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El Ayuntamiento se mete en líos

El Ayuntamiento de Segovia sigue, tras el pleno municipal de este 1 de febrero, sin programa de inversiones para 2019. Los grupos municipales no han logrado ponerse de acuerdo para aprobar los créditos necesarios para dotar económicamente proyectos del calado de la finalización del edificio Cide del Cat, la aplicación de los presupuestos participativos o la reserva económica para la restauración de la muralla, entre otros.

Todo un monumental lío, no solo por la imposibilidad de realizar las inversiones cuantificadas en 4,3 millones de euros sino porque además existen compromisos adquiridos vinculados a esos gastos. Están en riesgo la concesión de 1,3 millones de 1,5% cultural para la muralla ya que el Ministerio de Fomento exige para estudiar las propuestas que el Ayuntamiento tenga garantizada y lista para su uso la partida correspondiente al porcentaje de aportación municipal; o el cumplimiento del contrato firmado con la empresa adjudicataria de las obras del edificio del Cat, cuyo incumplimiento puede derivar en otro nuevo lío judicial de mal pronóstico para la ciudad.

Concejales de IU, C’s y PSOE durante el debate de las inversiones.

La solución no es fácil y todo apunta a que espera un intenso febrero de negociaciones para tratar de alcanzar acuerdos que permitan que los mismos asuntos se traten en el próximo pleno, dentro de un mes, y entonces si, puedan aprobarse para evitar un estancamiento que en realidad no desea ninguno de los grupos con representación municipal y perjudican gravemente al conjunto de la ciudad. Quizá sea ese el famoso “plan B” que dice tener el portavoz socialista, Jesús García, que en un receso del pleno ironizaba ante varios periodistas asegurando contar con “plan B y hasta C”. Lo cierto es que al acabar la sesión los portavoces sólo acertaban a poner cara de póker ante la pregunta ¿Y ahora qué?

Ciudadanos, si pero no

Todo parecía indicar antes del pleno que el PSOE asumiría la enmienda presentada por Centrados en Segovia para trocear las inversiones y poder así votar los proyectos por separado, lo que en principio permitiría a cada grupo mantener con cierta coherencia sus posiciones políticas y a la vez aprobar el capítulo de inversiones: La mayoría de los proyectos lograría apoyo unánime, mientras que en el asunto de la controversia, el Cat,  PP, Centrados e IU podrían decir no o abstenerse como vienen haciendo durante todo el mandato y de Ciudadanos, que hace un año comprometió su apoyo a la inversión en dos años (2018 y 2019) para acabar el edificio de la media bóveda, se esperaba el voto favorable o al menos, la abstención.

Pero la portavoz del partido liberal, que una vez más se granjeó la crítica en bloque del hemiciclo, dinamitó todos los planes y en un nuevo ejercicio de funambulismo político sostuvo que la vocación de su grupo es apoyar a toda costa la terminación del Cat a la vez que negaba su aprobación en base a la falta de informes que garanticen la viabilidad del edificio que reclamó con vehemencia forzada a los socialistas.

Clara Luquero, observa al portavoz socialista, Jesús García en una intervención.

La constatación del voto en contra a la separación de las partidas hizo que el PSOE se encastillara en su idea de presentarlos de forma conjunta —mejor el rechazo a todas las inversiones para una negociación posterior que el desastre que supondría que solo se rechazara el dinero de las obras del Cat, debieron razonar los del Gobierno— y también rechazaron la enmienda, con la consecuencia lógica de que en la votación posterior, la oposición en bloque tumbara el proyecto de inversiones entero.

Debate bronco

Cosme Aranguren (Centrados).

Entre una votación y otra, en el debate se escuchó de todo aunque la portavoz de Ciudadanos se llevó la peor parte: el portavoz de IU, Ángel Galindo —de nuevo ganador, de largo, del ‘Premio al concejal más coherente y capaz de razonar’ entre los corporativos participantes en la caótica sesión—  le recordó su compromiso con la aprobación del Cat adquirido en el pacto de presupuestos de 2018, al igual que hizo el portavoz socialista, Jesús García. La portavoz popular, Raquel Fernández usó el término “virguería” para calificar la errática postura de C’s “que así quiere obviar que el edificio del Cide está ahí por su responsabilidad por apoyarlo en su día” , más directo aún, el de Centrados, Cosme Aranguren, comparó a Ciudadanos con los hermanos Marx en aquello de “tengo unos principios pero si no les gustan tengo otros o incluso otros”, mientras se volvía hacia Luquero para reprochar la elección de C’s como socio en los pactos y espetarla que debía haber pactado con ellos “porque lo único que queremos es que la ciudad no se paralice”.

La alcaldesa también se llevó su parte, que Galindo no quiso perdonarla el uso electoral de este debate en las jornadas previas e incluso en el mismo pleno y el intento de cargar de la responsabilidad del desastre presupuestario a la oposición si se paralizaban las inversiones, incluso echándoles encima a los parados segovianos. “No use esos argumentos que son de muy mal gusto. Mírelos usted a los ojos [a los parados y a los segovianos en general] y pida perdón por el pago de las sentencias fruto de su gestión. No sea demagógica”, le exigió en su turno de palabra.

Parte de los escaños del Grupo popular.

El debate no concluyó en este punto sino que tuvo segunda parte cuando se traslado al final de la sesión, cuando el Grupo popular defendió una moción instando a que el Gobierno socialista presente un proyecto completo de presupuestos en la que sólo encontró el apoyo de Ciudadanos y pareció verse sorprendido por el rapapolvo que recibieron desde los escaños de Centrados e IU, jaleados por el PSOE, que defendieron el derecho del Gobierno local a optar por prorrogar las cuentas de 2018 “que es una decisión potestad de la alcaldesa” y reprochaban a PP y C’s lo absurdo de exigir que se presente un proyecto de cuentas al mismo tiempo que anunciaban que lo votarían en contra. “Toca resolver el problema que tenemos con las inversiones que es lo más importante que tenemos que resolver ahora”, apuntó Ángel Galindo al tiempo que se declaraba “harto” del uso electoralista de la palabra “presupuesto”.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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1 Comment

  1. Vaya banda. Que en mayo entren 25 diferentes. Estos a marear a su casa. Lo de la señora de ciudadanos impresentable.

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  1. IU votará en contra de los presupuestos municipales para 2019 | IU Segovia - […] de las negociaciones con las empresas que se van a instalar en el CAT. Luego se sorprenden porque hayamos…

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