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El paseo de los secretarios

“Nosotros convocamos antes”, se justificaba un popular. “Ya, pero lo nuestro se sabe desde la pasada semana”, oponía un socialista. El Torneo de tenis de el Espinar es uno de esos acontecimientos anuales “estratégicos” en cuyo apoyo están totalmente de acuerdo los partidos mayoritarios lo que ha convertido en rutina el paseíllo escalonado de políticos que mantenga su necesidad imperiosa de estar presente constantemente y cada día en la prensa por lo que resulta chocante que se gastaran dos cartuchos de una sola vez con la coincidencia en fecha y hora del paseo por las instalaciones de los secretarios regionales de PSOE y PP

Qué va. No es lo mismo un secretario que otro. En el PSOE, el que tiene ese cargo es el número 1, el jefe. En el PP, es el número dos, el subjefe, aunque claro, si es además presidente de la Diputación, como es el caso de Francisco Vázquez y estás en torneo del tenis de El Espinar, que la administración provincial apoya “prácticamente desde su primera edición” pues ya están más equilibradas las cosas con Luis Tudanca. Vamos, digo yo.

El caso es que, con el sol en todo lo alto, andaban por allí pululando una curiosa mezcla de cargos públicos y políticos de PSOE y PP, salteados unos, en grupitos otros, cada uno pendiente de sus señoritos —que nadie se me enfade, es una forma cariñosa de llamar al jefe— y vigilando lo que hacían los otros mientras trataban de enterarse de qué iban las vainas en las que andan los de enfrente.

Luis Tudanca fue el más madrugador —bueno, eso o que los periodistas iban llegando a su bola horaria por el lío de las convocatorias con media hora de diferencia— y echó un rato de café y charla en barra con los otros, que en ese momento comandaba Miguel Ángel de Vicente junto a varios diputados provinciales y también con los suyos, que oiga, eran mayoritariamente de los de la paella de Fuentidueña, con José Luis Aceves entrando en el cuadro de la foto, justo en el espacio que le dejaban el alcalde del Real Sitio, José Luis Vázquez, “que este es mi amigo” y la alcaldesa de el Espinar, Alicia Palomo “que este es mi pueblo”.

Oiga, poco rastro de los de la paella de Carbonero de Ahusín aunque sí su espíritu, que a Tudanca le tocó explicar eso de que se mantiene imparcial en el proceso de la elección del secretario provincial, aunque pienso que muchos de los que allí fueron esa mañana lo hicieron esperando una señal concreta del líder, ni que fuera entre los esforzados suspiros de los jugadores del partido que se fueron a ver en comandita. Pero nada.

Un socialista se ponía muy serio para explicarme que eso de los “susanistas” y “sanchistas” es cosa del pasado, que en el próximo congreso lo que se trata es de elegir la renovación del partido. Menos mal, pensé haciendo notar que Aceves y Bayón —¡qué viene la revolución al PSOE de Segovia!— se colocaron claramente como susanistas cuando lo del proceso federal y parece que en dos meses estarán compitiendo por la dirección del partido. Y seguí pensando que qué va a decir, en público por lo menos, Tudanca, un sanchista de pro en su día. Pues que le da lo mismo y digo yo que pensando que la que se tiene que pronunciar claramente esta vez es la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, que de lado no caben todos.

Bueno, pues la comitiva se fue por fin al escenario elegido para la jornada, delante de las fotos de los ganadores del torneo para el rato ante los periodistas. Palomo vendiendo pueblo: dinamismo y juventud, ajeno a la despoblación, en crecimiento. Un modelo que sólo empaña, claro, que la Junta no atiende todas sus necesidades, que si no…

El secretario regional abundó en los elogios a la alcaldesa y las críticas a la Junta antes de despachar el tema gordo —de los de “te cae seguro, estúdiatelo”— preparado para este examen: el cierre de Garoña y la gran preocupación socialista por el futuro de aquella comarca ante la escasa iniciativa de los populares, soltar el titular buscado afirmando que Juan Vicente Herrera había dejado crecer lo de las eólicas para que su entorno “robara” y la ejecución de una larga cambiada para no meterse en el lío del congreso provincial de octubre.

Vale, no me esperaba otra cosa así que dejé que la comitiva socialista se perdiera por las instalaciones mientras contemplaba como el director del torneo de tenis, Pedro Muñoz, recibía a Vázquez en ausencia de la alcaldesa del pueblo, que prefirió el paseo con los del partido a recibir al presidente de la Diputación como marcan los manuales más elementales de protocolo institucional. Creo que otros de por allí también se fijaron en el detalle.

Si el secretario regional popular es algo, es ordenado: elogios al torneo, sostenido, claro, por la Junta popular y su institución y de Garoña, pues que qué van a decir estos socialistas despreocupados a los que acusó directamente de actuar como “pirómanos” en este asunto mientras sólo el PP carga con el peso de procurar un presente y futuro feliz a los habitantes de aquel valle. Pues estaríamos buenos.

En estas, los socialistas ya habían dado la vuelta a todas las instalaciones —lo que pasa cuando te mueves por territorio extraño sin saber muy bien qué hacer— y claro, las comitivas acabaron dándose de bruces generando curiosas fotos como la que acompaña este texto e la que he estado tentado de poner bocadillos de texto con el pensamiento que seguro que les asaltaba en ese momento. “¿Y cómo les estará yendo a Granollers, con o que yo sigo a ese chico?” Hombre, no voy a poner uno que diga “Qué hago yo aquí con estos” ¿No?

Autor: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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2 Comments

  1. Hacer, lo que se dice hacer, no sé. Pero fotos y pasear por eventos a tope todos los políticos.

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  2. No se resista, ponga bocatas en la foto, o dígaselo al Justo Verdugo que ese sí liga fino el jodío.

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