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Polémicas infernales

Ignorantes”, tronó la concejala, y yo me sumo al exabrupto, tontos del capirote, mojigatos, sectarios, resentidos, lerdos… Me imagino a  Claudia de Santos abriendo la prensa tal día como el que publicamos la recogida de firmas contra la erección de la estatua diablesa, con mil firmas, luego 2.000, luego 3.000, pronto 20.000, y la buena mujer poniendo ojos en blanco y entonando un sentido “…Ay Señor, llévame pronto”.

Es la bomba. Todo parte de la encendida fantasía de, al parecer, una abogada que debió pensarse que esto de erigir estatuas al diablo era como meter una peana y un bronce con la preceptiva leyenda: “La ciudad de Segovia al eximio ingeniero de caminos, D. Lucifer Satanás, en agradecimiento por la construcción del Acueducto”. O tal vez la buena mujer se descargó la última alocución en radio de Clara Luquero y tras una atenta audición al revés (tal como dicen los entendidos que hay que escuchar el Revolution 9 de Los Beatles), llegó a la conclusión de que lo que se pretendía era honrar al maligno con un altar callejero, con su estrella pentagonal, su cruz inversa y un papelito al lado con el horario de misas negras en los templos satánicos locales.

Yo quiero pensar que la abogada Maria Esther es, en verdad, una cachonda. Como el sujeto aquel que propuso tirar el Acueducto como oprobio de la dominación romana. Y si no lo es, no le arriendo la ganancia, la de cartas que tendrá que gastar para que la diócesis de Segovia limpie capiteles y relieves de satanes y demonios, algunos con pollón incorporado.

Pero es igual. Debidamente agitada la cuestión por los calienta-redes habituales (de los que aprovechan cualquier baldosa floja para exigir la inmediata intervención de la UME), la cosa derivó en un crescendo viral y hasta bienintencionados articulistas afeando que, ostras, esto de eregir estatuas al maligno es pasarse de frenada. Y al poco la cosa se encrespa con los defensores de la estatua tildados de “podemitas”, “matacuras”, seguidores de las disolventes ideas de este pensador ateo, anti-castellano y proto-hippie llamado Carlos Marx.

José Antonio Abella.

“Que no, que no… que no soy satanista, joder”, debía de explicarse este otro disoluto y relaxo abominador de las evidencias eterniales, llamado José Antonio Abella, el artista promotor de tamaño sacrilegio, al tiempo que el hombre se apresuraba a colgar fotos del inspirador del asunto, el diablete de Lübeck. La idea es recordar una tradición, no meterse en camisas de once varas. Buscar y celebrar nuestro folclore.

Al final aquí hay que explicarlo todo, porque ya no cabe un tonto más. Verán, corre por estos pagos la leyenda de cierta perezosa criada que, estando entre sus atribuciones la diaria reposición del agua de boca, y viviendo sus amos en el Barrio de los Caballeros, la buena mujer debía emprender el duro ascenso tras el repostaje con la cantara cargada (que no es poca cosa, que no veo yo a muchos segovianos –no siendo de Ochando o Cabezuela– enfilar calle Real arriba con una garrafa de 30 litros en brazos). Dícese que se lamentó de su negra suerte, y apareció el arriba mencionado ingeniero de caminos, puentes y canales, el cual construyó el acueducto al somero preció de un alma, la de la criada. Trato finalmente abortado por la angelical intervención de la Divina Providencia. Que tome nota Lirio Martín si busca una contrata para la SG20. 24 horas. ¿Qué es un alma en comparación a tanta diligencia?

Diablo de Lubeck, en el que se inspira el de San Juan.

Es una leyenda común por toda Europa, donde el diablo adquiere una dimensión folclórico-mítica. En Lübeck, parecido protagonismo tuvo Pero Botero en la construcción de la catedral (la confundió con una taberna); en Martorell, la tradición del Pont del Dimoni calca punto por punto la segoviana (o al revés), igual que la fuente de Malpica (Zaragoza), donde encontramos exactamente los mismos elementos: criada, diablo y ángeles. Monumentos, lápidas y recordatorios a esta tradición los hay por medio mundo, y a nadie se le ocurre pensar que, leches, ¡estos tipos son satanistas! Realmente hay que tener la entendedera cerrada cual cola de congrio para interpretarlo de otro modo.

Eso y muy poco sentido del humor. Que es lo que peor me sienta de todo esto. Cómo las redes sociales se han convertido en un matadero social de lo políticamente incorrecto, de lo que no es por sistema inocuo, de lo que puede ofender por más majadero que sea el ofendido. Un disparadero de pelmazos indignados por todo, por si muero porque no muero y si vivo porque vivo. ¡Irse a cagar en fila, so mermados!

Otra cosa será si el Acueducto está para otro cachivache más en el entorno, o si el municipio está por gastarse 9.000 pavos en un ornato callejero. Ahí ya… Solo recordar que para lo que son estas cosas 9.000€ son un regalo (varios cientos se gastó La Granja en su estatua a Carlos III) y que 9.000€ es lo que viene a costar una verbena y no he oído yo a nadie quejarse por el dispendio. En cualquier caso, corresponderá a los segovianos refrendar o no la gestión municipal por este y otros episodios (más bien por otros, espero) en las próximas elecciones.

Otra cosa será la pretensión de algunos colectivos para evitar que el turismo deserte de sus escaparates y les ponga los cuernos comerciales. En algunas cosas no les falta razón a los comerciantes, aunque yo creo que lo suyo es dejarnos de ñoñeces y reclamar la pena de treinta latigazos a todo chino que no acredite un gasto de 100€ a su partida de Segovia. Eso sí, ¡100€ gastados en los establecimientos del centro histórico! Si es en el Luz de Castilla, ¡no vale!

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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5 Comentario

  1. “Capiteles y relieves de satanás y demonios, algunos con pollón incorporado”

    Ay madre que me parto de la risa con lo del pollón incorporado Me ha hecho usted reír señor Besa, se lo agradezco de veras.

    Y me ha dado usted una idea: Podíamos quitar la estatua de San Frutos (granítica, fría y gris) de la portada de la catedral y poner en su lugar una de Nacho Vidal disfrazado de Lucifer con el pollón al aire… Iban a aumentar las visitas a la catedral de cojones.

    Un saludo.

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  2. Pocos párrafos tan acertados y a cuento señor Besa. Lo de mentes estrechas ya sabemos de donde viene ¿a qué sí? Josemocho.

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  3. ¿Y por qué el “diablillo-cachondo”?,……. ¿Y por que no, la doncella con la garrafa de 30 litros en brazos?
    Tanto que se lleva ahora el “feminismo”, una buena escultura de una doncella de pechos turgentes, “saliendo de entre las aguas sin siquiera unas enaguas”.
    ¿Y por que no, los dos?,….. un “conjunto escultórico”. Por 18.000 pavos, arreglao. Dos “verbenas”.

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    • Podemos hacer una encuesta a ver qué prefieren los segovianos. Pero por eso de la igualdad quizás lo mejor era poner las dos estatuas que mencionas Calimocho.

      Pero en vez de en la puerta de la catedral mejor en la del ayuntamiento. A San Frutos mejor dejarlo tranquilo.

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      • Eso sí, se pongan donde se pongan, que el pollón no falte.

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