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Plazas orientadas y un PSOE sin vacaciones

Poco a poco nos vamos acostumbrando a la luquera manera de contarnos las cosas. Inicialmente todo va de fábula, qué digo de fábula, ¡de cine! Expertos del mundo mundial vienen a admirarnos/adorarnos. En esto que, bueno sí, hay una cosina, pero se arreglará… Casi seguro. Del casi seguro pasamos al regulero, la cosina está dando guerra.  Y la cosina queda en el no pudo ser, pues aunque estuvimos a un pelo y los concejales lucharon con temeraria bravura, los técnicos han dicho que amputación de piernas, de las dos; que puede parecer doloroso pero hoy en día con anestesia y una buena silla de ruedas… Además, los brazos están salvados, eso sí, gracias a la estupenda previsión municipal. ¡Hay que animarse! ¿Usted sabe lo que se gana con los cupones?

A la bonancible madre abadesa que tenemos por alcalde le gusta dar las noticias duras a traguitos. Ya sea los pleitos heredados de su antecesor (que se iban a ganar todos, de fijo), las obras de Constitución, la nueva alineación de la plaza Oriental…

Avenida de la Constitución, cuyo acerado tiene la pinta de quedar para 2018 (en este tema estamos aún en la fase del no pinta bien). La razón: la falta de fondos, claro. Entre cristales del CAT, blandones constitucionales, recintos feriales, remates de aquí y de allí, y cumplir con Montoro, la caja tirita. Se precisa arreglar San Juan (otra vez) y como no vamos a quedar como unos paletorros con bailarines, literatos, músicos, teatreros, cineastas dos y tres D, poetas, emprendedores y pensadores transformadores, pues a recortar de inversión. ¿De dónde? De avenida Constitución, por supuesto.

La semana ha estado caracterizada por los planes del consistorio en lo tocante a la plaza Oriental. Ya dije, con ocasión de aquel extraño festejo de arrimar la cebolleta a los pilares del Acueducto, que aquello pintaba raro. Que algo quiere la coneja etc… En definitiva, como esto del plan gestor del Acueducto se alarga y se alarga más que el PEAHIS, y como ya va siendo hora de hacer algo, se ha optado por avanzar los pilones de protección de la plaza Oriental, peatonalizar una parte de la plaza y alejar así los coches de las abnegadas y trajaniles piedras.

Algo del más puro sentido común, claro. Pero como no hay un duro, en lugar a proceder a una remodelación integral del espacio -como no sin criterio suelen sugerir arquitectos y jubilados adictos a la observancia de obras- vamos a salto de mata y nos vamos a meter en un pequeño follón.

Y es: ¿Cuándo yo baje a dejar/subir personas desde Palazuelos (o conejera análoga) al centro, dónde quedaremos? Hasta ahora era fácil: detención de unos minutos junto a los pilones, dos whatsapps y listos. Todo apunta a que la propuesta de Urbanismo es habilitar un meeting point para este menester en vía Roma, donde empieza el estacionamiento de coches y donde también paran los autobuses.  No parece muy operativo, la verdad, así que al final habrá que acostumbrarse a improvisar nuevos puntos de evacuación, en tanto se rasca la hucha para (un lustro de estos) intervenir en esa talud tan magnífico y tan caro de seis millones de pavos que la ley mosaica nos legara.

Problema menor en cualquier caso, sacrificio que se hará con cívica abnegación para la mejor conservación de nuestro icono y para ganar un espacio peatonal  (si los autobuses consiguen dar la curva sin aplastar a nadie), que ya luego Cultura pensará que tipo de arrebatos machadianos, performances y lecturas espamo-poemáticas podemos hacer en el nuevo espacio. Por si les falta fuelle, propongo un Speakers Corner, una ágora de sermoneadores con tarima de roble central para nuestro Jeremías favorito, que amenaza al sacrilego pueblo segoviano con  la colera de Yavhé, un Dies Irae en forma de pedrisco de sillares de granito sobre los huesos de inocentes trasegantes de marranos.

Días, pues, de trajín en Urbanismo. De pon y quita pilotes y forzar la hidráulica de nuestros correosos autobuses. Como en el PSOE, donde teléfonos y calculadoras echan humo de cara a la renovación de la secretaría provincial en octubre. Tenemos aquí el clásico pulso entre los que mandan y los que, a la vista de las turbulencias, quieren (lícitamente) mandar. Normalmente el aparato siempre gana, pero como el aparato acaba de sufrir un señor revolcón apostando a la yegua perdedora, la cosa está que arde.

Hasta que me convenzan de lo contrario, tengo al PSOE por el partido más democrático de España en su gestión interna, se entiende. Más que la CUP, que sería el segundo, mucho más que Podemos, y en las antípodas del PP (donde los relevos van por ungimiento, PP=Per Persignatio). No es que le vaya muy allá con la democracia interna al PSOE, pero al menos, reconozcámoslo, es una manera limpia de afrontar relevos.

Así Tudanca ha hablado y ha dicho: “lo que el militante vote bien estará”, con lo cual deja a los anti-Aceves sin un apoyo orgánico expreso. “No tienen peso”, me cuentan los del aparato, sacando cuentas de tantos votos “amigos” en tal agrupación y tantos “dudosos” en tal otra. Desde el otro lado, desde los Sanchistas-Bayonistas (mejor que bayoneteros) las sumas son similares pero al revés. “Hay partido”, sostienen. Y el viejo faraón Juan Luis, ya en plena preparación de su tránsito hacia Isis, defendiendo un pacto. ¡Que no haya primarias, por Amón!, atrona mientras se va aplicando la primera de las viente capa de vendas.

Coincido con Fernando Sanjosé que hay una voz que se echa en falta, Luquero, principal activo del socialismo segoviano. Pero no caerá esa breva. Ya verán. Me juego las bermudas a que Aceves está ahora contando y recontando adhesiones de unos y de otros para ver si compensa no compensa un pacto, que siempre dejará a alguno en la cuneta. Y a nadie le gusta quedarse en la cuneta mientras la atestada furgoneta tira hacia Benicássim. Lo siento campeón, pero entre tú y la rubia…

 

 

 

Autor: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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3 Comments

  1. Yo también me quedo con “la rubia del PSOE”, otra cosa es que teman que les haga sombra….

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  2. ¿Qué rubia? ¿cervecita? No queda claro señor Besa, vamos no se sabe o da usted por hecho que lo sabe el lector, en su comentario. Me he perdido algo, de seguro.
    Espero no sea una señora que compatibiliza varios cargos y trabajo funcionarial, y claro… aunque tenga ‘apellido’ o ‘cuota política por’ y poco más, maestro de mucho… dice un refrán.

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    • No va por ahí. Disculpen la torpeza. Simplemente establecía una analogía, en caso de pacto habrá que hacer sitio en la furgoneta y dejar a alguno tirado en el camino.

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