronauta Pedro Duque haya abandonado otro proyecto espacial para ocuparse de nuestros científicos con los pies en la tierra.

¡Oh! No he citado hasta ahora a una sola ministra. Que si, que miro con atención a Calvo, Batet, la del marrón catalán, Celaá y Montero (por la cuenta que me tiene, que es la de Hacienda), además de constatar que las ministras de Trabajo tienen, por definición, algo agrio en su aspecto y Valerio cumple el canon al dedillo. Eso si, lo que no voy a hacer es entrar en la bobada esa del “consejo de ministras y ministros”. El castellano es claro en sus normas, economiza palabras, usa el masculino como genérico y el “consejo de ministros” engloba a todos los géneros. Sin distinciones ni tonterías. ¿Qué el Gabinete está lleno de mujeres? Pues estupendo. Será porque son más válidas para ocupar esos puestos. Fin de la anécdota.

Lo que le decía. Por sus hechos se les conocerá así que voy a esperar a ver que hacen deseándoles todo el éxito del mundo más allá de los mensajes que sueltan estos días que suenan más a proclamas políticas del que quiere llegar al poder que nada tienen que ver con lo que ocurre cuando uno se sienta en su despacho, toma conciencia de la realidad y comienza a actuar.

En realidad quería fijarme en cómo se ha quedado el patio político con la llegada sobrevenida de los socialistas pese a que en el Congreso son tres y el de la guitarra y eso no augura ninguna facilidad para trabajar, empezando porque el PP no olvidará fácilmente y es seguro que hará una oposición a cara de perro como grupo mayoritario que es. Pero es que, además, los del acuerdo Frankenstein, parece que han caído en la cuenta ya de que la nueva situación tampoco les favorece mucho.

Por orden de encuestas (hasta ahora). Ciudadanos, que se las veía felices viendo como Rajoy y los suyos se arrugaban como pasas en los dos próximos años, más después de Gürtel, mientras ellos engordaban chupando los jugos del centro derecha en plan huésped que habita en el cuerpo ajeno. El problema es que se le ha “muerto” el hospedador, así que a los de Rivera les toca hacer otra pirueta para reubicarse. Y van 1.237. Quizá que el responsable de Economía de C’s, Luis Garicano, tenga el descaro de publicar en redes sociales, en referencia al Gobierno de Sánchez, que “Esto es parte del cambio que hemos querido traer” sea sólo el inicio del nuevo doble mortal liftado con tirabuzón de su partido, el único que votó no a la censura del anterior presidente.

A Podemos tampoco parece que la nueva situación le satisfaga. Por como habla, Pablo Iglesias debía pensarse que apoyando la moción de censura se estaba ganando una silla en el consejo de ministros, así, por su coleta bonita y suponiendo que Sánchez sería tan cándido de meter en su corral a una zorra “tipo” de Esopo para que cuidara las gallinas. Hombre, al socialista le supongo varias cosas negativas pero este tipo de inocencia no está en el listado. Podemos es el enemigo político declarado del PSOE y en la situación actual ira a las fiestas del Gobierno a las que se le invite. Sólo a esas y si en alguna de ellas puede trincar algún Ferrero Roche, todo eso que se llevará.

Total, que desaparecido el demonio encarnado en Rajoy y su corte, los de morado se han quedado sin diana sobre la que disparar sus mensajes populistas mientras que caen en la cuenta de que el nuevo campo de tiro está instalado directamente en su propio terreno. Vamos, que lo tiene más difícil para hacerse ver y frases como que “el nuevo Gobierno está hecho para satisfacer a PP y C’s” pues hombre, como que no tienen fuerza ni para los podemitas más recalcitrantes. Otro que se tiene que reinventar o, tiene pinta, retratarse con claridad en el radicalismo del que proviene.

Los nacionalistas andan expectantes y con la mosca detrás de la oreja que cosas como que el presidente del Gobierno cite a conversar al de la Generalitat reduce también la capacidad de situarse como víctimas de un Estado opresor y cerrado y obliga a moverse y a usar otros argumentos distintos a los usados hasta ahora… si los hubiera.

No, si al final va a ocurrir que Rajoy les hacía falta a todos.

Autor: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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3 Comentarios

  1. Podemos igual no acude a todas las fiestas, pero desde luego irá a todas aquellas en las que haya algo que dedidir, porque si algo está claro es que con 85 diputados el gobierno necesitatá negociar con Podemos cualquier medida que tome.

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  2. A algunos periodistas les ha sorprendido el cambio con el pie equivocado. Deberían renovarse., la estela pepera, es muy gris para seguirla. Los tópicos al uso aburren…..como el redicho y admirado Borrell, Marlaska etc

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  3. Excelente artículo Sr. Sanjosé.
    No lo dude. Dentro de unos meses nos daremos cuenta de que Rajoy fue lo mejor de lo mejor.
    Y agradecer a Pedro Sánchez el “ni agua” a los podemitas. Solo ver el careto del sumo-podemita que se veía “ministro”, ha merecido la pena. Ja, ja, ja.

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