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En la línea de salida

No le falta razón —y cierta “maldad” política, que hay elecciones— a la socialista, Clara Luquero, cuando dice que perder elecciones a la Alcaldía de la capital es para el candidato del PP de turno un seguro de acabar en el Congreso o en el Senado. Como muestra, el botón de las próximas generales en las que, salvo nueva debacle sobre la anterior, Jesús Postigo, Beatriz Escudero y Pablo Pérez, todos derrotados por la hegemonía socialista en el Consistorio capitalino, serán parlamentarios la próxima legislatura.

Vistas las candidaturas de todos los partidos, parece que el único que se toma la próxima carrera como una revancha de la de abril es el PP, dispuesto a recuperar una hegemonía de décadas que perdió hace cinco meses con una estrategia que es reflejo directo de la que marcan los de Pablo Casado en todo el país: ocupar la derecha entera, frente a la izquierda entera. En un momento de polarización, con los partidos que han tratado de definirse de “centristas” moviéndose como un pollo sin cabeza —lo de Ciudadanos es para estudio en facultades de Políticas y también en las casas— parece lo que toca.

Así que ahí vuelve Jesús Postigo —caramba con el “cunero” que tanto temían los populares segovianos: era de Cantimpalos— contemplado como idóneo para llevarse a la buchaca parte de los votos que Vox logró en abril, 11.429 nada menos, atraer de nuevo a las siglas populares a la población más conservadora y ultracatólica, que no son pocos en Segovia. Otra cosa es que tenga la fuerza suficiente para hacer que “los cabreados” que abandonaron el voto al PP para irse a Ciudadanos vuelvan a su redil electoral. Aunque posiblemente esos se quedarán en casa, más después de que la última posición de Rivera —gira la peonza por enésima vez— sea la de ofrecerse a “pactar con el PSOE si es necesario”. Y eso también favorece los intereses de los populares. O eso creen en Escultor Marinas.

Echemos un poco de sal que hay heridas abiertas. La situación estratégica ha devuelto a la primera línea a un Postigo al que se creía amortizado tras sacarle de las últimas listas en beneficio de Beatriz Escudero. Ahora, parece ser que con la decisiva ayuda de Teodoro García Egea, ha mandado al dos a Escudero —“unas veces se está delante, otras detrás, lo importante es estar”, dice sin demasiado ímpetu la relegada— y se ha cargado de un plumazo a la emergente frustrada, Raquel Sanz, que no ha cuajado en esto de estar en listas electorales a las que llegó de la mano de Juan Vicente Herrera. Ya la encontrarán acomodo, no se preocupe. Vamos, que si esto fuera Hollywood me sale un “Jesus Postigo: Revenge”. Y a llenar los cines.

También supuran heridas por el lado del Senado que eso de que el veterano Juan José Sanz Vitorio se vea relegado por el joven Pablo Pérez —con padrino uno se bautiza y las capacidades se demuestran, o no, después— en el número dos… Al mismo tiempo, hace pensar que el PP, que tiene como meta recuperar el clásico de dos diputados y tres senadores no debe tener tan claro que eso será fácil cuando coloca al apadrinado en el puesto seguro y no en el tres como sería natural. Si, fueron un puñado de votos los que costaron el tercer sillón en las últimas pero estas elecciones son nuevas y el escenario distinto. Sanz Vitorio va a tener que currar este mes si quiere prolongar su, hasta ahora, corta carrera en el Parlamento nacional.

Otros son los planes en el PSOE donde se fían de Tezanos, el del CIS, así que la estrategia parece la misma que en las anteriores: “Somos la única posibilidad de Gobierno progresista y si no, viene el desgobierno o peor aún, las terribles tres derechas”. El secretario provincial, José Luis Aceves no se mueve de su sitio en el número 1 al Congreso, coloca a la eterna suplente, Lucía Otones de número dos y a ver si hay suerte y caen de su lado los votos de los desencantados de IU Podemos y de los votantes progresistas de Ciudadanos que hayan perdonado a los naranjas haberse negado a dar el Gobierno a Sánchez. A los socialistas también les viene bien el aparente auge del bipartidismo aunque, siendo serios, que el PSOE lograra el segundo diputado sería mucho más que sorprendente pero mire, hasta el recuento todo es toro.

Que se lo digan a los de la lista del Senado, especialmente a Javier Lucía y su acta de último momento. Vuelve a intentarlo en esa línea de continuidad y de que “lo que funciona no hay que tocarlo” que mantiene el PSOE como estrategia para el 11N. Dicen que no a todos los socialistas segovianos les entusiasma el cartel pero esta vez el debate ha sido breve y sin heridos, que también pesan los resultados “históricos” de la última elección. No había mucho de lo que discutir.

Claro, que para todas estas cábalas hay que tener en cuenta a Ciudadanos —recuerde que en las últimas lograron, por primera vez en su historia, un diputado— que repiten con Eduardo Calvo, un político hasta ahora plano y desconocido que, al margen de sus colaboraciones escritas, entre otros en este periódico, todo titular que ha rascado ha sido que se integraba en la Comisión de Cultura del Congreso y él lo consideraba idóneo porque “he escrito 14 libros”. Y, sobre todo, que forma parte de un partido que en las últimas semanas ha estado en la lupa por sus conflictos internos, las fugas de militantes de peso y las acusaciones de nepotismo y de concentración de poder y nóminas en sus dirigentes, aparte de que llueve, mucho, sobre el partido, en la región y en el país. Vamos, que Calvo no lo tiene fácil para repetir y el resto de la candidatura naranja tampoco parece ideada para tirar demasiado del electorado, empezando por el mantenimiento de Martín en el número dos. El dirigente local pensará que «de perdidos al río»: si se mantiene el diputado se refuerza él, si se pierde, no estará peor que ahora.

Concursan también Podemos-IU (Equo se ha bajado) con el coordinador de IU, José Luis Ordóñez también repitiendo. El PSOE busca parte de sus 8.879 votos que el de Fuentepelayo tiene como misión defender. Que Centrados vuelva con su presidente, Juan Ángel Ruiz, a la cabeza debe considerarse como una eventualidad destinada únicamente a testar el momento en el que se encuentra la formación.

Con este panorama ¿quién dijo que estas elecciones no serán apasionantes? Desde hoy, 33 días de programación continua. En acueducto2.com haremos programación tipo canal 24 horas. Por si hay edredoning o pasa algo a deshoras.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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2 Comments

  1. Luquero, en su habitual estilo chusquero, se obnubila y equívoca, Postigo ganó a Arahuetes en 2011.
    Lo que hace la mala leche jejeje

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    • La mayor verdad leída en este periódico «Luquero, en su habitual estilo chusquero». Y gracias a ese vergonzoso estilo así nos va a los segovianos. Cada mandato de esta señora supone un retroceso en nuestra vida. Dinero para 4 amigotes perroflautas y 8 enchufadetes de turno. Y mientras la ciudad involuciona día tras día. El día que por San José, el palo y nueva Segovia se den cuenta igual hasta Segovia alcanza el siglo XXI. Pero lo veo una quimera…

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