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Duelo de abstractos: Guerrero / Vicente

Francamente interesante la nueva muestra del Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, que confronta por primera vez la obra de dos maestros del expresionismo abstracto. Guerrero / Vicente, comisariada por Ana Doldán y Francisco Baena y auspiciada por Acción Cultural Española, echa a andar en Segovia, donde permanecerá hasta el 2 de junio. De ahí al Museo de Bellas Artes de Asturias (Oviedo), hasta septiembre, para terminar en el Centro José Guerrero de Granada, el 12 de enero.

José Guerrero (Granada 1914 – Barcelona 1991) y Esteban Vicente (Turégano 1903 – 2001 Bridgehampton NY) son dos artistas de vidas paralelas. Dentro del expresionismo abstracto son los dos que vivieron el influyente movimiento pictórico desde su origen en el Nueva York de los 50. Realizaron un similar recorrido vital, de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando a París, donde recogen la inevitable influencia de Cézanne y los cubistas. Ambos casan con mujeres muy vinculadas a la vanguardia intelectual americana, lo que facilitará su tránsito hacia el expresionismo abstracto, movimiento en el cual finalmente desarrollarán su propio lenguaje pictórico. Ambos ubican su residencia en la efervescente Manhattan de los 50-60. Ambos han sido reivindicados por la crítica a partir de los años 80-90 y sus respectivas ciudades natales les dedicaron sus respectivos centros de artes contemporáneos con apenas dos años de diferencia.

Pintan lo mismo, pasan por parecidas peripecias vitales, se relacionan con la misma vanguardia pictórica en la misma ciudad, y sin embargo, apenas se conocieron. “Sabían el uno del otro y poco más”, explica Baena. A diferencia del de Turégano, Guerrero, y a partir de los años 60, menudeó sus visitas a España y fue un activo impulsor del Museo de Cuenca. “Su influencia en aquella generación de pintores fue mayor. El reconocimiento en España de Vicente fue más tardío, cuando ya las generaciones vinculadas al expresionismo abstracto habían desarrollado sus propios estilos”, explica Baena.

Separados pero juntos, la muestra tiene la gran virtud de confrontar dos maestros del mismo estilo. Es agradable buscar patrones en uno y en otro y disfrutar las diferencias y similitudes, más lírico e intimista Vicente, más trágico y conceptual Guerrero, manteniendo ambos ese inconfundible aire de la escuela de Nueva York, derivando hacia un minimalismo al final de sus largas carreras.

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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