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Simpatía por el diablo

Esto de firmar en change.org no me gusta. Me suena a “cambiar el mundo con un clic”. Le damos al ratón, nos quedamos tan panchos en casa pero con la conciencia descargada: una vez más, yo ejemplar ciudadano, he cumplido con mi deber sin hacer nada de nada.

Pero esta vez era necesario. Me molan las estatuas, me mola Abella y creo que el diablo de la Cuesta de San Juan está bien ahí. Ya lo dije en su momento, así que no pienso cansarles otra vez con otra apología de Abella y Claudia de Santos, por más que me parece una burrada el linchamiento al que alguno está sometiendo a la concejala de Urbanismo, Patrimonio y no se cuantas cosas más. No tanto por las críticas a la edil, política al cabo, pero ver como algún enfermo se mete, como de pasada, con marido e hijos aduciendo burdas conspiraciones para vender botellines… ¡Tela como está el patio!

La relación de los segovianos con las estatuas es rara. Me acuerdo del meón de Escobar -entiéndaseme, una estatua que como la del diablo, solo pretendía decorar la plaza del Corpus. Unos que si el emplazamiento (ciertamente discutible, como siempre), otros que “no me gusta”, y el de allá que qué barbaridad, gastarse el dinero en hierro… Al final cambió el alcalde, desapareció misteriosamente la estatua -que esta es buena, ¿cómo se pierde una estatua de 100 kilos? ¿En Plácido?- y a otra cosa. Luego tienen el Carlos III de La Granja, que si era espantoso, que si no se pagaba… En Palazuelos tenemos la dedicada al paloteo, dicha de “los pitufos“. La verdad es que ninguna de las tres sobra. Hacen su trabajo. Qué no son precisamente de Bruneleschi, pues también…

Más modernamente se erigió Atalaya en la rotonda de Avenida Constitución (18.000€). Personalmente, el brutalismo escuela vasca no me va. No consigo decodificar el objeto, no me dice otra cosa que conjunto de soldaduras. Pero bueno, hace su trabajo. La que más detesto, de largo, es la dedicada en los años 60 al gran San Antonio María Claret, obra de García Moro, y entiendo que los claretianos que encargaron el trabajo se resistieron con uñas y dientes a pagarla. Menudo bodrio, ¿en qué estaría pensando el bueno de Moro?

Hacer estatuas demoníacas en clave “simpática” es encargo arduo. Lo siento mucho pero la doncella no valía. No se entendería, no vendría a cuento. Abella se ha decantado por el verdadero protagonista de la historia y su ejecución en clave canon falllero, después de todo, principal tradición de imaginería festiva. Lucifer, o Segodeux Aqueductus Artifex, se toma un selfi, en ingenioso diálogo con los turistas que por allí recalen. Me parece buena idea instalarlo en la Cuesta de San Juan, que a diferencia de Padre Claret, no ofrece especiales problemas de visibilidad del Acueducto. Además, para que funcione, debe estar en el contexto del monumento. Mejor allí que en el Azoguejo. Que disgusta, pues nada, para gustos los colores. En una de malas ofrezco mi modesto patio como ubicación de futuro;  prometo no desaparecerla como al meón.

Admitan como poco que el diablo ha ganado y por goleada la batalla de la relevancia. The Guardian lo saca hoy, y Der Spiegel,  hasta en la China sale el tema…. Todas las teles nacionales se han cebado en el asunto. Somos noticia mundial, que nunca viene mal a un destino que se quiere turístico. De momento, y aún sin eregir, Segodeux Aqueductus Artifex está haciendo una estupenda labor. Si el trabajo de Claudia de Santos es lucir Segovia en todas las portadas posibles, reconozcámosle un éxito encomiable, a su pesar, sí, pero gratis. ¿Oído? Gratis…

Y relajen, que el clima está muy tonto. Entiendo que la gente entre en piques irónicos por la estatua, sería lo suyo… Pero ¿pelearse? La culpa es del Facebook, claro. Antes estas cosas llevadas al extremo se zanjaban con una ridícula pechera, pelea de gallos para risa del vecindario, o  cocorotazos al gancho, estilo Ruiz Mateos que te pego leche. Espectáculo tan ridículo que lo único que podías hacer al respecto era reírte. La risa que abre de par en par la puerta de la tolerancia.

Por favor, deja que me presente. Soy un hombre de riquezas y buen gusto…

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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7 Comentario

  1. Tolerancia, ahí la dado usted señor Besa. Como toleramos muchos el ‘Kukuschón’ de la calle San Agustín. Para mí, que atenta directamente contra mis creencias y la supuesta religiosidad de muchos. No sé si interponer una querella, o algo así, en el Juzgado y por lo papanatil. ¡oh! no, mis disculpas. Tolerancia, que hay mucho tolerAncio.

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    • La estatua del diablo tiene un parecido más que razonable con Cándido, mesonero mayor…¿Será coincidencia?

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  2. Aunque sea feorro, ¿dónde firma uno a favor de don Asmodeo?

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  3. Las comparaciones son…en el caso del diablo y el Carlos III que ha pagado el municipio de La Granja, junto con costas judiciales por ser encargó boca a oído del actual senador Sr. Montes y el actual Alcalde ser Vázquez

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  4. Respecto al “meón de Escobar ¿no está en las dependencias del ayto. en el pasillo que conecta la entrada con el resto del edificio?

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  5. De meapilas nacional católicos esta el infierno lleno.
    En cuanto al niño de la plaza del Corpus se ha reclamado varias veces y el Ayuntamiento no sabe donde esta. Alguien se ha apropiado de el ilegalmente y habría que presentar una denuncia y recuperarlo, para colocarlo en algún jardín de la ciudad.

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    • En el jardin de tu palacete.

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