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El demonio, travieso, con el rabo tieso rompió un farol

Claro que sí, es el momento de las polémicas de altura, de lo que es trascendente.  Que una figura del diablo aquel que construyó el Acueducto, según la leyenda que tantas veces hemos celebrado e incluso teatralizado en esta ciudad pueda o no estar en lo alto de la cuesta de San Juan es un asunto muy serio, hay que discutirlo, cuestionar y tomar partido.

Pues venga. Por esta vez y sin que sirva de precedente -Claudia de Santos, no te acostumbres- estoy totalmente de acuerdo en que se instale la figurita en cuestión. Creo que podría ser una forma de canalizar el turismo hacia lugares que de otra manera ni pensarían que está ahí. ¿Cómo se va imaginar un turista que se puede encontrar una plaza en la que hay cinco, ¡cinco! palacios señoriales en la misma plaza como ocurre en Conde Cheste? ¿Cómo podría saber sino un turista que puede bajar a un paseo en el que hay un huerto lleno de cerezos que plantan cada año los japoneses a los que queremos ligar así (y a sus descendientes) con la ciudad contemplando además vistas espectaculares de San Lorenzo y el Eresma? ¿Cómo sabría el turista que existe el parking de las Oblatas o la muralla Norte de la ciudad?

Ya, ya sé que hay miles de firmas en change.org reclamando que esa iniciativa no siga adelante. También las hubo para decir que derribaron el monumento que como decía el otro en este mundo hay gente “pa” to  y en la redes sociales no te quiero ni contar.  Se también que hay comerciantes de la calle Real totalmente opuestos a que les quiten su maná turístico, pero son los mismos que los fines de semana y domingos cuando miles de turistas pasan por su puerta cierran sus negocios a cal y canto…

Pues eso, que este demonio no me da miedo y si se diera el caso de que allí se concentraran adoradores del mal  -otro brillantísimo argumento que oído estos días-  pues que salgan los nobles del entorno que fueron alcaides de la puerta y con un buen jarro de agua fría les ahuyenten. Y en paz

Me alteran más otros demonios. Por ejemplo los que asaltaron la cabeza de aquel hombre que armado con bombona se lanzó a volar por los aires el Ayuntamiento de Santo Tomé del Puerto. Menos mal que maligno no triunfó en este caso, aunque en el pueblo están muy preocupados.  No es para menos.

Influjo directo de Lucifer será para muchos seguro el que una pareja se ponga a practicar sexo en el coche cuando uno de ellos va conduciendo por la autopista. El asunto tuvo mucha difusión que estas cosas atraen,  pero lo realmente destacable es que la documentación completa, vídeo incluido, esta vez sí, vino directamente de la subdelegación del gobierno, tan proclive a guardar los datos y hasta dejar oculto el cómo, cuando, quien y por qué en sus notas de prensa. ¿Pero no fue Lirio Martin la que regañó a los medios por difundir una grabación de un accidente mortal de coche en nombre de la intimidad de las personas? Esta vez no… Jijiji ¡Ha dicho follar!

Para el anecdotario de sucesos también queda el de ese conductor al que pillaron con cocaína en su coche y no se le ocurrió otra cosa que echar a correr, con la mercancía en la mano, campo a través delante de los guardias civiles que claro acabaron cazándole. ¡Pero hombre, haber soltado el paquete y habrías corrido más rápido! Eso todo el mundo lo sabe.

Libro de San Frutos.

Y entretanto nos hemos dedicado un año vas a venerar al santo. A San Frutos, nuestro patrón. Una vez más nos hemos reunido a ver pasar la hoja del libro delante de la Catedral, esa costumbre que ya sabe usted que se creó por una leyenda -¡oh, una leyenda!- hecha para engañar a los incautos. Es que aquí nos creemos todos los cuentos con tal de hacer fiestas y comernos unas buenas sopas de ajo. ¡Viva el eremita!

Ángel Berbel jura el cargo en el pleno.

Y eso que después del día festivo había pleno municipal y la cosa no estaba para tirar cohetes. A que no se lo imagina: El concejal de tráfico volvió a llevarse tortas hasta en el carné de identidad y eso que había conseguido que se aprobara, por fin, el pleno de autobuses que parece que sí que llegarán a estar en marcha justo antes de elecciones. Caramba, sin echarme en brazos de ningún demonio acerté de pleno la fecha y eso que se lo dije usted hace ya tres años. ¡Un eurito que gano de aquella apuesta!

Lo de ese concurso, como lo del Acueducto, se ha resuelto justo antes de que se cayera la última rueda del último autobús y la moza (alcaldesa en este caso) parece que salva los muebles Justo antes de que amanezca. Para hacer una leyenda. Quizá, como sugería Luis Besa, sería bueno que la subdelegada del gobierno explorara algún tipo de pacto sobrenatural para que la variante, SG-20, acabará a tiempo sus obras porque la cosa parece que se prolonga más de la cuenta.  Bueno, piense que esto es Segovia, y aquí las obras o tienen retrasos o no lo son. Que se lo pregunten al edificio de Juzgados. Bonito esqueleto.

Beatriz Marcos.

Y sin necesidad de acudir a pactos que pongan el juego el alma de nadie, hemos sabido esta semana que la concejala Beatriz Marcos, esa a la que le gustaba meter mano en la bolsa de los viejecitos para solventar sus “momentos complicados”, tuvo ayuda por parte de sus compañeros del sindicato UGT, la Junta y alguno más incluso de su ayuntamiento para que no trascendiera demasiado su afición mangante. Marcos ya ha dimitido, pero quizá debía haberlo hecho hace dos años y si no, quizá ahora debería haberla acompañado alguien más, pero de momento aquí no pasa nada. Ya me lo decía mi madre… haz una oposición, hijo…

En fin, donde parece que es más difícil que el maligno pase es en las iglesias. Desde el Obispado vuelven a advertir que de recrear actos paganos en el interior de las iglesias, nada de nada. Los templos están para la oración y el que quiera hacer magia, teatro o algún otro espectáculo, por muy cultural que lo presenten, que se vaya al Ayuntamiento o a la plaza mayor del pueblo. Vale. Si en justa contraposición se sacaran de las calles los actos religiosos, procesiones y demás, de acuerdo. ¡Hombre, un poco de manga ancha!

Mata de tomates surgida de una grieta en Ezequiel González.

Hasta aquí. Me voy a lo mío que es ver crecer zarzas y matas tomateras que surgen misteriosamente de los asfaltos callejeros, como ocurre en Ezequiel González. No se preocupe, que satán no tiene nada que ver. Sólo es dejadez de las administraciones a la segoviana.

De lo nuestro gastamos.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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3 Comentario

  1. Ese del coche iba como el demonio que cita el autor del artículo, travieso y con el rabo tieso…

    En fin… Un calentón que puede ocasionar un buen disgusto a los demás conductores. Este tipo de conductas al volante son inadmisibles.

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  2. Buen resumen semanal, señor Verdugo. En cuanto a la leyenda de la construcción del acueducto, recomiendo el libro “Leyendas de las Tierras de Segovia”, del académico de ‘San Quirce’, Juan Manuel Santamaría. A este leyenda, dedica 15 jugosas páginas que empiezan su recorrido con el diablo constructor en el siglo XV. En estos años de mojagitería e involución, incluida la política, no estaría mal un poco de lectura.
    Ahí queda enlace de este periódico digital sobre el libro:
    http://www.acueducto2.com/leyendas-de-las-tierras-de-segovia/37904

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  3. ¡Coño! y ¡Coña!, ¿qué pasa, nadie dice nada del ‘capuchón’ de la calle San Agustín? (estatua que se hizo para colocar en el ‘enlosado’ de la catedral, junto a la torre, donde debiera estar). No, esa no, esa está muy bien; aunque más de un norteamericano (y no precisamente negro) ha salido corriendo del lugar pensando en tres siglas de mala baba. No, si como se está poniendo el mundo, con EEUU a la cabeza, Brasil a la zaga y por la banda derecha del campo la oposición española, ahí lo llevamos…

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