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Lo mismo sube más la temperatura

Mi nuera dirá que es por mi salud, que los aires de la playa en los largos días de junio son fantásticos, que las plazas turísticas aún no están saturadas en esa época y no sé cuantas cosas más, pero a mi esto de que me saque de Segovia justo cuando son las fiestas mayores me parece que está hecho con un poco de mala leche, que me he perdido los cohetes de Caballer —este, como el de las luces de Navidad: lleva varias generaciones con ingreso fijo de esta ciudad— el primer alcalde mayor de nuestra historia, el maravilloso recinto ferial que no tiene parangón en el mundo y el despiporre nocturno en la plaza Mayor con sus botellones permitidos e incluso auspiciados. Si la mujer de mi hijo se cree que atiborrándome a gambas frescas de Huelva lo ha arreglado, va lista. Esta me la paga.

Bueno, veo que en estos días no ha cambiado mucho la cosa por aquí más que la ratificación por el TSJ de que impugnar el resultado electoral de la capital porque los datos de unas mesas no se parecen a los de otras mesas no parece aceptable, así que, mire, veré formarse la nueva Corporación y a la socialista Luquero agitar el bastón de mando si no hay sorpresas y acaban las largas negociaciones para buscar el apoyo de IU y Podemos. Espero que esta vez, en su discurso de declaración de intenciones, se ahorre la coletilla esa de “palabra de mujer” que ha soltado en otras ocasiones y que como eslogan parece un poco a trasmano y que además, a la vista del grado de cumplimiento que se alcanza, no deja demasiado bien al colectivo al que le toma la palabra. Tengo una exclusiva sobre ese pleno: Este año se cambia la urna de toda la vida con la que se votaba alcalde para usar una totalmente transparente. Será para evitar sorpresas que estas cosas, ya se sabe.

Lo de votar alcalde en una caja cerrada y opaca va a cambiar. Por si las sorpresas.

Y mire que algo me dice que el próximo mandato va a ser a cara de perro, que ya se deja entrever en las convocatorias del Ayuntamiento que este martes anunciaba que va a presentar las actividades de la “Noche de Lucha Llena”. Caramba, espero que sea una traición del corrector, ese mismo al que se agarran los que escriben por whatsapp cosas como “haber si nos vemos” o “por hay nos veremos”, por ejemplo.

También he llegado a tiempo de ver la despedida de los concejales salientes entre abrazos y sollozos. Digo yo que si cuando los estudiantes acaban la ESO o Bachiller se van de excursión, estos podrían hacer lo mismo… Nada, nada, olvídelo, que me recuerda a los viajes a la Patagonia o Venecia de aquellos consejeros de la Caja de tan infausto recuerdo. Venga, cada exedil a su casa y gracias por los servicios prestados.

Los concejales de Segovia se despiden tras la celebración del último pleno.

Nada, a pensar en el futuro, como hace Ciudadanos desde donde dicen que quieren que Noemí Otero sea presidenta de la Diputación mientras los del PP piensan que con haber entregado la de Zamora —¡al único diputado de Cs que hay allí!— ya es bastante y que si hay que ganar tiempo a base de recursos mientras hacen presidente regional a Fernández Mañueco, pues se gana y en paz.

Van tan rápidos los del partido liberal que ya andan previendo la asignación de los puestos de confianza que les corresponden en el Ayuntamiento y hasta publican demandas de empleo para un profesional “dispuesto a trabajar cualquier día de la semana” demostrando así que conocen el gremio desde donde se han puesto dignos y han reclamado, a través de la asociación profesional, APS, que para cubrir la plaza se pida a los aspirantes título de periodismo. Esta bien la exigencia para el sector público, aunque claro, la directiva, la propia APS y los medios de comunicación locales están plagados de gentes que jamás pisaron una facultad de Ciencias de la Información… Un gremio curioso, se lo digo yo.

Anda, ya que estoy en los medios locales me fijo en los datos que se han divulgado de la última oleada del Estudio General de Medios (EGM) con el interesante dato de la foto fija que ha situado, por primera vez en el histórico referido a las radios, a la Ser por detrás de la Cope. El interanual sigue colocando, eso si, a los asociados de Prisa en primer lugar. Tiempos inquietos.

No se le denomina gremio sino colectivo —me parece igualmente incorrecto— al de las personas no heterosexuales, en estos días en plena celebración de su orgullo de serlo, esta vez con homenaje a las personas “mayores” que en su día vencieron las presiones sociales o que no pudieron con ellas y se vieron obligados a abandonar sus pueblos natales por ello. Me sumo al homenaje y miro con respeto las banderas arcoíris que cuelgan de consistorios y organismos oficiales. Estaré satisfecho totalmente el día en que no sea necesario ponerlas.

Me han dicho que se ha pasado calor tropical por estas tierras, que se han batido los 38 grados en la calle y los 33 en el interior de los juzgados, que hasta los sindicatos han pedido que se cierre el edificio para no trabajar en esas condiciones. Pues estaba la cosa para cerrar estos días con el desfile de detenidos por tráfico de drogas —con operaciones de esas de guardias armados hasta los dientes en la calle— pederastia y no sé cuantas cosas más. Pues nada, la ciudad tranquila y sin delincuentes que nos cuentan cada año.

La cosa es que no vale lo de “aguantar un poco” en el edificio de la calle de San Agustín, que el nuevo, el que se inició y quedó en esqueleto abandonado en la avenida de Gerardo Diego va para largo. Por fin se reconoce que hay que licitar de nuevo la obra que, para que usted me entienda, es como volver a empezar casi de cero. Recuerde la máxima: construir una nueva infraestructura en Segovia auspiciada por las administraciones lleva, por lo menos, 20 años. Es lo que tiene ser una provincia “pito de sereno”.

Bueno, le dejo que tengo que resintonizar por quinta vez los canales de la tele que, ahora si, el 5G famoso se implanta ocupando las bandas mejores del espectro y desplazando a las televisiones que no son de pago. No me diga que pensaba que aquella historieta de ser banco de pruebas del 5G nos iba a poner en alguna vanguardia y a salvo de problemas. Pero hombre, que era una milonga. ¿Se lo había creído? Será que es usted de Segovia.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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3 Comments

  1. Será, señor Verdugo. Esto no cambia, seguiremos esperando obras 20 años y gastando, en pampiroladas de una noche, para los cuatro locales de siempre (miren las fotos de cualquier evento pseudocultural), un porrón de euros… y las calles sin barrer 😉

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  2. Descripción magnífica de este pueblo cada día más olvidado.

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  3. ¿ Todos los que escriben don periodistas licenciados ? ¿Todos están colegiados? ¿No hay ningún jubilado que le quite el puesto a otro joven periodista???..

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