web analytics

Cuatro palitos verticales y uno cruzado

Lirio Martín explicando los medios disponibles para las elecciones.

Mire que ando preguntando a todo el que me encuentro a ver si me aclara por qué en pleno siglo XXI y tras repartirse tabletas, PDA y no sé cuantos cacharros más —oiga, que lo relató con detalle en rueda de prensa previa la Subdelegada del Gobierno, Lirio Martín— para hacer el recuento electoral con exactitud y prontitud resulta que se quedó sin contabilizar oficialmente hasta tres días después de las elecciones una mesa electoral, a la postre, decisiva para el senado. ¿Se cansó el encargado de meter datos en la aplicación cuando le dieron las dos de la madrugada y se fue a dormir? Oiga, ni idea, que a fecha de hoy nadie ha dado explicaciones oficiales del asunto.

El resto ya lo sabe. La famosa mesa perdida que si contó, el miércoles, la Junta electoral a la vez que las papeletas de los que viven en el extranjero, tenía suficientes votos como para dar el último senador en juego al PSOE —Javier Lucía— y la cosa se conoció cuando en el PP ya celebraban que el acta era para su candidato, José Luis Sanz Merino que, por segunda vez en cinco meses ha sido proclamado y desposeído en sólo unas horas. Primero como aspirante a la Alcaldía y ahora, como senador.

No, si cuando está la tarde de llover… Mire, no soy supersticioso pero si de los que cree que en este mundo hay gente de esa que te mira o simplemente la nombras y todo te sale mal. A eso el saber popular (el del pueblo, no el del PP) lo ha llamado siempre “que te ha mirado un tuerto” aunque hoy día hablaríamos de “una persona con mirada diferente”. Como sea… lagarto, lagarto. Caramba, ¿Por qué me acuerdo yo ahora de que en la Diputación provincial, de cuyo Gobierno forma parte Sanz Merino, se ha acordado conceder nueve medallas y títulos honoríficos? Sería largo y quizá osado escribir el listado de nombres y en cualquier caso, se lo cuento, que son de ese tipo de decisiones que se adoptan al final de los mandatos, digo yo que para que se hable de cosas amables y el personal lo tenga en cuenta a la hora de votar.

Es algo parecido a lo de conceder un premio de nueva creación con el nombre de una concejala a la propia concejala, como ha ocurrido en la capital con Paloma Maroto. Me hablaron hace unos días mis jefes de crear el premio “Justo Verdugo” (destinado a jubilados dicharacheros) y yo, claro, estoy con la mosca detrás de la oreja porque si me guío por el antecedente del Grupo municipal socialista veo que no entro en la plantilla de la próxima temporada… Que hagan el premio Luis Besa o el Fernando Sanjosé, no te digo.

Estamos en periodo entre elecciones y ahora lo que se lleva es presentar candidaturas municipales y a las Cortes regionales. Y en esas me voy a detener, que Ciudadanos presenta a una maestra, Marta Sanz, nacida en Cuéllar, donde se ha hecho su presentación oficial mientras apenas se la ha visto aún por Segovia. Será que tienen fe en el sistema, que lo de que un desconocido acabe electo está probado en Cs que funciona, que le pregunten al diputado electo Eduardo Calvo. Porque no se creerá eso que dicen en los mentideros de que no hay ninguna “chispita” entre la candidatura regional y la dirección provincial del partido naranja ¿No? Bah, ya tendremos tiempo de conocer a la aspirante a procuradora que, por cierto, dicen que ha adelgazado sensiblemente su muro de Facebook en los últimos días. Será para dejar espacio a nuevas imágenes y comentarios.

Y ya tendremos tiempo de hablar de elecciones, que el viernes empieza la campaña, aunque lo que si puede hacer ya es participar en la porra que han montado en este periódico para apostar por el reparto exacto de puestos en la próxima Corporación municipal. Pruebe, pruebe, que sé que le gusta jugar.

Cambio de tercio aunque sigo hablando de apuestas, que ese es el cariz que comienza a tomar la posibilidad de ir a la taquilla de Moncloa o Ezequiel González y lograr plaza en el siguiente autobús entre Madrid y Segovia o viceversa y si es el último, puedes quedarte en tierra. Es lo que pasa por firmar contratos sin tener en cuenta por donde van a ahorrar las compañías, que a perder dinero no han venido a este mundo. Caramba, la empresa (Avanza) es la misma que presta el servicio de urbanos en Segovia que bien, lo que se dice bien, no ha entrado en la ciudad. Vale, pues en ambos casos el contrato es para un par de lustros. Se lo digo como información adicional.

Hombre, con las frecuencias de algunas líneas de urbanos durante los fines de semana quizá sea más fácil plantearse el caminar, como han hecho este domingo más de 3.000 mujeres participantes en la marcha sectorial que se organiza ya desde hace doce años, según sus organizadoras, para “mostrar el orgullo de ser mujer”. Pues… vale. Iba a decir algo sobre cosas que no entiendo pero me he quedado en blanco.

 

Anda que no nos gustan las fiestas. Se han celebrado las de San José —allí, en olor de multitudes fue homenajeada la primera premiada del “Paloma Maroto”— y también las del Cristo del Mercado en las que hay que destacar el “lleno total” durante las verbenas del fin de semana que se celebraban justo en la misma calle, Obispo Quesada, que se asfaltará de madrugada esta semana. ¡Qué siga la fiesta!

No hay conocimiento oficial de que la Policía Local tuviera que intervenir en ninguno de esos saraos y eso que los agentes tuvieron que desalojar unas horas la zona de taquillas y servicios de su cuartel para que unos señores vestidos como un investigador de la nasa retiraran un camión de excrementos acumulados en un palomar ubicado justo sobre esa zona de las dependencias policiales. Qué raro, el departamento de prensa del Ayuntamiento no pasó nota informativa de la actuación que, sin duda, aumentará, más si cabe, la dignidad de aquellos locales. Se les pasaría.

No puedo entretenerme más que por fin se abre un tajo al gusto de personas de mi edad y situación, que están buscando el canal del Acueducto a su paso por la finca destinada al Centro de Salud de Nueva Segovia y tengo que pillar sitio en la valla. Esto no me lo pierdo.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *