Una figura en bronce representando al diablo se instalará en la parte alta de la cuesta de San Juan, en el punto en el que termina el pretil del lado derecho de la calle, según ha anunciado este 24 de octubre la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, tras la celebración de la Junta de Gobierno Local, en la que se ha aprobado aceptar la cesión de los derechos para realizar la fundición en bronce de la obra realizada por José Antonio Abella.
La figura evoca la leyenda del Acueducto por la que el monumento habría sido erigido por el mismísimo diablo y se pretende que al calor de esta historia se convierta en un atractivo para que “los turistas acudan a fotografiarse con el diablo” y a partir de ahí elijan otros recorridos para su visita a la ciudad diferentes al tradicional Azoguejo-calle Real-Alcázar que se realiza ahora por la mayoría de los visitantes.
Pese a que había sido aprobada unos minutos antes, la alcaldesa aseguró desconocer ante los informadores el precio que supondrá convertir el modelo original –de yeso, poliestireno, madera y metal– en la figura definitiva de bronce, aunque fuentes municipales han confirmado después que se aproximará a los 9.000 euros.
Segodevs, Aquadvcti Artifex –así se titula la obra de Abella– quedará de esta manera situada a escasos metros de la hornacina del muro de la casa del Marqués de Lozoya que contiene la imagen de la virgen, mientras que la intención de los responsables municipales es que esté instalada el mismo día en el que se reabra la cuesta de San Juan tras las obras de remodelación, aún sin fecha definida.
Las estatuas dedicadas al diablo no son demasiado comunes en el mundo, aunque las existentes tienen otras connotaciones distintas a las del caso segoviano, relacionadas con la historia de una muchacha que engañó al mismísimo satán para que construyera la Puente y así evitar sus paseos diarios hasta el río. Son famosas, entre otras, el Ángel Caído, de Ricardo Bellver, ubicada en el parque del Buen Retiro de Madrid –a 666 metros de altura sobre el nivel del mar–; el Ángel exterminador, de Josep Llimona, en las ruinas del antiguo cementerio de Comillas (Cantabria); o el Traforo de Frejus, de Marcello Conte, en la Piazza Statuto, en Turín (Italia).
Y San Alfonso Rodríguez, en la Fuencisla.
Sin relación alguna con la decisión municipal de incorporar al diablo a la iconografía segoviana, el Obispado ha decidido instalar en el entorno del santuario de la Fuencisla la imagen de San Ildefonso Rodríguez, firmada por Carles Flotats, que ha sido donada a la Diócesis de Segovia por la Compañía de Jesús.
La instalación de la escultura coincide con la celebración del centenario del santo, uno de los más venerados por los segovianos.













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