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Cuando en Santa María no pagaban al fisco

Ser de Santa María de Nieva no es cualquier cosa. No pagaban impuestos, ni tampoco se les podía reclutar para la guerra, ni enviar a galeras, ni obligarles a acoger mesnadas… «…assi que los que agora son como a los que ovieren de aquí en adelante, para siempre jamas, que sean francos e quitos y esentos, que no paguen alcavalas algunas de todas las cosas que compraren o vendieren de la dha Villa o en su termino, nin otrosi que non paguen monedas assi foreras como otras cualesquier que sean, ni omes de armas, nin ympusiciones, nin pedidos, nin emprestidos nin servicios nin portazgos nin galeotes nin yantares, nin fonsada ni fonsadera, nin vayan en huestes de lanceros ny nin vallesteros, nin otros cualesquier pechos nin tributos que sean o puedan ser«. Así reza la carta de privilegio que hasta los Borbones, rey tras rey de Castilla debían confirmar. Santa María era una paraíso fiscal con todas las de ley.

Hace un año y medio, el entonces alcalde Jaime Pérez recibió una sorprendente noticia, la exalcaldesa Carmen Muñoz había decidido donar al consistorio la carta de privilegios firmada por Carlos V, en la que se confirman los privilegios dados por sus antecesores.   La mayoría de los documentos del pueblo se perdieron con la desamortización y los incendios que padeció la iglesia santuario de la Soterraña, así que la carta es uno de los pocos documentos que quedan relativos a la fundación de la localidad, su valor histórico es excepcional, su valor sentimental, impagable.

Fechada en Valladolid el 19 de marzo de 1556, meses antes de la abdicación del Emperador y un año después de la muerte de su madre la reina Juana de Castilla, en realidad la «carta» es un volumen  formado por un cuaderno con once pliegos de pergamino. Manuscrito con letra gótica minúscula, trazada a pluma sobre un pautado en tinta roja, tiene unas medidas de 31,2 x 21,5 x 2 centímetros. El documento estaba validado con sello de plomo. Sin embargo, su precaria conservación lo había dejado en muy malas condiciones. Es así que el año pasado el Centro de Restauración de Simancas acometió la restauración, que ha supuesto una inversión por parte de la Junta de Castilla y León de 12.500€.

La directora del Centro de Conservación, Ana Carmen Pascual, y la restauradora, Pilar Pastrana, entregaban el 28 de agosto, el documento a la alcaldesa, Pilar Ares, en presencia del delegado de la Junta, Javier López-Escobar, y del presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente. El acto tuvo lugar en el salón del trono, una de las dependencias anexas al claustro y cuya titularidad ha recuperado en 2019 el municipio.

Antes y ahora del Documento.

Un documento excepcional que se abre con una ilustración de Catalina de Lancaster devotamente inclinada ante la Soterraña, que tal es el legendario origen de la villa real. Estando la reina en Segovia, tuvo noticias de la aparición de talla de la Virgen a un pastor en medio de un pizarral. Rápidamente, la reina vio una oportunidad para fundar un monasterio, y a su alrededor, una Villa Real que sirviera de contrapunto tanto a la todopoderosa Comunidad de Ciudad y Tierra, en cuyo corazón se ubicaba el milagro, como al Obispado de Segovia.

Para poblarlos, Catalina dictó las exenciones que libraban del fisco a quienes allí se instalasen. Posteriormente, el rey Juan II de Castilla, amplió este privilegio, asentándose en el pueblo artesanos de la lana, fabricantes de trillos, viticultores, que acudían atraídos por los incentivos fiscales. Incentivos acotados a 200 vecinos, los hidalgos de Santa María, cifra que Isabel la Católica amplió a 250.

Condición sinequanon, debían residir en un perímetro de media legua de Santa María. La villa quedaba así convertida en una suerte de Andorra en medio de la Comunidad de Ciudad y Tierra, un bastión real, como lo prueba que allí se acuartelaron las tropas imperiales en el levantamiento de los comuneros.

Con la caída de los Austrias, los privilegios fueron gradualmente abolidos o perdieron sentido en aras de nuevos paradigmas fiscales. Pero para entonces Santa María ya era un enclave comercial y artesanal, una cabecera comarcal que vio reconocido este carácter al convertirse en cabeza de partido judicial en 1834.

Ceremonia de entrega del privilegio, 28 de agosto de 2019.

Author: Cultura

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1 Comment

  1. Vaya desde aquí mi homenaje a Dña.Carmen Muñoz, ex Alcaldesa y, quien rescató este documento y lo ha custodiado durante años dada la gran importancia y valor histórico para Santa María la Real de Nieva.
    Esta Sra, debería recibir el reconocimiento oficial que se merece, y por lo menos el Gobierno Municipal haberle ofrecido un lugar de honor en la presentación, sin ella no habría sido posible recuperar este documento excepcional.

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