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La Cataluña de nunca acabar

Pues sí. Ya hay fecha, hora e instrucciones para el “choque de trenes”. Pasándose la legalidad por el forro, apelando como concepto superador de la misma a la “voluntad popular” (sea lo que sea), la Generalitat anuncia que convocará referendum el 1 de octubre con una pregunta de respuesta apodíptica, sí o no. “Quiere usted (o queréis, el voleu funciona igual como fórmula de respeto que como segunda del plural) que Cataluña sea un estado independiente en forma de república?

Muchos, en Cataluña y Madrid, aseguran que el referendum no se llevará a cabo. Que es un gesto. Según este augurio, la ofensiva jurídica que lanzará Rajoy no dejará otra que suspender el proceso y adelantar elecciones. ¿Por qué, pues, se mete Puigdemont en tal berenjenal? Siguiendo con el hilo porque se prevé a corto plazo un pulso electoral ERC versus PDCAT, cuyos sustratos electorales se solapan y con toda la ventaja para los primeros. Después de todo los republicanos son los ardientes independentistas de (casi) toda la vida y no tienen al gerente en el talego. PDCAT intenta rebasar a ERC por el lado indepedentista. Es un “yo más”.

Estos optimistas también se basan en que, con la hostilidad de la administración central y la judicial, es muy difícil dar todos los pasos. ¿Qué pasa cuando la Generalitat publique los censos de los que votan y los que no votan?  Cuando adjudique la contrata de impresión de papeletas. Cuando nombre presidentes y vocales. Cuando los municipios unionistas se nieguen a autorizar publicidad electoral en sus calles. Cuándo pida las llaves de los colegios para montar mesas… Detalles sencillos cuando tienes la ley de tu parte, endemoniados cuando no.

Esto es así. Pero me cuesta entender que Puigdemont acepte así sin más la legislación española. Así que yo no descartaría que el referendum se lleve a cabo. Evidentemente será un referendum ilegal desde el contexto jurídico español (¡y europeo e internacional!). No lo será desde la supuesta legalidad catalana, donde una ley de desconexión previa (a aprobar el 29 de septiembre, a última hora)  autorizará al Gobern a desvincularse de toda legalidad anterior.

Es el choque de trenes. Si como pienso, Puigdemont va en serio, más pronto que tarde tocará mover ficha a Rajoy, que es lo que busca el independentismo. Para ellos, cuanto más enérgico sea el movimiento de Rajoy, mejor, más crispante, más cirio, más gente en las calles enarbolando banderitas. Más posibilidad de internacionalizar el procés, que es lo único que lo puede mantener vivo.

¿Qué hacer ante un presidente autonómico que reiteradamente desacata las órdenes de un tribunal  y que tiene ese desacato como eje de su acción política? ¿Se le manda detener por la Guardia Civil? ¿Se le destituye invocando el 155? Eso sería jurídicamente lo suyo, y lo que buena parte del españolismo madrileñista le exigirá a Rajoy, lo que le está exigiendo también el independentismo catalán: “Mariano, haz algo que nos permita dinamizar nuestro moribundo proceso”. Por ejemplo, poner a la Guardia Civil a cerrar los accesos de colegios electorales.

Es la foto que se busca. Los independentistas saben perfectamente que es fácil que Puigdemont se estrelle contra la compleja maquinaria de un referéndum pero creen que la reacción de Rajoy realimentará el proceso. Estratégicamente no hay nada que perder. Si sale bien, bien, si no, mejor…

Por tanto. Volviendo a la pregunta. ¿Qué hacer?

¿Dejar que la ley lleve el peso, evitar las fotos escandalosas y sustituir a la poli por un abogado del Estado? Por ejemplo. Ante todo, mucha calma y ningunear. Dejar a Puigdemont la iniciativa. Si todo sale medio normal el referéndum fracasará, el enemigo quedará dividido y debilitado. Allá por octubre a Puigdemont le abrirán de mala gana una causa de inhabilitación por prevaricación y uso indebido de fondos públicos. . En noviembre, y como todos los años, la Generalitat se quedará sin dinero y habrá que tirar del FLA; en diciembre autonómicas. La facción moderada de la antigua Convergència saldrá de la ultratumba y la más indepe se pasará a ERC. Y vuelta a empezar. Ese es el plan A. Decir mucho, no hacer nada. Lo inteligente.

Claro que renunciar a la acción represiva hard (a la Guardia Civil destruyendo urnas) entraña riesgos. Y serios. Por ejemplo que, contra todo pronóstico, el referendum salga bien. Un porcentaje sustancial de catalanes logren votar a favor de la segregación y Puigdemont se declare esa misma noche president de la República Catalana.

Hay que tener presente que la partida real empieza ahí y solo ahí. No se genera un país anunciándolo desde el balcón de tu casa. Pero la construcción de la nueva república empieza ahí. Lo demás es un prolegómeno, así que no vale la pena adelantar acontecimientos pero si prever movimientos. Cuando el peón blanco avance de verdad y se ponga en la casilla del jaque. Plan B. 155. Suspensión de las competencias en materia de seguridad ciudadana. Ahí empieza el jaleo de verdad.

Faltan pasos para llegar a ese escenario (y ojalá no se llegue). Entre tanto, cabeza fría y tener bien claro que la principal baza del nacionalismo catalán es el nacionalismo español.

 

Autor: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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7 Comments

    • Espero que no te parezca mal, pero no le veo la gracia a Peridis en esta ocasión.
      Y si te referías a mi con lo de “nacionalista-españolista”, no pienses que me molesta. Todo lo contrario, España es mi Nación. Pero NACION-NACION,…… sin las tontás de “nación de naciones” como piensa mas de algún gilipollas, entre los que seguro que estás tu LectorDucto_2.
      Por lo demás, nada que “rebuznar” por mi parte. Estoy de acuerdo con el Sr. Besa. Excelente artículo. Se ve que controla mucho del asunto.

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      • Gracias de parte de Besa, Calimocho… pero no hacía falta lo de gilipollas. Son este tipo de cosas que obligan a emplear moderaciones. No vayamos por ahí.

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      • Estoy seguro que no le falta Ud. razón sobre lo de “gilipollas”, y le pido disculpas, pero cuando te llaman burro y poco menos que borracho, uno tiene su corazoncito y se van los dedos a lo fácil. Me “citan”, y entro al trapo.

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  1. Efectivamente alguien rebuznó. Buena opinión y buena moderación de la redacción. La intransigencia de los nacionalismos nunca ha traído nada bueno. Con bebida o abstemio.

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  2. Que poquita sustancia tiene este artículo, y como dice , no se quén “deja vu”, pero si me revela lo entusiasmado que queda alguno al leerlo, estaría hasta las cejas, y encima, en un salto cualitativo inusual insulta, y se produce la gran alianza entre mocho y besa, besa y mocho, así empezaron los reyes católicos a fraguar vuestra sagrada unidad de España…. y la de manolo el que perdió el bombo.

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    • Pues ya podías añadirle al artículo algo de tu “sustancia”. Haz algo positivo, y deja de enredar, Rufi. Como troll no tienes precio.
      Por lo que a mi respecta, tienes razón, la unidad de España es sagrada,…… al menos mientras lo diga la Constitución que unos quieren saltarse, y parece que tu también.

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