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Segoviana: SAD o no SAD, esta es la cuestión

El próximo 4 de octubre los socios de la Gimnástica Segoviana deberán votar la propuesta de convertirse en Sociedad Anónima Deportiva. Sobre la mesa, una proyecto de poner al club en Segunda División en 5 años. El principal avalista de la operación es la directiva actual, encabezada por Agustín Cuenca, y caracterizada por una contrastada seriedad y capacidad. Como lo prueba el enjuague de deuda dejada por la anterior directiva (300.000€ de pufo amortizados en menos de cuatro años) sin menoscabo del potencial deportivo del club. Personalmente pienso que, si la propuesta es lo que parece (y mi confianza en la directiva es plena), hay que arriesgarse y votar por la transformación. No solo porque poco se puede perder, sino porque los tiros en el mundo del fútbol van por la profesionalización y las SAD, lo que a su vez puede generar puestos de trabajo en el sector deportivo segoviano.

Ahora bien, tampoco ignoremos la realidad:  es un paso arriesgado y que, en la práctica, supone vender el club a unos desconocidos a cambio de una inversión X. Desde luego no hay mucha diferencia jurídica  entre tener derecho a voto en una asamblea de socios a comprarse una acción de la futura SAD, pero reconozco que emocionalmente pasar de ser amo en pie de igualdad socio con socio a accionista, es un salto cuya decisión solo compete a los socios, a los que han mantenido el club durante estos 90 años largos de historia.

Las SAD se crean en los años 90 para poner en vereda la galopante deuda de los clubs de fútbol, y que llegó a orillar los 5.000M€. Según la ley, e inicialmente, todo club de primera o segunda división que arrostre pérdidas durante cuatro ejercicios debía pasar a SAD, de manera que en la actualidad solo 4 clubs (Real Madrid, Barça, Osasuna y Athletic de Bilbao) mantienen la forma jurídica de asociación no lucrativa.

A diferencia de la SAD un club no puede retribuir a los directivos. Obviamente puede contratar personal (y hay vías de retribución del asociado con funciones laborales específicas) pero la dirección pasa por el voluntarismo puro y duro. Con todo, la principal diferencia estriba en la toma de decisiones. En una asociación el peso decisorio se reparte a pachas entre los socios. En una SAD la decisión corresponde al 51% del tenedor del capital social. También en la mayor flexibilidad de la SAD para inyectar dinero. Es decir, si la Gimnástica precisa financiar 500.000€ deberá captarlos bien de los socios, bien endeudándose. A una SAD le basta con ampliar capital, de ahí que, en la práctica, hayan proliferado para bien y para mal (pues hay abundantes ejemplos de éxito y fracaso) para dar un «empujón cualitativo» a un club.

Y ahí está el quid de la cuestión, en el empujón. Si la Gimnástica desea abandonar la tercera división debe más que duplicar su actual presupuesto. Para hacerse una idea, y según la web especializada La Segunda B, de los 80 equipos de la categoría y descontando filiales, 20 manejan más de un millón, y el resto no declaran. La Cultural Leonesa y el Rácing, con presupuestos superiores a los 3M€, son los ricos. Históricos  tal que Cartagena, Fuenlabrada,Sabadell, Salamanca o  Lleida Esportiu afirman contar con más de 1,5M€. Eso en Segunda B.

Así las cosas y hoy por hoy tenemos a un club que se las ve y se las desea para dotarse de un presupuesto digno en Tercera, unos 350.000€. No hay en Segovia grandes patrocinadores, ni perspectivas. Así que cerrada esa vía, «el empujón» para salir de Tercera pasa por vender el club a una empresa con intereses en el sector.  En otras palabras, profesionalizarlo. O eso o dejarlo en plan Monteresma (que es mi club) para canalizar fútbol base. Que tampoco me parece mala opción si bien creo que limitarse a asistir al fútbol base es un objetivo que se queda bastante corto respecto a la potencialidad  de la Segoviana y las ambiciones de sus socios.

¿Qué sabemos de Teknei?

¿Qué tipo de empresas compran clubs? Pues las hay de todo pelaje y con todo tipo de fines. Desde managers que buscan promover talento en base a sus representados, a meras caza-subvenciones o de oscuros intereses mayormente a modo de pantallas fiscales.  Empresas de derechos de imagen que buscan votos en la liga profesional e inversores con dinero aficionados al fútbol. Pero últimamente, también tecnológicas.

Cuenca y otros directivos creen que la SAD es la única fórmula de crecimiento. (Archivo)

La pretendiente de la Sego es  Teknei, consultora tecnológica de mediano tamaño con un giro de unos 100 millones al año y con un pie en México, donde parece ser opera en el campo de los Call Centers, entre otros. En los últimos meses el sector tecnológico español está asistiendo a un importante desembarco de empresas y capital mexicano. Además, en lo tocante a TICs  hay un notable movimiento de inversión en lo deportivo. Por ejemplo la empresa del perico Esteban Granero, que analiza a través de minería de datos patrones de juego, optimización de jugadores, predicciones de rendimiento. También -en deportes muy mecánicos como baseball o fútbol americano parece ser cosa común- para predecir evoluciones en la carrera de un profesional e invertir o desinvertir en el millonario mercado de los fichajes (donde España es exportadora mundial de talento). Al hilo de esta digitalización del deporte surgen, también, necesidades como la de instalar cámaras en un estadio que, dotadas con identificadores faciales, suministran datos que luego sirven para las anteriores utilidades, o para arbitraje, o para el también creciente mercado de las apuestas deportivas, dar valor añadido a un retransmisión on line, o seguridad en los estadios… Una pregunta qué haría yo a Tekeni sería precisamente esa: Exactamente dónde ven ellos la rentabilidad de invertir en la Sego.

Lo cierto es que es un mercado emergente en el que Teknei dice estar interesado, y de ahí su interés por clubs capitalinos tal que Jaén, Linares, Zamora, Compostela, Cacereño, Mérida, Toledo, siendo según explican en el Ideal de Jaén la Segoviana su principal objetivo hoy por hoy. En declaraciones a Radio Segovia, directivos de Teknei avanzaban que tienen un plan  a cinco años para llegar a Segunda División y generar unos beneficios de 3,750M€ a partir de una inversión de 1,5M€. Inversión en euros constantes y sonantes, y aprovecho para desmentir algunos bulos que circulan estos días por las redes sobre una inversión en criptomonedas (que es otra tema) o los blockchains (cadenas de bloques, relacionado pero distinto). Euros.

Obviamente Teknei precisa el control del 51% del capital social, aunque dejarían a Cuenca en la presidencia del club. Ya les digo que, visto desde el desapasionamiento, no parece una mala opción. Arriesgada, sí, pues el mundo del fútbol está cargado de proyectos con dinero que no fueron a ningún lado…. ¿pero acaso hay mucho qué perder?  No sé donde leo que el valor de la Sego sería de 1,7M€, pero  lo cierto es que el club no tiene patrimonio que empeñar y se encuentra en Tercera División. Como decía el chiste de siberianos, ¿qué se puede perder?, más lejos de Siberia no te destierran…

Pueden pasar dos cosas, que la SAD vaya bien o que vaya mal. En prevención de lo segundo la asociación puede ceder por 10 años el nombre comercial Gimnástica Segovia a un tercero, por ejemplo del IMD, que a su vez lo presta a la SAD. De esta manera, llegado el caso, no hay necesidad de pasar por el trauma emocional de fundar un Unión Gimnástica o parecido, que es lo que ha pasado con SADS fallidas.

Lo que está claro es que  el fútbol es ya un sector económico de notable peso. Y si realmente quieres jugar en esa liga no queda otra que profesionalizarse.

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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