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El guarda (agente medioambiental) bueno y leal

guardaforestalHace unos meses firmé una entrada en la que remarcaba que los agentes medioambientales segovianos eran el hazmerreír de la guardería de toda Castilla y León. Y lo mantengo. Pero con matices y no en su totalidad. Que los ríos segovianos están abandonados es una realidad dura de aceptar. Supongo que sufrimos todos por ello, los que cobran un sueldo por la vigilancia, policía y conservación de los mismos, los primeros. Los segundos los que amamos los ríos con vida y que luchamos, cada uno en su sitio, por un cambio de actitudes y mentalidades.

Esta dejadez de funciones (no sé si por falta de medios, profesionalidad o cualquier otro matiz que se me escape) de las autoridades se hace patente en los cotos de pesca en aguas trucheras (en aguas segovianas).

La entrada en cuestión a este blog hablaba sobre un día de pesca que disfrute (?) en el coto de las pegueras el día 10 de abril de este año. Allí habían pescado los mejores charcos los furtivos…por que estaban allí las horquillas sin quitar.

Ante esta “denuncia” pública, nadie, pero nadie, dijo nada, ni se supo que hiciera nada (tampoco se sabe nada sobre ese genocidio de la fauna piscícola del Eresma aguas debajo de la ciudad perpetrada por OHL). Salvo un guarda (así se identificó) con el nombre de David. En una respuesta en la entrada de ese día en el blog donde, con dos cojones, pedía perdón. Pero no perdón por su labor, si no por el comportamiento de unos malos compañeros. No malos en cuanto a compañerismo, si no malos en cuanto a la falta de atención y celo en su trabajo.

La entrada textualmente decía “Siento vergüenza x algunos de mis compañeros y me disculpo por algo que no podré enmendar, pues no estoy en esa comarca. Por lo que a mi respecta y otros compañeros, seguiremos trabajando por la vigilancia y policía de la pesca, incluso con zancadillas de rango superior. Muchas gracias!!”

Y yo, que creo en los profesionales, en lo que aman su trabajo, en los que saben que lo que hacen queda, que protegen lo de todos para que nuestros hijos, ya no digo pesquen, si no puedan apenas conocer una trucha segoviana, me reconcilio con mi mundo.

Es un mundo de gente de honor. De gente de ley. De orgullo de ser requerido por la autoridad para mostrarle la documentación. Por que siempre estaré al lado y defendiendo a los guardas buenos y honrados. A los que defienden lo mío y lo de mi hijo. Y lo de todos.

Aunque algunos políticos no sepan lo que es pedir perdón, aun quedan hombres con uniforme que lo piden en nombre de otros que actuaron mal.

Guarda David, mis respetos.

Autor: J. García Herrero

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