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Gran Chalet ‘El Pinarillo’ 2 (Una historia)

Gran Chalet ‘El Pinarillo’ 2 (Una historia).

Enlace, parte 1.

Seguimos tras los pasos del ‘Chalet del Pinarillo’ y su especial enclave frente a frente con el enmarañado y abigarrado perfil del recinto antiguo de la ciudad. Una silueta que culmina ese “chopo dorado” que es la catedral segoviana. Un paraje que tiene una larga y dificultosa historia arbórea (Ver Nota 1).

El chalet de ‘El Pinarillo’, antes de su rehabilitación en 2012.

La intervención paisajística que se llevó a cabo, a principios de esta década, dentro del proyecto de recuperación del ‘Cementerio judío’, contemplaba entre otras actuaciones la recuperación y limpieza de la caseta del ‘cuerpo de guardia’ -nuestro chalet- para convertirla en Centro de Interpretación.

Nota 1: Dificultosa historia de un paraje arbolado.

Escribíamos en 2010: “…con la esperanza de verlo [en referencia a la recuperación del chalet], nos adentramos en rápido y somero paseo por la historia de nuestro pinarillo”.

David Elton Trueblood, educador, filósofo y teólogo dejó escrito:

Cuando un hombre planta árboles bajo los cuales sabe muy bien que nunca se sentará, ha empezado a descubrir el significado de la vida”.

Algo de esto debieron de pensar, en 1859, cuando se da cuenta al Pleno Municipal de la comunicación del Gobernador Civil aprobando presupuesto para la siembra de nuestro mágico rincón.

Plano IGE 1911, terraplenes del arroyo Clamores, Segovia.

El lugar elegido era, y es, un terraplén de piedra caliza con una delgada capa de tierra donde el arraigo vegetal es difícil (en el plano de Wyngaerde, 1562, se aprecia la zona llena de agujeros).

Los actuales paneles del recinto indican que “toda la colina está cubierta por un bosque de pinos, de cuya plantación con bellota y pino tenemos ya constancia desde 1759”.

Plano de Wyngaerde 1562.

Conseguir que prosperase el plantío, en los terraplenes del arroyo Clamores, ha sido tarea ardua a lo largo de los años:

Dos años después de la siembra, 1859, se comunica que los piñones que se habían puesto se secaron… en 1880 las obras de la carretera de la Fuencisla corta por medio la plantación y tala gran parte del arbolado. A veces se autorizaba a los ganados de los abastecedores de carne a pastar en las Cuesta de los Hoyos lo que no ayudaba al desarrollo de la vegetación (actualmente se carean rebaños de ovino por el lugar). Las plagas de oruga procesionaria y el fuerte viento han hecho, y siguen haciendo, estragos algunos años.

Ya en el siglo XX, dada su degradación, en la segunda década se dedican algunas ‘Fiestas del Árbol’ a la reforestación.

Vista parcial del ‘Pinarillo’, Segovia.

Se ejecuta un nuevo proyecto de repoblación en 1929 y en 1963 un consorcio entre Ayuntamiento y el Patrimonio Forestal del Estado se propone repoblar 25 hectáreas.

La asociación, curiosamente, conjetura sobre la propiedad de los terrenos: “se supone que estará inscrito en el Registro de la Propiedad de Segovia”.

Dadas las dificultades de plantación, se llegó a barrenar la roca y se redujo la zona a diez hectáreas; de las que sólo 5 arraigaron.

En la década de los 70 nace ICONA. Institución que en 1973 reemprende la labor de repoblación con claro éxito. Si bien, como han comentado algunos e interesantes trabajos y tesis, convendría sustituir los cipreses de Arizona, conservando el pino piñonero.

Pese a su artificialidad estamos ante un paraje encantador y paisajísticamente único

Breve historia de un edificio.

No tenemos constancia de construcción alguna en los primeros años de la repoblación, pero ya, en 1886, el ingeniero y botánico Joaquín María de Castellarnau habla de ‘la caseta del guarda’, como veremos más adelante.

A principios de la segunda década del XX ya podemos hablar de que existía un ‘merendero higiénico’.

Los toreros Posadas y Belmonte lidian en Segovia y son invitados al merendero:

Con objeto de que repongan sus fuerzas, estos valientes diestros, han sido invitados por don Juan Izquierdo López, dueño del chalet ‘Pinarillo’, a la inauguración que tendrá lugar mañana, día del Corpus, donde les será servida una suculenta y variada merienda, de las muchas que con economía ha de servir desde ese día al público que le visite. La banda de música ‘La Popular’ tocará por la tarde en aquellos sitios”.

Propaganda del ‘Gran Chalet El Pinarillo’, Segovia.

Según una crónica posterior, el lugar estuvo muy animado durante toda la tarde presentando el pinarillo “el aspecto de una animada romería”. Lo que no sabemos es si asistieron los espadas.

No dudamos de la limpieza del lugar, como versa su propaganda, pero su exterior no era del gusto de todos. En un breve de prensa un comentarista se pregunta si no se podría:

[…] obligar a que esa chabola de aduar marroquí cambiase su ofensiva visualidad, convirtiéndose en una caseta, si bien modesta, de aspecto agradable”.

La llamada pudo dar resultado, a principios de los veinte, un proyecto de Benito de Castro pretende remodelar la construcción.

El boceto de la fachada es el actual. El establecimiento prospera, se anuncia en prensa y, contando con lugar tan privilegiado, no es de extrañar que el homenaje que algunos poetas tributan a Machado tuviera lugar en él.

Boceto y fachada del Chalet ‘El Pinarillo’.

El 18 de Mayo de 1923 se ofrece una comida “en un modesto establecimiento que había en el lugar llamado Pinarillo”.

Las tarjetas de invitación costaban once pesetas. Según recuerdos de Mariano Quintanilla, en el acto, al que se sumaron algunos segovianos, estuvieron presentes: Mauricio Bacarisse (organizador, catedrático de filosofía, escritor, poeta, novelista, ensayista y crítico), Salinas, Ardavín, Chabás y Romero Flores, Tudela… Don Antonio leyó algunos poemas.

El plan de repoblación del año 1929 incluye entre las servidumbres de la zona un chalet que pronto pasaría al patrimonio municipal: “dentro de dos años revertirá en propiedad del Municipio”.

Antiguo café ‘Columba’, Segovia.

A partir de 1931 se realiza adjudicación al haberse reintegrado al Patrimonio municipal. Uno de los beneficiarios fue Mariano Gutiérrez Mate cuya explotación realizaba junto al bar ‘Los Gabrieles’. Este conocido personaje segoviano regento también el famoso café ‘Columba’ en la plaza del Azoguejo.

En los años cincuenta encontramos solicitud de arrendamiento para vivienda. El resto es más conocido: caseta del guarda, almacén municipal de… elementos varios.

La página electrónica de ‘Turismo de Segovia’ indica:

«En su interior, la representación del ritual funerario y paneles explicativos de las actuaciones realizadas para la recuperación del recinto […]”.

La Casita Blanca del Pinarillo, estado aleros cubierta.

En 2012 (fecha de la nota en la página-e, el día de la consulta -12feb2019-) indica que se realizarían tres visitas guiadas.

Actualmente desconocemos su uso y funcionamiento. Aunque tenemos constancia de que en 2015 unas Jornadas de Cultura Judía, incluían una visita al Centro de Interpretación.

Dado el estado de los aleros de las cubiertas del edificio, un lustro después de su recuperación, y el acceso de la puerta de entrada, no parece que se use mucho en la actualidad.

La Casita Blanca, antiguo ‘Gran Chalet El Pinarillo’, Segovia 2019.

Continúa parte 3.

 

Author: Juan Pedro Velasco Sayago

Blog de montañismo y excursionismo sobre el Guadarrama, a cargo de Juan Pedro Velasco Sayago. (Coordina el Blog 'Retrosegovia', publicando temas relacionados con la tarjeta postal ilustrada de Segovia).

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3 Comments

  1. Amigo Juan Pedro: Yo recuerdo aún el haber ido de la mano con mi padre a visitar a su amigo Mariano Gutiérrez Mate que regentaba el merendero de El Pinarillo y a tomar un refigerio obsequiándome a mí con el consabido bollo. Este Mariano fue el padre de Mariano Gutiérrrez «chocolate», alias que le vino de que su padre instaló la primera chocolatería que hubo en Segovia que se llamó La Campana. Estaba situada bajo los soportales de la Plaza Mayor, lo que sería la tienda de Eulalio Moreno y ultimamente el Bar Villena. «Chocolate tuvo tres hermanos que yo sepa: Santiago, Luis y Cesar y una hermana. Solo vive Cesar que regenta una libería de segunda mano llamada El Torreón de Rueda. Cesar es muy buen amigo mío y en oto tiempo discípulo. Todos los hermanos fueon amigos míos.
    En cuanto a la Casita Blanca creo que es un verdadero error el haberla pintado de este color ya que es su prístimo origen era mucho más bella.

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  2. Soy tan viejo que tengo anécdotas para todo. Por ahora creo que consevo bastante bien la memoria lo que me pemite escibir ésta y mil anécdotas segovianas que han transcurido en los últimos 90 años.

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  3. Muy agradecido por sus aportaciones. Un saludo, JP

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