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La Roja y Llarena “el del bombo”

Así son las cosas. Si el delito de rebelión presupone un alzamiento violento contra el orden jurídico, difícilmente se condenará a Puigdemont por ahí. Tal como se le advirtió a Llarena, su instrucción se aguanta con alfileres. Personalmente pienso que, si se quiere insistir en el relato del procés como golpismo y aguantarlo ni que sea con chinchetas, la única vía es probar que la Generalitat conspiró para que un cuerpo armado, los Mossos d’Esquadra, se pusieran al servicio de una autoridad ilegal y contraria a la Constitución. Lo demás es humo. Y recalco el “si”, el condicional; si se quiere, si interesa, que a lo mejor no.

De momento, se ha hecho el ridículo una vez más. Peor que en el mundial, no se ha llegado ni a octavos. Algo que ya empieza a ser una preocupante costumbre de los políticos madrileños que supuestamente defienden la unidad de España. ¿La defienden de verdad? ¿Tienen algún plan al respecto? En lo que concierne a CiudadanosPP, ya hemos visto que no. Solo saben atizar el avispero anti-catalán con la calculadora electoral en la mano. Caña al procés. Sánchez mala persona y vendido a los indepes. Casado Rivera solo aspiran a visualizarse ante el electorado como ardientes defensores de la unidad nacional extremando los gestos, a ver si pescan votos entre el forofismo anti-culé y el nacionalismo español más cutre. Más polarización, más choques de trenes.

¿Qué hay qué hacer pues? Copiar. Es muy fácil. Si uno quiere evitar los choques de trenes debe habilitar agujas de desvío, tender vías que conduzcan los vagones hasta puntos muertos. Es lo que hicieron los canadienses en el caso de Quebec en 1995. Hartos de cómo el nacionalismo quebequés ponía patas arriba cada diez años el orden constitucional, el Tribunal Supremo Canadiense asentó la doctrina de la Ley de Claridad, que viene a decir que un referéndum carece de validez sin una mayoría necesaria, que se fijó en el 50% del censo total del territorio sujeto a consulta. Además, el mandato secesionista solo sería aplicable en los municipios donde ganase el “Sí” a la independencia. Y ahí acabó la cosa. Del Vive le Quebec livre (que contaba con el impresionante apoyo de Francia) nunca más se supo.

Ciertamente, Canadá lo tenía más fácil. Al ser una confederación, el Quebec tiene consideración de nación, es decir, la soberanía nacional puede entenderse como no extensible a la totalidad del pueblo canadiense, sino condicionada a los Estados que lo integran (algo similar pasaba en los USA, hasta que Lincoln fijó la enmienda de la indisolubilidad de la Unión). En España, facilitar un referendum vinculante obligaría a romper la unidad de la soberanía nacional y aceptar que, cuando menos, “las nacionalidades históricas” tienen soberanía propia, que es tanto como abrir de par en par la puerta a la independencia y la muerte de nuestro país. Así las cosas ¿cómo implementar la Ley de Claridad en el ordenamiento jurídico español? La respuesta pasa, o bien por un cambio constitucional (es lo que decía Lluís Llach sobre cómo parar esto: “dadnos la soberanía”)  o bien remitiéndose a una normativa al respecto de la Unión Europea. Y esa es la cosa: el talón de Aquiles del independentismo es que sea la UE la que diga: para aspirar a ser un país nuevo en el marco de la UE dentro de otro viejo, Ley de Claridad al canto (y cabe añadir, amortización de la deuda pública). Y listos. Fin de la partida.

Es así de sencillo y la mayoría de la gente bien informada con la que hablo, ya de este lado ya del otro, es plenamente consciente de ello. Está en los libros. Se estudia en las universidades. Lo sabe perfectamente Oriol Junqueras, que precisamente llegó a la política como líder del Europa No en el fallido referéndum constitucional europeo de 2005 (¿por qué oponerse sinó?, porque lo local se contrarresta desde el internacionalismo). Del otro lado, y por lo menos, lo sabe el ministro de exteriores, Josep Borrell que de todo este hatajo de capitidisminuidos que nos gobiernan será de los pocos que hablan con conocimiento de causa. Lo sabía Margallo hasta que Sáenz de Santamaría lo echó por ir contra su desastrosa doctrina de que “hablen los jueces”. Es el 155 final. Por eso cuando veo a gente preocupada por la independencia, por si tal y cual, me encojo de hombros y pienso, chorradas. Hay demasiado dinero en juego.

“Ley de claridad”. Por ahí se sale del laberinto. Y me es absolutamente indiferente si enchironan a Junqueras o a Puigdemont. Me es igual si, como dice un juez alemán, Puigdemont es inocente, o como insiste Llarena, es culpable. El juez sabrá, que para algo le pago. La judicialización ni suma ni resta en un proceso de secesión. La política, la estrategia…

Tienen otros flancos, otros pecados que purgar. Durante eones, el nacionalismo catalán (como en Andalucía, como en Valencia, como en Madrid) ha malgastado cientos de millones de dinero público derivando fondos a sus propios bolsillos o al de los amiguetes. El propio Puigdemont, su señora, Marcela Topor, y un grupo de amiguetes gerundenses se han pulido del orden de 25 millones de euros en dineros del contribuyente en webs sin tráfico como cataloniatoday.com (no es un chiste, se llama así). Chringuitos electrónicos armados sobre software gratuito, y con los que se han robado millones a chorro vivo. Unas pautas de saqueo que, por lo demás, han caracterizado la política de Convergència y de la Postconvergencia y de las que ERC (y más gente) ha sido cómplice. Ni un medio radicado en el Principado cuestiona estos dispendios. Ni uno. Presidentes de diputaciones, consejeros, alcaldes, consejos comarcales…  Estoy hablando de cientos de jesusesmerinos. Todos buena gente, pacíficos y cordiales y todos con su propia cataloniatoday.com debajo de la alfombra. ¿Comprenden? Para este ganado la independencia de Catalunya es la manera de salirse de rositas de tanto choriceo. Y conseguirán salirse de rositas: venden a un montón de infelices desfiles patrióticos a 18€ la camiseta, dramáticos llamamientos de libertad, y soflamas propias de anuncios de compresas que pregoneros de pago elevan a la condición de mandamientos. Hay un dicho catalán que define perfectamente esta estrategia: “Embolica que fa fort“.

Hace ahora un siglo terminó el genocidio nacionalista que conocemos como Primera Guerra Mundial. Lo curioso —lo estremecedor— es que empezó con una euforia popular sin precedentes. Millones de chavales alistándose gratis al matadero. Madres amantísimas enviando emocionadas a sus hijos a morir al frente. En la enorme crónica “El mundo de ayer“, escribe Stefan Zweig a propósito de aquellos dementes días de julio de 1914: “Quizás esas fuerzas oscuras también tuvieran algo que ver con la frenética embriaguez en la que todo se había mezclado, espíritu de sacrificio y alcohol, espíritu de aventura y pura credulidad, la vieja magia de las banderas y los discursos patrióticos: la inquietante embriaguez de millones de seres, difícil de describir con palabras, que por un momento dio un fuerte impulso, casi arrebatador, al mayor crimen de nuestra época”. Quizás no, seguro. Lean, por favor.

Autor: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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10 Comentarios

  1. Don Luis, gracias. Se podrá estar de acuerdo o no, pero su exposición es clara y concisa. Y, ante todo, no me cabe la menor duda, como a usted, de que la pela es la pela, al igual que los chorizos o botifarras que nadan en sus ‘cortijos-autonómicos’; y por ahí anda el asunto. Después están los ‘capitidisminuidos’ (me gusta el concepto) y los ‘calimochosmiscos’ de turno, en uno y otro bando.
    P.D.: Zweig les sonará a reloj suizo y poco más.

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  2. a propósito del montaje de la foto que ilustra este prolífico y … dejémoslo ahí.decía que si hubiera un V.A.R. para la justicia española, el juez Llanera y la justicia española no harían el ridículo y los presos políticos estaría en la calle.

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    • El VAR, podría valer, pero insistir en ‘presos políticos’, señor Rufián, es poco menos que no conocer, o no querer conocer, la realidad y legislación española. Pero está claro, como indica Juan, entre voceras partidistas, calinosequé y rufianes, anda el asunto y… así nos va en España.

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  3. El fiscal alemán pedía lo mismo que el juez español. España es un país de la Unión y merece el respeto de el resto de países, si un juez español pide la extradición de un golpista violento, Alemania según las leyes de la Unión no tiene más remedio que entregar al traidor. Se llama mutua confianza entre países amigos y democráticos pertenecientes a la Unión.
    Se nota la trufa Sanchista y política sobre el problema que tiene el autor del artículo. La foto es vergonzosa.
    España debería ser lo primero, para esta gentuza periodística que hay hoy en día. Hoy la izquierda conmemora un día importante. El 13 de julio de 1936 la escolta policial de Indalecio Prieto (@PSOE) asesinó al líder de la derecha José Calvo Sotelo, tras ser señalado por la Pasionaria (PCE, hoy @ahorapodemos), precipitando la Guerra Civil. Nunca pidieron perdón. Cataluña no es de los independentistas que han sembrado odio división y ruina, Cataluña es de los españoles de bien, que respetan el legado de sus mayores. ¿Los que huyen tienen más ventajas que los que están ahora en prisión? ¡Pigdemón a prisión perpetua!. Yo como el periodista aprovecho que el Pisuerga pasa..

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  4. Discrepo. En un mundo real, y no en el patriotero español en el que viven algunos, Llarena ha hecho el mayor de los ridículos. A los indepes se nos dijo que pasaría esto, y esto es lo que ha pasado. Y no solo en Alemania, cuna del derecho penal español, sino en Bélgica, cuna de Europa, o Inglaterra, la cuna de la democracia. Eso significa que en democracia no se puede evitar que la gente vote lo que quiera. La única manera de acabar con el nacionalismo es permitir el derecho a la autodeterminación. No podemos obligar a la gente a permanecer unida a la fuerza porque le damos cancha a los partidos independentistas. Si un territorio puede votar su independencia libremente, solo entonces en ese territorio dejarán de tener sentido los partidos nacionalistas y sus chollos nacionalistas.

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    • Catalán que daño te ha hecho la educación que se da, por tus tierras y el o me dejas robar o me independizo.
      Qué va a salir en una votación si desde hace 40 años se educa, para odiar a España Patria común de todos los españoles. La Constitución la voto cerca del 90% de los catalanes. ¿Qué hacemos con la inmensa mayoría que quieren ser españoles?.
      España es de los españoles no de los mamarrachos que te repito odian, dividen y arruinan. Un español cuando “Besa” es que besa su bandera de verdad.

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    • Ja, ja, ja,… yo me parto contigo, Catalán,… “a los indepes se nos dijo”,.. ja, ja. ¿Quién os lo dijo? ¿El “oráculo”? Ja, ja, ja,…. pero si estabais acojonaditos cuando trincaron al Puchi en Alemania. Ja, ja, ja. Se nos dijo. Ja, ja.
      El Juez Llarena, ese que dices que ha hecho el “ridículo”, se negará a la cagada del juzgado alemán de pacotilla, y el Puchi será juzgado en rebeldía. Le caerán 30 añitos y 25 al resto de golpistas.
      Tiene razón El Niño de la Suerte, la educación “democrática” que has recibido en tu pueblo te ha hecho un daño neuronal difícil de reparar.
      Tu “empanada mental” con los nacionalismos es de matricula de honor, pero como puedes suponer, yo no pienso explicártelo porque sería inútil, ya que lo tienes “grabado a fuego”. Tu sigue soñando,…… y odiando.
      En algo tienes razón, cuando dices que “no podemos obligar a la gente a permanecer unida a la fuerza”. A lo que si que hay obligar a la gente es a cumplir las leyes. Todas. Así de sencillo.
      Y esto que dices de que “La única manera de acabar con el nacionalismo es permitir el derecho a la autodeterminación” es curiosísimo, ja, ja, ja. Que “profundidad” de frase. Menudo rompecabezas. Pues claro, Catalán, “la única manera de acabar con el lobo, es permitir que se coma los corderos que quiera”,….. a ver si se “jarta”

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  5. Que todo el lio del “proces” ha sido para (intentar) tapar el latrocinio continuado, lo saben hasta en Harvard. Y que mucha gente (gentuza, diría yo, claro) vive de esa mamandurria, y muy bien, por supuesto, lo saben hasta en Olot.
    Si al parecer, TODOS, estamos de acuerdo en eso, todo lo demás es “paripé”.
    Es más fácil que lo que nos dice Luis. No hay que copiar nada de ningún País. Nosotros lo tenemos perfectamente escrito, al igual que los Canadienses (por ejemplo) también lo tenían escrito. ¿O no? Supongo que a los de Quebec no se les pasaría por la cabeza, montar referéndums ilegales, como si han hecho una panda de descerebrados, y que otros descerebrados justifican, y les parece que los suyo ha sido una “travesura de crio”.
    Mira si es fácil, Luis, que no sirve darle vueltas. Es imposible.
    Bueno, imposible no. Hay dos posibilidades. Ya de sobra explicadas, por supuesto.
    La primera. Que algún año de estos, exista un Gobierno que tenga los huevos de hacer una reforma en la Constitución para “trocear” la Soberanía Nacional, y que después a una mayoría de “Españoles”, nos dé una enajenación mental transitoria de lo “guay” que sería en unos años ser extranjero hasta en Santander, y votemos abrumadoramente esa opción. Entonces ya se estaría preparado para “copiar” lo que dice Luis del Canadá. Hasta entonces, todo “humo”.
    La segunda posibilidad, es la misma que la primera.
    Siento no aportar ningún “atajo” brillante.
    Mi única recomendación para los independentistas es, paciencia. Paciencia, y unos miles de políticos a los que nos les importe pasarse largas temporadas en prisión por cometer delitos gravísimos, que esa “enajenación mental” de la que hablaba, puede llegar en cualquier momento. Con otros tres o cuatro “gobiernos” psoepodemitasplurinacionalistas, lo tenéis hecho.

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    • Hola Calimocho. El problema de todas esas reformas es que se precisa una mayoría de 2/3 y un consenso social muy amplio. Algo impensable en la vida política de este país donde es imposible consensuar hasta al presentador de los telediarios. El problema de no hacer nada es que como bien dice, un gobierno de nacionalistas y otros está a la vuelta de la esquina. Hay que actuar ya. Respecto a la corrupción, yo no la defeniríua como LA CAUSA, la causa única no existe. De mi relato se infiere que es la causa única, y no es así. Hay una convergencia de causas, el miedo de Convergencia a perder el poder, y exponerse al rigor de la justicia por sus reiterados robos, es una muy importante y que pesa mucha, pero no la única. Lo digo por aclararlo, no por polemizar. Un saludo.

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      • Pues claro que se necesita un consenso social muy amplio. Pero eso no es un problema. El problema es, la fractura social que están creando los que piensan que con una mayoría parlamentaria, pero sin mayoría de votos, pueden hacer las canalladas que hacen. Es que eso de dividir un País de 500 años de historia común, no es “moco de pavo”.
        Es fácil, D. Luis. Se resume muy fácilmente.
        No es más que xenofobia, racismo estúpido y aires de superioridad, de años de adoctrinamiento en las escuelas (y los que quedan), y de darles lo que han querido a cambio de permitir investiduras (y las que quedarán).
        Todo lo demás es “vestir el muñeco” para engañar a borregos con lazos amarillos. ¿De verdad se piensan que se van a salir con la suya?
        Sigo pensando que les sale mejor comprarse una isla desierta y montarse su “republica lliure” de cero. O un trozo de desierto, que será más barato.

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