Maestros de la vida: fallece Jesús Mazariegos

Jesús Mazariegos en la calle de los bares (Foto F. Aranguren). Abajo, montaje de cromos sobre historia del arte, en la Alhóndiga.

Si nuestras vidas fueran cuadros, la de Jesús Mazariegos tendría la firma de Picasso. Doctor en historia del arte, profesor de la especialidad en secundaria, crítico de arte, artista visual y hasta hace dos semanas presidente de la Asociación Segoviana de Enfermos de Parkinson, Jesús Mazariegos falleció repentinamente el 7 de julio a la edad de 66 años. El funeral, el 9 de julio a las 10 en Santo Tomás.

Natural de Paredes de Nava, Palencia,  Segovia se interpuso en su camino en la forma de cátedra de historia de arte en el Instituto Giner de los Ríos de la capital. Desde allí, en los años 80 y 90, y juntamente con profesores del centro, aglutinó un foco irradiador y dinamizador de la cultura y la ciencia. El arte, y especialmente el del siglo XX, era el terreno de Jesús. Sus artículos de crítica literaria, sus clases y su trato abierto, llano, lo más alejado del snobismo que se pueda concebir, le convirtieron en un personaje esencial para comprender la vida cultural segoviana. Erudición y divulgación, profundidad y a la vez flexibilidad, con un sentido del humor que la cruel enfermedad que apareció en su vida con poco más de 40 años, el Parkinson, no consiguió ni arañar.

“De Jesús hay que hablar de su enorme vitalidad y su intensa actividad. Sabía que la enfermedad que padecía es devastadora”, recuerda su amigo, el también periodistas Fernando Aranguren, mientras repasa alguna de las últimas “movidas” de Jesús. Este mismo año, en la Alhondiga, Mazariegos expuso un inclasificable experimento de arte-pop formado por 6.000 cromos y láminas de historia del arte. Cuadros suyos han estado expuestos en bares como el San Martín o Santana. En el momento presente, y tras recoger sus láminas de la Alhóndiga, acababa de concluir un libro con sus críticas sobre las exposiciones del Esteban Vicente, espacio en el que el propio Mazariegos estuvo muy implicado. El libro será presentado este mismo año.

Dos pasiones caracterizaban a Jesús Mazariegos, el arte y la docencia, a la que se aferró hasta que la degradación del Parkinsón le impidió seguir con las clases en 2003. Impartía en su instituto y también en la Uned, marcando como maestro en el sentido más noble de la palabra a toda una generación de segovianos, como no han dejado de testimoniar las redes desde que se conociera su fallecimiento.

Degradación, que no inactividad. A pesar de sus andares eléctricos, sus frecuentes caídas, especialmente a medida que la enfermedad le iba devorando, Mazariegos era capaz en un día de hacer lo que otros en un mes. Deja más de mil artículos, libros como el dedicado a Rafael Baixeras, o Todo por Helarte, recopilación de diez años de artículos. Su firma era obligada en toda monografía dedicada a la evolución del arte y su difusión en la Segovia de los últimos 40 años. Escribir, pintar, acudir a eventos, visitar exposiciones, y también luchar denodadamente por el colectivo de afectados por su misma enfermedad, en la asociación que fundó para dar visualidad y captar fondos para la investigación y la ayuda de afectados, y de la que justamente hace dos semanas dejó la presidencia.

“A todos nos ha sorprendido. Hace dos días se decidió a comprarse una silla eléctrica. La estuvimos probando”, recuerdan sus amigos. Luchó hasta el final. El Parkinson, especialmente cuando golpea de lejos, es especialmente cruel. Sin embargo, en su batalla personal, Mazariegos logró ignorarlo y mantener un ritmo vital más activo si cabe, sabedor, Jesús, que cada día es una oportunidad para hacer algo. Todos le echaremos de menos, intelectual y vitalmente. Un gran tipo.

Autor: Redacción

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1 Comentario

  1. Hoy ecuerdo con tristeza una exposición de gran éxito para recaudar fondos para la Asociación Parkinson Segovia. En colaboraron con varios artistas segovianos que pintaron un cubo cubo cada uno , y que fueron expuestos en La Ahóndoga alrededor de otro de mayor dimensión de Ibarrola , tuve el honor de colaborar contigo y allí descubrí tu faceta de pintor . Posteriormente cruzamos emails y opiniones sobre tu pintura que tanto me había impresionado . Aquí transcribo una de estas conversaciones . Son tus palabras las que en este momento me emocionan . “ Te tengo muy abandonado. Hace días hablamos de semejanzas con Noland, con Jasper Jonhs, con Soutine, con Cézanne, con Delauay…, bueno, pues encuentro dos más, con el último Frank Stella (La Reja) (ésta sin intención) y con Alejandro Corujeira (Las cintas sobre fondo negro)” .
    Tu opinión y consejo siempre lo tuve en cuenta en las exposiciones que he ayudado a organizar como amateur en mi huerta con motivo del Hay Festival.
    Un día de estos pensaba comunicarme contigo para hablar sobre la exposición de este año Te echaré de menos Jesús , echaré de menos siempre tus sabios consejos . Amigo, que la tierra te sea leve.
    Félix Ortiz Postigo

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