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Las inversiones que «pillan» los pueblos de la Diputación

El pleno de la Diputación aprobó la asignación de 4.1M€ a 225 municipios y entidades locales menores para obras incluidas en el Plan de Ayudas para inversiones municipales, el PAIM. Estas cantidades suponen el 70% de las diferentes inversiones, el restante 30% es aportado por los consistorios beneficiados.

Para la distrtibución del PAIM se consideran aspectos como la población, un mínimo para cada municipio, y la tipología de obras (se priman las relativas a pavimentaciones, saneamientos, ahorro energético, entre otras). Eso explica la variabilidad de cantidades asignadas, que en general oscilan entre 10.000€ y 20.000€, con una media de 18.000€ por pueblo. Las cantidades deben asignarse a proyectos concretos y ejecutarse antes de septiembre de 2019.

Entre los más beneficiados están los pueblos que recibirán más de 30.000€. Son Abades (31.500€, destinados a renovación de servicios y aceras en la calle Cantarranas), Bernuy de Porreros (31.000€, acondicionamiento casa municipal), Carbonero El Mayor (38.500€, cubierta pistas pádel), Cuéllar (42.000€, varias actuaciones, la que más capta), Espirdo (32.000€, asfaltados), Palazuelos (38.500€, urbanización calle Los Chorros), Real Sitio de San Ildefonso (35.000€, mejoras del cementerio), San Cristóbal de Segovia (38.500, asfaltados), Sanchonuño (31.500, alumbrado), Santa María la Real de Nieva (31.500€, pavimentaciones), Turégano (31.500€, red de abastecimiento) y  Villacastín (32.900€, edificios municipales).

En el extremo opuesto están pueblos con menos de 100 habitantes. Sobre los 8.000€ de subvención percibirán localidades como Aldealengua de San Esteban, Aldehorno, Arevalillo de Cega, Bernuy de Coca, Calabazas, Domingo García, Pajarejos (el más pequeño de Segovia, con una docena de empadronados), Santa Marta del Cerro, Valdeprados, Valdesimonte, Ventosilla y Tejadilla y Vivar de Fuentidueña. Aunque la asignación percápita no guarda proporción a la de los pueblos grandes, son inversiones destinadas a abastecimiento y pavimentaciones que, de otro modo, no podrían acometerse.

Y ese fue el principal punto en el orden del día, ventilado por los grupos en apenas 10 minutos. Quedaban cinco mociones, cuyo debate consumió cerca de 90 minutos.

«Nos abstenemos por no irnos del pleno»

El más extenso el primero, la reprobación del alcalde de Valladolid por exigir que las administraciones autonómicas y centrales prioricen en Valladolid las inversiones destinadas a Castilla y León como mecanismo para luchar contra la despoblación. La idea de Óscar Puente, ironizó el portavoz del PP, José Luis Sanz Merino, que defendió la moción, es que «todos nos vayamos a trabajar a Valladolid y salgamos a los pueblos los fines de semana a meriendas campestres».  Para el del PP las manifestaciones de Puente son «un quebranto a la lealtad entre instituciones».

En realidad la medida perseguía sacar los colores a los compañeros segovianos de partido del alcalde de Valladolid. Le tocó el marrón a Alberto Serna, quien censuró las formas de Puente pero recordó «que lo que ha hecho no es sino lo que pasa aquí todos los días con alcaldes que vienen a defender lo suyo en la Diputación». Discrepantes en las formas de Puente pero también convencidos de que la moción solo perseguía un efecto electoralista, los socialistas se abstuvieron. «Nos abstenemos por no irnos de este pleno», dijo Serna. «Pueden irse cuando quieran», les espetó entonces Vázquez. Se quedaron en las sillas.

En resumen: Segovia censura, pues, al alcalde de Valladolid con la abstención del PSOE.

Pasamos a la siguiente moción que no tuvo la fortuna de la anterior. Era de Centrados en la idea de proponer un nuevo órgano consultivo: un consejo de alcaldes. No quiso saber nada el PP, por entender que tal órgano venía a ser una Diputación dentro de la Diputación, lo que puede ser peligroso. Moción rechazada.

Más suerte tuvieron las tres siguientes, las tres del PSOE. Una para dar una subvención concreta a proyectos innovadores en el ámbito socio-sanitario. También dar apoyo a monitores deportivos para que favorezcan deportes inclusivos con discapacitados. Por último, una moción para poner en valor los muros de «piedra en seco», como patrimonio cultural de la humanidad.

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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