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Pues sí, un frío del c…

Pues sí. Hace frío. La provincia marcó ayer los mínimos del invierno en el contexto de una ola de frío que, sin embargo, está teniendo en el litoral levantino su punto más álgido. Doce grados bajo cero marcaron algunos observatorios como La Pinilla y Navacerrada, al igual que en Cuéllar, la nevera de Segovia. En el entorno de la capital se llegó a los 10 grados bajo cero. Como no es infrecuente llegadas estas fechas, el Pontón apareció congelado en la parte de la cola. Las previsiones apuntan a que en los próximos días las mínimas se instalarán en los siete grados. Eso sí, para nieve, y fuera de la caída en los picos, hay que ir a Denia o al Pirineo, donde se están registrando acumulaciones históricas.

En las redes, bizarra exhibición de termómetros varios, a ver quién lo tenía peor. Como bizarradas en los medios de comunicación. “Nuestro compañero en Teruel ha preparado un curioso experimento”, explicaban en medio de las noticias del mediodía en Antena 3. Un chico joven sale a un balcón provisto de un vaso de agua. Son las 23 horas y en Teruel debe hacer un frío del carajo. El intrépido periodista dice: “Voy a poner este vaso de agua en el balcón, a ver qué pasa”. Tensión, ¿estallará el vaso? ¿Se congelará así ipso facto, como dicen que pasa en Sibería los días que refresca (más)? Pues no… De momento no pasa nada. El siguiente plano es el chaval volviendo a salir al balcón y que nos aturulla con la siguiente mega-exclusiva. “Son ahora las 9 de la mañana en Teruel y, señores, el vaso está completamente congelado”… Para mear y no echar gota.

Estamos tontos, pero tontos de verdad. ¿Qué pensará la gente de los periodistas después de esto? Pues qué va a pensar, que somos gilipollas. Ya me veo la próxima vez que tenga que entrarle a un paisano a requerirle una información diciéndome, “hijito, sujétate a la barandilla no te vayas a caer. Cuidado no tropieces con los cables”. O peor, un humillante, “mira, no te lo explico porque no lo vas a entender”.

Gilipollas no, pero por ahí deben ir los tiros en la última colaboración del “compañero” Juan Luis Gordo, que en su sección en Acueducto2 se marcaba un críptico artículo contra los periodistas que etiquetan al personal. “Flaco favor hacen al derecho a recibir información objetiva y con ello a la generación de opinión. Y, en general, al periodismo y a la profesión periodística. Van a lo suyo. Defienden los intereses de un grupo de presión a cambio de un interés personal; o bien, más frecuente en los blogeros profesionales, aplican su particular sentencia sumarísima a cada situación en base a su particular etiquetado”, se quejaba Gordo. Haciendo amigos, o mejor, presentando candidatura al premio Domine Cabra, que por cierto, entregaremos los periodistas al Hospital de Segovia el próximo día 23.

Con todo, hay que reconocer que cuando los periodistas nos ponemos tontos por algún tema, y el clima suele dar de sí, nos ponemos realmente muy tontos. Y que conste que Gordo no hablaba del clima (eso pienso).Yo sí. Yo me refiero a estos pundonorosos redactores que provistos de gorritos y guantes del Decatlón se plantan en Ávila o Navacerrada a soltar perogrulladas. Tiene una explicación. Para el 90% de los habitantes de la Península la nieve es algo mítico. Cosa que pasan en el campo, allá en Segovia, en Burgos, a veces en Vitoria. Lugares ignotos donde viven dos y el cabo. En Murcia, dos copos y cierran las escuelas. No es para menos, hacía 100 años que no pasaba.

Bueno, queda dicho, a abrigarse… Y si dejan un vaso de agua en la puerta y al día siguiente amanece congelado… por favor… ¡Llamen a Antena3!

Autor: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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1 Comment

  1. ¡Ya! y si el vaso de agua del pipiolo de Terual en vez de tener el liquido congelado, por la mañana, aparece con un carajillo humeante ¡Menudo notición!.

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