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La policía patriótica

La vuelta de Pablo Iglesias no dejó indiferente a nadie, y no lo hizo, porque puso en cuestión uno de los temas tabú en lo que a política se refiere, hablar de los medios de comunicación, de sus dueños, que no de los periodistas.

No por poco novedoso, ha dejado de ser llamativo, aunque quizá lo nuevo haya sido la contundencia y lo público de un mensaje que corre en muchas conversaciones de café y cañas entre aquellos que están más cerca de la política.

Habría que recordar, que no hace poco, los periodistas de RTVE se plantaron y dijeron basta, para dejar de ser utilizados políticamente en función del gobierno de turno. Si esto pasó en lo público ¿Acaso no se puede esperar de la privada? ¿O acaso nadie recuerda los audios de la Operación Enredadera? Porque allí se escucha muy bien como alguno se queja de lo mal que le tratan algunos medios, véase el consejero de Fomento, y deciden entonces hacerle la pelota.

“Hay medios de comunicación que son propiedad de bancos, fondos buitres y millonarios extranjeros con intereses políticos y económicos” decía Pablo Iglesias. Muchos salieron en tropel a criticarle, e incluso a compararle con el líder de Vox, y resulta que más pronto que tarde, quien lo iba a imaginar, la “policía patriótica” (aunque yo prefiero denominarles comisarios políticos) le da la razón y sale a la luz como le sustrajeron un móvil, bajo el mando del comisario Villarejo, para sacar información y de esta forma romper el posible acuerdo de gobierno entre PSOE y Podemos.

Ahora los periodistas están indignados, con razón, el espionaje de los adversarios políticos para influir en gobiernos elegidos democráticamente, recuerda a los tiempos de la Stasi y el muro alemán.

Los medios de comunicación canalizan la atención del público, para influir en el clima de opinión y la opinión pública, conocemos el mundo a través de los medios de comunicación y por eso es necesario que los “porteros” de esta canalización sean lo suficientemente independientes para mostrar el mundo y de esta forma garantizar la pluralidad y por ende la democracia.

Es innegable que esta sociedad tiene un fuerte componente mediático, y por tanto la política no es ajena. El problema es que lejos de la retórica, de la exposición de ideas que ha estado siempre vinculada a la democracia desde la Antigua Grecia está cayendo en desuso. Una cosa es la exposición de ideas claras y otra muy diferente el eslogan. Los partidos se han convertido en “marcas” que vender, en productos que la gente tiene que comprar, por el continente y no por el contenido. Y para muestra, un simple vistazo a la presentación de candidaturas de varios partidos, buscando más el impacto visual, el recuerdo que la capacidad que se tuviera de gestionar.

La sociedad política ha necesitado ajustar su discurso a los medios, a la vida rápida y a la expresión en poco más de doscientos caracteres. La reflexión, el contraste de ideas, de datos, el contenido ideológico, la hemeroteca, se ha dejado de lado por medidas, candidaturas estrellas que puedan ser retenidas por la ciudadanía en menos de quince segundos.

Esto se ha unido a la precariedad laboral de los periodistas, que heroicamente cubren multitud de eventos al día, mientras sus jefes se llenan los bolsillos.

Así que sí, Pablo Iglesias llevaba razón, y tuvo que ser la Policía Patriótica, casualidades de la vida quienes buscaban su desprestigio, la que le ha dado credibilidad y prestigio.

Por último, hablando de empresas mediáticas, y por deferencia a quien ha dejado un hueco para mí en este espacio, y a muchas otras personas, he de decir que aquí nunca se ha movido ni una coma, nunca se ha vetado ningún tema, y siempre ha primado la libertad de escribir.

Author: Natalia Del Barrio

Natalia del Barrio. Licenciada en Ciencias de la Información. Ex-procuradora de Podemos por Segovia en las Cortes de Castilla y León.

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7 Comments

  1. Que se lo digan a la directora de RTVE , puesta a dedo por podemos, y con directrices muy claras de cómo actuar a favor de una tendencia pilitica.eso no lo has mencionado Natalia…

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  2. Este tío de la coleta huele a tufo.
    Tiene asustados a todos.

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  3. Nos sigue tratando Usted como a tontos, Doña Natalia.
    Ja, ja, ja, ja,….. que «la vuelta de Pablo Iglesias no dejó indiferente a nadie»,……. pues se equivoca Usted, Doña Natalia,…… a mi me la trajo floja.
    Solo de imaginarme a semejante mamarracho en un gobierno de España, se me ponen los pelos de punta.
    Y hay que ser muy, pero que muy tonto, para votar a un impresentable que dice que……. «desde que limpia las cacas de sus niños esta más preparado para ser Presidente»,….. ja, ja, ja,….. pero tontos-tontos.
    Si. Completamente tontos.
    ¿Y se queja el Marqués de los medios de comunicación?,….. ja,. ja, ja,….. que fuerte.
    ¿Pero no fue el mismísimo Marqués, el que dijo hace unos años eso de….. «que existan medios de comunicación privados atenta contra la libertad de expresión»?
    Ja, ja, ja,…. ¿pero que milongas nos cuenta Usted, Doña Natalia, maja?
    Ja, ja, ja,… chavezvivelaluchasigue.

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  4. Deje de adoctrinar tontos y VÁYASE DE UNA VEZ. Por favor llevese a Clara Luquero También.

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    • Que se vayan al chalet de Galapagar. Allí caben bien.
      Y que no salgan a darnos la matraca.

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      • Por una vez te doy la razón Rosita. Debe que encendiste el candil

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  5. Natalia: en su publicación titulada “Terrorismo machista” ya la he dejado un sustancioso número de casos actuales que dan buena muestra de que las mujeres también cometen actos violentos y asesinatos (incluyendo bebés entre las víctimas.)

    Aún no me ha dicho por qué no se contabilizan y visibilizan todos estos casos de VIOLENCIA HEMBRISTA.

    Seguiré actualizando todos los casos donde la que ejerce la violencia sea una mujer y a final de año hacemos recuento. Luego, con estos datos en la mano, seguimos hablando de violencia de género si usted lo desea.

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