web analytics

Muchos gritos y algún gorgorito afinado

No se si son los pitos esos que tengo en el oído que dice mi otorrino que ya, para la edad que tengo, que me chinche y viva con ellos, o la cercanía de las elecciones pero el caso es que estos días ando con esa sensación de que el ruido es constante y demasiado elevado. Vamos, que oigo gritos hasta cuando leo. Y así seguirá, me temo, hasta que pase el mes florido y hermoso y se guarden las urnas.

La cantante segoviana, Candela Pumares, participante en el programa «Prodigios».

Menos mal que de vez en cuando llega la calma, que hemos encontrado un motivo de unificación del segovianismo en la cálida voz de Candela Pumares, la adolescente que participa y progresa adecuadamente (ya es semifinalista) en el talent show “Prodigios” poniendo en evidencia nuestro amor por la música clásica y nuestras ganas de apoyar el talento provincial. Ya estoy ansioso por ver las actuaciones del próximo sábado que conmigo han encontrado un fan de eso de grito histérico ante la visión de la segoviana.

Carmen Calvo rodeada de periodistas.

Mientras, capítulo de visitantes ilustres de la semana. Bueno, pues vino la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo que también debe oír poco. Por más que repaso las grabaciones del “canutazo” —en los felices 60 esta palabra no tenía nada que ver con micrófonos— de los periodistas preguntando por el tiempo, el último decreto social o la eutanasia, la respuesta siempre era la misma: la derecha es un desastre y el PSOE es la solución. Política en modo campaña de gira por provincias, vamos. Por cierto, las elecciones más inmediatas son las del Parlamento pero el candidato al Congreso, José Luis Aceves, aparece en la segunda fila en todas las fotos y no hizo una sola declaración. Se estará reservando para la semana que viene.

Teodoro García Egea, en el parador.

También vino Teodoro García Egea, el secretario del PP al que, no me diga por qué, el personal le llama Teo como si fuera un amigo de toda la vida cuando nadie por aquí le ponía siquiera cara hasta hace cuatro días. Dicen que es el que hace y deshace en el partido de Casado y se le arrogan decisiones como la de la imposición de Pablo Pérez al Ayuntamiento y entonces voy yo y me fijo en los detalles, que Teo abrazó con pasión y bellas palabras a Jesús Postigo —ya sabe, recién caído de las listas del Congreso— lo que me hace meditar sobre las listas a las Cortes regionales que aún no se han hecho públicas. También me dejó preocupado otra frase, que en su discurso soltó aquello de “espero que haya algún ministro, a ser posible de Segovia”. Y si Teo lo dice… ¡Qué nervios, chico!

Más simpático fue lo del candidato de Podemos, Pablo Fernández, que ese mismo día vino a Segovia para anunciar la llegada de la primavera a la política ¡con cuatro grados en el termómetro! En la diana, como siempre.

Miembros de Podemos.

En plena plaza Mayor, los del partido provincialista de Segovia, Centrados, con el candidato, Javier Arranz a la cabeza soltaron la propuesta de crear una red de trenes en la provincia con un coste de 500 milloncejos. Bueno, si Santa Marta tiene tren, pero no tiene tranvía (Para los más jóvenes: esta es una referencia cultural y musical de libro) ¿Por qué Segovia no lo va a tener? Y dos huevos duros. (Otra referencia en blanco y negro).

También los de Ciudadanos aspiran a colocar a su candidato en el Congreso y como están volcados en promocionar a Eduardo Calvo para ele Congreso —el hombre debe estar “enterándose de los problemas de Segovia”, que seguimos viéndole poco por aquí— pues no piensan decirnos la composición de la candidatura municipal hasta el 29 de abril. Vale, en el número 1 está Noemí Otero que en su presentación hablo de recetas para los problemas de movilidad, implantación de empresas y aprovechar la cercanía a Madrid que están en el manual del perfecto candidato desde 1979. Eso sí, todo agradecimiento a la actual portavoz, María José García, que dice que ha trabajado muy bien estos años pero a la que ella misma ha sacado de las listas naranjas.

Le hablaba de 1979 y es que tengo fresco aquel ayuntamiento y el siguiente por el fallecimiento, esta semana, de uno de sus componentes más distinguidos, el socialista Ricardo de Cáceres, portavoz del alcalde Miguel Ángel Trapero, activo abogado y excelente persona que es de esas muertes que te hacen pensar que la vida es muy injusta. El Ayuntamiento al que sirvió le brindó ligero homenaje poniendo sus banderas a media asta y yo aprovecho estas líneas para soltar una lágrima más justo en este momento.

 

A ver. Uno que se tira del tren: Alberto Martín, fichaje estrella de Clara Luquero para estas elecciones que después de decir que sí ahora dice que mejor no se presenta, que “motivos laborales” le impedirían cumplir, por falta de tiempo, las tareas que le esperaban ¡en la concejalía de Juventud! que como todo el mundo sabe es de las más activas y absorbentes del Ayuntamiento de Segovia. Bueno, siempre hay un familiar cercano de alguien cercano para cubrir los huecos y ya se sabe que la mancha de un Alberto (Martín), con otro Alberto (Espinar) se quita.

Me dirá usted que soy malo como un demonio pero a cambio está el diablo bueno que es el de la cuesta de San Juan, convertido ya en punto de partida de una visita guiada kilométrica  por todo el barrio de los Caballeros y más allá —llega al Alcázar y el museo de títeres— después del selfie de rigor ante la figura, elevada ya a “icono de la ciudad”, dice la titular de Turismo, Claudia de Santos.

Bueno, bueno e imagen de Segovia es también el cochinillo que ha sido objeto de exaltación esta semana aunque con bronca entre la asociación de camareros, que lo organiza, y los responsables de Procose, la marca del cochinillo con denominación de origen, que dicen que ahí se colaban marranillos que no cumplen sus condiciones y así, ni José María Ruiz, ni los suyos, quisieron estar en el festejo. Yo me comí una pata trasera y no pregunté demasiado, que eso es otra cosa muy de la tierra: si es gratis no se mira el marchamo. La marejada seguirá, no crea.

Permita que corte esto en seco que escribo en domingo y tengo que coger un autobús para ir a ver a mi cuñado —para un día que invita a cenar no pienso faltar— y voy a tratar de coger un autobús urbano de esos que han puesto con un enrevesado sistema que casi nadie entiende, no satisface a la mayoría y pocos alcanzan a ver. Coña. Tengo que pedir disculpas, que ahora está claro que la teoría del uso electoral de los autobuses no tenía sentido alguno. Es más, seguro que algún buen asesor habrá recomendado ponerlo en marcha después de las elecciones, nunca antes. Pero claro, a los asesores se les escucha poco.

La verdad, no sé de qué nos quejamos. Si hay autobuses nuevos y son buenos, buenos, que son Mercedes

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *