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Parejas raras, aulas sin profes y un humo denso

Participantes en las manifestaciones, mezclados en la plaza.

No paro de aprender cosas nuevas. Mire, este sábado he comprobado cómo se puede hacer convivir dos manifestaciones, con sus 1.300 manifestantes, que se celebran en núcleos principales de la ciudad ¡sin cortar el tráfico! Hombre, se montaron algunas retenciones de nada en toda la ciudad y el personal camina entre los coches a menudo, pero poderse, se puede.

Pues nada, mi felicitación a los policías locales que trabajaron ese día y que eran los únicos uniformados a los que no se homenajeaba ese día, que las concentraciones eran para mostrar apoyo a guardias civiles y policías nacionales desplazados a Cataluña aunque, ya puestos, también para pedir la aplicación directa del 155, la prisión para Puigdemont y los suyos y para proclamar la unidad indivisible de España eterna en el tiempo.

En la plaza Mayor estaban los partidarios de la solución dialogada, en una concentración casi silenciosa y vestida de blanco en otra amalgama de gentes procedentes de distintos ámbitos ideológicos a los que no hizo ninguna gracia la invasión de banderas hasta llegar a la mezcla de ambas en sus límites. Hubo algunos choques de palabras sin trascendencia y mire que había varios excitados en ambos lados… Por cierto, la regidora, Clara Luquero, tenía claro que su lado era el de los blancos, “por supuesto”, que se lo dijo a un redactor de este periódico.

Una mujer deposita su mensaje en la concentración banca por el diálogo.

Las protestas sirven para canalizar sentimientos. Por ejemplo, los alumnos del campus de la UVa expresan con sentadas su cabreo mayúsculo porque a estas alturas no están cerrados los contratos de un buen número de profesores que ahí siguen, calentando la banda a la espera de una llamada. Oiga, no me diga si es por dejadez administrativa o por ahorrar dinero, pero mire, Educación también ha tardado dos semanas en completar el cupo de profesores en varios institutos donde ha habido ahorros de varias nóminas de septiembre… Vamos bien.

Caramba, ya me he puesto criticón con la Junta y voy a seguir, que ahora salen desde Sanidad contando la necesidad que hay de “replantear” el centro de salud de Nueva Segovia para diseñarlo más grande y con capacidad para atender también a pueblos del entorno y encima eso se complica por la normativa de ordenación territorial… Un día de estos hago como que me encuentro con el consejero y le deslizo sutilmente que su sentido del humor se esta haciendo difícil de comprender entre los vecinos del barrio que, por cierto, siguen recogiendo firmas y mascullando echarse a la calle a protestar. ¡Hala, otra vez los municipales a hacer filigranas con el tráfico!

Los vecinos de Nueva Segovia siguen pensando en movilizaciones. (Archivo).

Ya que me pongo, a ver si también hago algo para ver al responsable de carreteras del Ministerio de Fomento como hacen los parlamentarios populares que dicen que han ido a su despacho —se me ponen los pelos de punta imaginando cómo le habrán apretado las tuercas al pobre hombre— y le han sacado el compromiso de que los pesados (los vehículos, no la gente) puedan usar la autopista como alternativa obligatoria a la travesía de San Rafael con descuentos del 70 por ciento sobre tarifa, que no satisface al sector ni al PSOE que piden la exención total. Miedo me da que los “negociadores” vuelvan al despacho ese por el 30 por ciento restante. Y al del ministerio, más.

Bueno, no echaré más leña al fuego que ya hemos tenido nuestra dosis sobrada de incendios con el desastre en la nave de la chatarrería de Plácido donde las llamas se llevaron por delante toda una nave y el material que almacenaba. Los empresarios se apresuraron, con las ascuas aún humeando, a pedir ayuda a la administración para seguir con la actividad a lo que Luquero les ofreció facilitarles el teléfono de la aseguradora. Pues están las arcas municipales como para cubrir desgracias.

Está el mundo empresarial segoviano en niveles bajos aunque en el sector se confía en que puedan venir nuevas empresas —si se acuerda, ya se confiaba hace 30 años— y he visto por ahí que si tienen que ser empresas catalanas en fuga de su territorio las que quieran venir serían bienvenidos. Ya veo esa torre de la Caixa en mitad de Hontoria… ¡Ay no! Que está la Ley de vistas. Bueno, pues que se instalen en el edificio del Cat y si les parece mucho, en las salas de la antigua cárcel. ¿No?

Y claro, de este modo no extraña a nadie que septiembre trajera 116 parados más a la provincia después de que la mayoría de ellos hicieran sus pinitos como camareros veraniegos. Y a esperar a la siguiente temporada alta.

La hostelería se encuentra inmersa en uno de los puentes festivos más importantes del año.

Voy a acabar con un chismorreo, que me he enterado que Podemos y Centrados en Segovia andan viéndose para “hacer cosas” juntos. No me mire así que es una unión temporal para que el presidente de Centrados pueda explicar en la comisión de las cajas de ahorro, en las Cortes regionales, el informe pericial sobre lo que pasó en Caja Segovia de la mano del líder regional de Podemos, Pablo Fernández.

Caray. Y yo que creía haberlo visto todo después de saber de la inauguración oficial del pabellón José Luis de Santos, en el colegio el Peñascal. Nunca acabaré de sorprenderme.

Autor: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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1 Comment

  1. El CAT, ese gran olvidado… con sus escaleras hacia ninguna parte, situado al lado de la estación del AVE (a 5 minutos reales, no como lo que dicen los vendedores de inmuebles en Valverde, en Hontoria…). La alcaldesa ha tenído en su mano “matar dos pájaros de un tiro”… ayudar a Plácido y ocupar el CAT de un plumazo. Se convertiría en una chatarrería de élite en el país! Piénsenlo!

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